El Norte de Castilla

Manu Serrano percute con el oval en su poder.
Manu Serrano percute con el oval en su poder. / A. Mingueza

rugby

Sufrida victoria del SilverStorm

  • Dani Marrón, con un ensayo a diez minutos del final, remontó al Gernika

El SilverStorm El Salvador se anotó una sufrida victoria en un partido sin jugadas espectaculares, sin acciones de gran mérito, pero de gran trabajo de todas las líneas. El nuevo fichaje, Hans Graaf, con sus dos golpes de castigo, encarriló un encuentro en el que Marrón, con su ensayo decidió la victoria. Sin apenas opciones de jugar a la mano, y sin potencia en su melé, el Salvador sufrió lo indecible ante un Gernika peleón que tampoco ofreció nada interesante, pero que supo defenderse con orden.

Los primeros 25 minutos de partido fueron una sinfonía del SilverStorm El Salvador, que jugó constantemente en el campo del Gernika, aunque sin llegar a profundizar ante la buena defensa de los vascos. La humedad del terreno de juego unida a un oval que parecía jabón y se escapaba de las manos de ambos quinces hacía muy difícil el juego a la mano y la continuidad de las jugadas. A los quince minutos, la lesión de Víctor Sánchez olbligó al cambio y en su lugar entró Álvaro Torres. El SilverStorm, pese a su inapelable dominio posicional apenas tuvo opciones de llegar a la línea de ensayo rival. La única jugada realmente de peligro fue una patada a seguir de Mata a la que se anticipó un defensor justo antes de que Zebango se lanzase a por el balón en la zona de ensayo. Era el primer aviso serio del Chami en esos 25 primeros minutos. Y a partir de ahí, cuando parecía que el ensayo era inminente, el Gernika se desquitó del dominio y encerró durante diez minutos a los franjinegros. Incluso estuvieron a punto de ensayar tras una larguísima jugada de un lado a otro del campo. El Gernika mandaba y tuvo en sus botas la posibilidad de abrir el marcador pero su pateador Pederico Pichler falló en un golpe de castigo que, afortundamante para el Chami salió desviado.

Esta acción hizo reaccionar a los locales y en el minuto 36, un golp de castigo en el centro del campo, apenas dos metros dentro del campo vasco, permitió a la nueva incorporación del SilverStorm lucir sus cualidades. Hansie Graaff colocó el balón con tranquilidad y, sin apenas coger carrerilla, lanzó su patada para anotar los tres primeros puntos con la camiseta de El Salvador. Sin duda un excelente comienzo para hacer olvidar al gran Sam Katz. El primer tiempo concluyó con un 3-0 escaso para los méritos del SilverStorm y que dejaba las espadas en todo lo alto para la segunda mitad.

Tras el paso por el vestuario se esperaba la reacción chamiza, pero fue el Gernika el que dispuso de una nueva ocasión para empatar, aunque su pateador Pichler no tenía su día y volvió a fallar en el lanzamiento a palos. Respondieron los de Juan Carlos Pérez llevando al oval a la línea de ensayo vasca, pero la defensa del Gernika se mostraba infranqueable en esos últimos metros.

Pero tanto iba el cántaro a la fuente que en el minuto 57, Pitchler no desaprovechó la tercera ocasión para lanzar a palos y poner el empate en el marcador 3-3. Ni los cambios de Juan Carlos Pérez, ni la supuesta reacción del Chami era capaz de llevar peligro a la linea de ensayo vasca, y aunque tampoco parecía que el Gernika era capaz de llevar el oval al territorio vallisoletano, lo cierto es que el juego anodino en terreno de nadie, no favorecía para nada a los intereses del SilverStorm.

El tiempo corría en contra de los intereses locales. La melé del Chami, superada en cada acción, provocó un nuevo golpe de castigo que Pitchler conviritió en un inaudito 3-6 que obligaba a El Salvador a recurrir a la épica. Y precisamente a base de coraje y de pelea en la línea de ensayo vasca, fue Dani Marrón el que por fin consiguió anotar el ensayo balsámico que volvía a poner por delante de los chamizos aunque con una exigua ventaja a falta de diez minutos para el final (8-6).

Hasta el pitido final, la tensión por la escasa diferencia en el electrónico fue una losa que pesó en el juego del SilverStorm, temeroso de provocar un golpe de castigo que le privase de la victoria. Con el balón en su poder, el Chami vio pasar los minutos hasta que un golpe de castigo, en el minuto 80, Graaff anotó el golpe de castigo que daba finalmente la victoria al Chami (11-6).