El Norte de Castilla

gp japón

Mala jornada para los pilotos españoles

Enea Bastianini en el circuito de Motegi.
Enea Bastianini en el circuito de Motegi. / Toshifumi Kitamura (Afp)
  • Bastianini bate al campeón sobre la línea de meta

Con el título ya decidido, Moto3 ha pasado a vivir un final de curso centrado en las emocionantes carreras que suele deparar y en el reparto de los dos ‘títulos’ menores -y simbólicos- que están en juego. Uno, el del subcampeonato, que enfrenta a Bastianini y a Navarro. Otro, el del mejor novato, entre Bulega, el niño de los ojos de Rossi, Di Giannantonio y Mir. Con esto de fondo, la carrera de Motegi volvió a dejar momentos de alta tensión, acumulados en la última vuelta. Esto después de que en el inicio de la prueba Navarro sufriese una caída –un toque con Mir por el que se fue al suelo y que de paso dejó en fuera de juego a McPhee y a Rodrigo- que desvirtuó esa batalla por ser el mejor tras el intratable Binder. Navarro, además, se dislocó en el incidente su hombro izquierdo, una lesión a priori sin importancia que en su caso sí que puede tener influencia: es la tercera vez que le ocurre esto, lo que complica su recuperación, en un momento del año sin respiro, con dos carreras en las próximas dos semanas.

El de Navarro fue uno de los muchos incidentes sufridos por los españoles: caídas de Canet –dos-, Martín y Guevara, y sanción para Herrera, que tuvo que cruzar el pit lane después de adelantarse en la salida. Con todo esto, Mir fue el primero en cruzar la meta, en una discreta novena posición con la que perdió su duelo con Bulega –tercero tras la descalificación de Ono por no cumplir con el límite de peso reglamentario- y Di Giannantonio –quinto-, con los tres pilotos separados ahora por solo siete puntos. Pese a ser finalmente tercero, Bulega no pudo imponerse en el duelo con Ono, en parte por el error de Migno en una última vuelta de alta tensión. La misma vivida por delante, con Bastianini cosido a la rueda de Binder, que no pudo celebrar el título con una victoria: el italiano le superó a tres curvas para la conclusión y supo aguantar la posición para llevarse, por 17 milésimas, su primer triunfo del año, el segundo en el Mundial.