GP de España

Honda aprieta en Jerez

Marc Márquez, rodando en el trazado de Jerez. /Román Ríos (Efe)
Marc Márquez, rodando en el trazado de Jerez. / Román Ríos (Efe)

Crutchlow consigue el mejor tiempo, Pedrosa el mejor ritmo mientras que Márquez, con caída incluida, demuestra su solidez

BORJA GONZÁLEZJEREZ DE LA FRONTERA

El Gran Premio de España se planteaba como una de las primeras pruebas del algodón de este 2018, después del arranque de Mundial en Catar, Argentina y Estados Unidos, escenarios 'peculiares' en los que las condiciones no habían sido perfectas. Prueba para Honda, que quiere comprobar en el Circuito de Jerez Ángel Nieto que, efectivamente, el de este curso es uno de los mejores prototipos con los que ha peleado por un título en los últimos años; para Ducati, que ha llegado con el liderato a Europa –en manos de Andrea Dovizioso- pero que, quitando Catar, ha mostrado ciertas debilidades, sobre todo con Jorge Lorenzo; para Suzuki, que pretende mantener la línea marcado en el invierno y en los tres primeros grandes premios, algo que ya apuntó en un test privado a finales de noviembre en este mismo escenario, que en junio estrenó asfalto; y para Yamaha, que viene con una progresión muy gradual tras un crítico invierno, y que en 2017 sufrió un pequeño descalabro tras un gran inicio de año. Todos se tomaron la temperatura en el viernes de arranque de entrenamientos, con mejores y peores resultados.

«Cuando te sientes bien con la moto es importante disfrutarlo y, por qué no, decirlo», explicó al final del día un confiado Marc Márquez, quinto en el global de los dos entrenamientos, con una caída por forzar demasiado con neumáticos con demasiadas vueltas, y que mostró una versión muy sólida en un trazado en el que siempre encuentra alguna dificultad. «Al final se ven los resultados y si te sientes mal, enseguida pasa como el año pasado que en entrenamientos estaba el quinto o sexto, décimo, me costaba mucho más; pero ahora me estoy encontrando bien y era importante aquí, en Jerez, ver si podía tener la misma sensación que en Austin y Argentina y es bastante parecida. Lo que es lógico es que aquí las distancias sean mucho más pequeñas», apuntó tras una jornada con los 15 primeros en menos de un segundo.

«Yo creo que quien está yendo más rápido con la misma moto es mi compañero de equipo, algo bueno para Honda», dijo Márquez en alusión a Dani Pedrosa, del que también lanzó la indirecta acerca de esos pilotos que aprietan cuando el mercado de fichajes y renovaciones está en activo. «Evidentemente que cualquier excusa es buena para motivarse, ya sea esa, o una rivalidad, o tu propia voluntad de querer hacerlo bien o correr en casa... Todas son pequeñas motivaciones que sirven», aceptó Pedrosa, segundo a 28 milésimas de Crutchlow y con el mejor ritmo, pese a algunas dudas con la puesta a punto de su moto y padeciendo aún las secuelas de la operación en la muñeca derecha a la que se sometió tras la caída en Argentina.

Dudas en Yamaha

Así que buen arranque de Honda, también positivo de Suzuki –con Iannone cuarto-, y dudas en Yamaha. «Que Honda vaya tan bien aquí es muy preocupante», reconoció Valentino Rossi que, a diferencia de Maverick Viñales, logró meterse entre los diez primeros. «El año pasado mejoraron mucho a mitad de temporada, pero este invierno aún lo han hecho más. Esta carrera es importante para nosotros, porque el año pasado llegamos muy contentos a este circuito y al final nos fue mal. Jerez es un circuito en el que normalmente se derrapa mucho y nosotros, en estas condiciones, sufrimos. Y el top cinco o seis va más rápido que nosotros», apuntó el italiano que sí que aceptó haber logrado una pequeña mejoría respecto a 2017, un fin de semana que también es una referencia para Jorge Lorenzo, tercero en la carrera del pasado curso y séptimo este viernes, justo por detrás de Andrea Dovizioso. «La distancia con las tres Honda y Iannone es un poco grande», analizó el líder de la general. «Pero con el nuevo asfalto es más divertido pilotar en Jerez, y creo que tenemos buenas posibilidades de mejorar nuestro ritmo mañana», explicó, después de reconocer que no había logrado pilotar demasiado bien por la tarde.

También positivo –o más positivo que en las últimas semanas- se mostró Lorenzo, que montó en su moto unas piezas de 2017 con las que parece haber recuperado algunas de las sensaciones que tuvo a finales de la pasada temporada. «En general es un día del que estoy contento, porque Ducati ha traído aquí un par de piezas que hacen la moto más suave en las curvas y aceleraciones, un poco en la dirección que a mí me gustaría que cogiese, ya que creo que con la moto nueva nos hemos desviado un poco en ese sentido. Así que ahora me puedo acercar un poco a la moto del año pasado en ese aspecto y he podido ir un poco más cómodo en las curvas», analizó el mallorquín que este viernes cumplió 31 años, 16 de ellos vividos como piloto del Mundial de motociclismo.

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