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La antesala de una nueva era

Dani Pedrosa, de espalda, saluda a Jorge Lorenzo en el circuito de Cheste.
Dani Pedrosa, de espalda, saluda a Jorge Lorenzo en el circuito de Cheste. / EFE
  • MotoGP afronta un último Gran Premio marcado por las despedidas

El Mundial de Motociclismo afronta su última prueba de 2016 con todos los títulos cerrados y con pocos flecos que cerrar, apenas el campeonato de constructores en MotoGP entre Honda y Yamaha o el de mejor novato en Moto3, entre Joan Mir, Nicolo Bulega y Fabio Di Giannantonio. Una cita con un tono de despedida y de final de una época con los cambios que se avecinan en la clase reina para el año que viene, con una pretemporada que empezará este próximo martes. Pol Espargaró y Bradley Smith pondrán en pista a la nueva KTM, una moto que ha levantado cierta expectativa en un paddock que se ha acostumbrado en los últimos años a la llegada de nuevos fabricantes. Alex Rins dará el salto –sin título- con Suzuki, como compañero de equipo de Andrea Iannone, que abandona Ducati para cubrir el hueco de Maverick Viñales, que pone destino a Yamaha de donde sale Jorge Lorenzo precisamente con destino la casa italiana.

Lorenzo vivirá este fin de semana su último Gran Premio –por ahora- con la única marca con la que ha competido en MotoGP y con la que cerró el título de 2015 con una sólida victoria en una carrera que terminó marcada por la polémica entre el mallorquín, Marc Márquez y Valentino Rossi. En cualquier caso, y pese a que aquel final del pasado curso haya agriado los últimos meses de relación entre fábrica y piloto –Lorenzo llegó a reconocer este jueves que su mayor preocupación era “que la moto funcionase, y la moto ha funcionado”-, este no dejará de ser un fin de semana muy especial para el tres veces campeón del mundo, que debutó con la M1 después de la carrera de Valencia de 2007.

“Es extraño porque hace un año no me imaginaba que esto podría suceder”, comentó Lorenzo, que reconoció que su objetivo para este último Gran Premio es intentar repetir el triunfo del año pasado, o por lo menos despedirse desde el podio. “Triste por dejar en el camino a personas con las que he estado muchos años, algunas más que otras. Y también dejar una moto competitiva y siempre ha habido buen ambiente, siempre he recibido una moto ganadora, siempre he conseguido victorias en todos los años que he estado. Por otra parte estoy ilusionado porque tengo 29 años y viendo la progresión de la otra moto, era el momento justo de afrontar este desafío”.

Además, Lorenzo aprovechó para mandar una carta a los medios con la que quiso oficializar ese arranque de la despedida con Yamaha. “Llevo aquí casi un tercio de mi vida, hemos vivido juntos más de 150 carreras, consiguiendo 43 victorias y tres títulos mundiales, nos hemos caído decenas de veces y nos hemos vuelto a levantar consiguiendo juntos hazañas increíbles (incluso algunas llevando todavía algo de anestesia en la sangre…)”, rezaba uno de los párrafos de la misiva, en este caso recordando la machada de Assen 2013, cuando corrió la carrera recién operado de una clavícula rota durante los entrenamientos.

Regresa Pedrosa

Una de las novedades de la carrera de Valencia será la del regreso de Dani Pedrosa, tras tres Grandes Premios ausente por las numerosas lesiones que se produjo en una caída durante los entrenamientos de la prueba de Japón. Un regreso con dudas para un piloto demasiado acostumbrado a subirse a la moto con problemas físicos. “Estoy mejor, bastante mejor, las dos primeras semanas han sido las más difíciles, porque al tener las dos piernas afectadas y el brazo pues no podía ir con muletas”, explicó el de Repsol Honda, que intentará ayudar a Márquez en el objetivo de lograr el título de constructores tras las dos caídas del campeón del mundo de este 2016.

“No he tenido que operarme o hacer grandes cosas, sólo trabajar en la inflamación, en el dolor y en la movilidad, aunque mucho más centrado en la parte de la clavícula. Estoy contento de poder venir a esta carrera. Tengo que ver cómo me noto pues con estas tres lesiones, no he podido hacer bici, no he podido nadar, he tenido que hacer reposo y eso me ha hecho perder mucha forma física, aunque intentaremos que con las sesiones de entrenamiento pueda ir cogiendo un poco de tacto y más confianza”.

Un aliciente más para un MotoGP que busca un –improbable- décimo ganador, en un fin de semana de despedidas en el que se esperan 115.000 espectadores poblando las gradas del Circuito Ricardo Tormo de Valencia.