El Norte de Castilla

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Estandartes de dos canteras

Juan Ramos y Álex Alonso.
Juan Ramos y Álex Alonso. / R. Otazo
  • El chamizo Juan Ramos y el quesero Álex Alonso serán la representación de los jóvenes jugadores de la casa en el derbi vallisoletano que dilucidará la Supercopa

Son dos de los jugadores destacados en su equipo pese a su insultante juventud. Juan Ramos Martín, medio melé del SilverStorm El Salvador que aún no ha cumplido los 21 años, juega su tercera temporada en el primer equipo y fue clave en la consecución del doblete de la campaña pasada. Alejandro Alonso Muñoz, centro del VRACQuesos Entrepinares, ha irrumpido como un cometa en el quince azulón pese a sus solo 18 años. La juventud al poder. Son los estandartes de las dos canteras, de los eternos rivales que se vuelven a ver esta domingo, a partir de las 12:30 horas, en la Supercopa de España de rugby.

Juan Ramos, Juanchín para la parroquia del Chami, se ha convertido en un jugador soberbio y diferente. Está entre los tres o cuatro mejores medios melés de la competición. Para muchos incluso es el mejor de todos en su demarcación. Con el balón es un demonio y su capacidad de desbordar a la defensa contraria con fintas y amagos le convierte en un jugador temible. A todo ello hay que sumar su capacidad de crear juego. Es el cerebro de la engrasada maquinaria de dirige Juan Carlos Pérez.

Ramos ha jugado un Europeo sub-19, en el que España acabó tercera, y sueña con su debut en la absoluta. «Me encantaría jugar con la selección», asegura este estudiante de Diseño Industrial.

En este caso se da una circunstancia curiosa, su hermano mayor, Pelayo, es el reserva del hermano menor. «Este año soy el titular, pero cuando empecé lo era él. Lo llevamos bien. Nos gusta entrenar juntos. Hay sana competencia porque los dos queremos jugar. Yo aprendo mucho de mi hermano, pues me saca tres años», señala, aunque reconoce que «pese a ser hermanos no podemos ser más diferentes en nuestro juego. Pelayo es más defensivo, eso lo hace genial y es más completo. A mí, por el contrario, me gusta sobre todo atacar».

Preguntado el medio melé chamizo por el partido del domingo contra el Quesos, en el que se decidirá la Supercopa, Juan Ramos tiene claro que el derbi liguero del pasado domingo «ha servido de preparación para el siguiente, para ver cómo jugar. Creo que hicimos un buen partido, pero todavía nos faltan cosas, ya que nos encontramos al inicio de la temporada. El domingo se vio que estamos un paso por delante del Quesos, que tenemos un bloque ya hecho».

El mantenimiento de gran parte del bloque de la pasada y exitosa campaña es, sin duda, una de las ventajas que muestra el Chami frente a sus rivales. «Este año hemos reforzado puestos claves, pero el bloque ha continuado. En el caso del VRAC, ellos han introducido bastantes cambios y eso exige de un tiempo de rodaje para que todas las piezas encajen», explica el joven jugador de El Salvador.

No esconde que la delantera les dio el triunfo en el último derbi y que resulta vital en el juego del SilverStorm: «Llevamos tiempo con ello. Nuestro juego pasa por el dominio de las fases estáticas, por ganarlas. Dominamos esas fases y eso nos permitió ser superiores en el encuentro del pasado domingo».

Y es que como para cualquier canterano un derbi resulta algo muy especial. «Me encanta jugarlos. Un chico que viene de la cantera como yo lo vive de otra manera. Llevo jugando al rugby desde los cuatro años y se trata de un partido muy especial, más si te juegas un título como pasa el próximo domingo», sostiene.

¿Qué le preocupa del rival? «Se han reforzado bien, pero, si jugamos de la forma en que debemos hacerlo, seguro que ganamos. Me preocupa que cometamos tantas indisciplinas como en el último derbi. Ellos anotaron sus quince puntos con golpes de castigo. No se puede repetir. Se trata de algo que tenemos que remediar. En un partido ajustado, esas indisciplinas pueden dar puntos al rival y por ello perder el encuentro», subraya.

Eso sí, Juan Ramos disfrutará este año del premio de disputar competición continental con su equipo. «Se trata de otro sueño que voy a poder cumplir junto a mi equipo. Acudimos con muchas ganas, pues queremos representar a la Liga española y demostrar que somos competitivos», menciona el joven medio melé del Chami.

Eso sí, la temporada va a ser estresante, con poquísimo descanso hasta el final de la campaña. Es lo que tiene simultanear todas las competiciones. «No vamos a tener casi descanso. Por eso nos hemos reforzado, para jugar tantos encuentros. Siempre hay un poco de miedo a que disputar tantos partidos, sobre todo los europeos frente a rivales tan buenos, pueda pasar factura, pero creo que contamos con plantilla suficiente para no tener mayores problemas», concluye.

De Irlanda a Pepe Rojo

Lo de Álex Alonso ha sido de traca. Su aparición en el primer equipo ha sido meteórica. Este centro, que comenzó jugando de apertura, ha deslumbrado por su juego y su ánimo aguerrido, algo impropio de un chaval de 18 años. Parece que lleva tiempo por los campos de División de Honor, pero acaba de dar el salto al primer equipo.

Alonso comenzó a los siete años en las categorías inferiores del VRAC. Bueno, empezó su hermano menor y a Álex le dio envidia de cómo se lo pasaba. Y decidió que él también quería jugar. Ahí comenzó su romance con el oval, que le ha llevado a ser internacional sub-16 y sub-18, en esta última categoría tanto en XV como en Seven. Hace dos temporadas se fue a estudiar Bachillerato a Irlanda. En el VRAC, su marcha provocó un pequeño terremoto. Se iba la joya de la cantera quesera. Dos años en Irlanda en los que jugó con su centro educativo la Liga de Colegios, la competición sub-18 más importante en el país del trébol. El nivel de esta competición lo marca la asistencia a los partidos. Álex Alonso recuerda uno que disputó, correspondiente a los cuartos de final de esa competición, en el que había nada menos que 5.000 espectadores presenciando el choque. Volvió este año a casa para iniciar sus estudios de Medicina. Y se ha convertido en la noticia agradable de un Quesos en reconstrucción.

Le ha sorprendido su titularidad. «No me lo esperaba tan pronto. Quiero aprovechar la oportunidad que me ha brindado Merino», dice.

Ha dado un salto competitivo importante, pero el joven jugador parece soportarlo perfectamente. Reconoce que le costó «el primer día con entrenamientos tan intensos. La verdad es que los más veteranos me echan una mano en lo que pueden para que todo sea más fácil».

Que El Salvador mantenga prácticamente el mismo bloque de la campaña pasada sabe que favorece al eterno rival. «Eso les hace más sólidos, pero poco a poco nosotros nos vamos adaptando y, si conseguimos evitar errores, estoy seguro de que nos podemos llevar la Supercopa», señala el centro quesero.

El Chami dominó en el derbi liguero del pasado domingo las fases estáticas, «pero fuimos mejorando con el paso de los minutos. Es verdad que ellos están más conjuntados en touch», afirma Alonso. «Debemos tener más posesión del balón, pues así somos muy peligrosos ya que además nuestra delantera también tiene un buen manejo de pelota. Necesitamos tener más el balón».

Álex tuvo el debut soñado en Pepe Rojo, ya que anotó un ensayo frente a la Santboiana. «Me esperaba hacerlo bien, pero fue insuperable mi estreno en Pepe Rojo con un ensayo», manifiesta.

El canterano del VRAChace hincapié en que las últimas derrotas frente al eterno rival «no van a pesar. Vamos a salir con todo porque queremos lograr este título y brindárselo a nuestra afición».