El Norte de Castilla

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/ Henar Sastre

Espectáculo y cómodo triunfo del SílverStorm

  • El Salvador se mostró muy superior a un Barcelona que buscó el bonus ofensivo

SilverStorm El Salvador y FC Barcelona ofrecieron un buen encuentro en Pepe Rojo, con un juego fluido, a la mano, que deparó espectaculares acciones ofensivas por ambos bandos y también con grandes jugadas defensivas. El público disfrutó con el espectáculo y por supuesto, con la victoria de los colegiales.

Comenzó el encuentro con dominio del Barcelona, que durante seis minutos mantuvo la posesión del balón, jugando a la mano continuamente en busca de un hueco en la defensa del SilverStorm que no encontró. Incluso tuvo la oportunidad el conjunto azulgrana de inaugurar el marcador con un golpe de castigo que Castiglioni no supo materializar. En esas estaba el Barcelona cuando el SilverStorm recuperó un balón y en su primer ataque con el balón en la mano Graaff ofreció un excelente pase a Zebango para que el galo anotase el primer ensayo del partido a los diez minutos de partido.

No amilanó para nada al conjunto catalán el ensayo local, y prosiguió con sus intentos de llegar a la linea de marca colegial con el balón en la mano, pero la defensa del SilverStorm se mostró infranqueable. Y mientras los azulgrana eran incapaces de llegar a la línea de marca, El Salvador amplió su marcador con un golpe de castigo en la siguiente oportunidad que tuvo que llegar cerca de la 22 azulgrana y un error garrafal de la zaga catalana propició acto seguido el segundo ensayo local por medio de González Altes (15-0).

La facilidad con la que el SilverStorm anotaba relajó en cierto modo la defensa y los azulgrana demostraron que no habían viajado a Pepe Rojo para ser meros comparsas. Su juego a la mano, tras iuna touche en la 22 chamiza propició el ensayo de Barbarit, que esta vez Castiglioni si convirtió para reducir diferencias (15-7). A pesar de ello, en cada ataque los del SilverStorm llevaban el peligro al campo azulgrana y así, con un nuevo golpe de castigo Graaf volvía a poner distancia en el electrónico (18-7). Y es que en cuanto los del Chami metían la directa se mostraban auténticamente imparabale. Y así se reflejó en la jugada del tercer ensayo, cuando los colegiales recuperaron el oval a tres metros de su línea de marca e iniciaron una jugada que culminó Walker-Fitton con un nuevo ensayo que ponía punto y final al primer tiempo del encuentro (25-7).

La segunda mitad comenzó con la misma intensidad por parte del SilverStorm, que no especuló para nada con el resultado y a los dos minutos ya había anotado su cuarto ensayo para sumar bonus por medio de Gerardo de la Llana en la primera acción de ataque. Graaff no pudo transformar pero las intenciones de El Salvador ya estaban sobre el césped de Pepe Rojo. Continuó la presión asfixiante de los chamizos sobre la defensa azulgrana, metiendo a los catalanes en su línea de 22 durante varios minutos hasta que el colegiado señaló ensayo de castigo por infracción continuada en la melé a tres metros de la línea de marca. Graaff no desaprovechó la ocasión para sumar puntos (37-7).

Y como si de un espejo se tratase, al igual que en la primera mitad, los azulgrana, en la siguiente acción lograron llevar el balón, tras un golpe de castigo a la línea de marca chamiza que Castiglione transformó (37-14). A pesar del marcador tan adverso y de que en ningún momento peligró el triunfo local, el partido ofreció un buen rugby, con el juego a la mano como principal arma de ambos conjuntos, lo que deparaba bonitas acciones tanto atacantes como defensivas.

Los cambios de Juan Carlos Pérez mantuvieron al Chami en el mismo nivel de intensidad, mientras el Barcelona sufría en defensa y se veía obligado a mantener la posesión del balón para evitar el ataque chamizo. Y precisamente gracias a ese afán de conservar el balón llegaron los dos ensayos consecutivos catalanes, por medio de Cambiasso y Troy Collopy. Y es que los azulgrana, con insistencia y siempre a la mano, llevaban el balón hasta la línea de 22 chamiza con cierta facilidad y ahí, cualquier despiste defensivo suponía el ensayo. Pero también corrían riesgos en ese juego a la mano ya que cualquier pérdida podía suponer un contragolpe. Y así, Juan Ramos robó un balón, hizo varios quiebros imposibles y dejó el oval en bandeja para que Antoine Sánchez marcase bajo palos (44-19). Siguió insistiendo el conjunto azulgrana, en busca del bonus ofensivo pero el SilverStorme ya no estaba dispuesto a dejar pasar más el oval a su línea de marca y se defendió con orden y disciplina hasta el pitido final.