GP de Hungría

Vettel deja sin récord a Hamilton

Sebastian Vettel, en los entrenamientos del Gran Premio de Hungría./AFP
Sebastian Vettel, en los entrenamientos del Gran Premio de Hungría. / AFP

El alemán consuma su segunda pole de la temporada, mientras que el británico, con problemas de neumáticos, no tuvo opciones

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

El fin de semana se está tornando de color rojo sin remedio. Si el viernes fue propiedad de Red Bull, el sábado fue cosa de Ferrari sin rival. Quienes no acaban de demostrar la fortaleza de los últimos Grandes Premios son los Mercedes. Ni Valtteri Bottas ni Lewis Hamilton tuvieron opciones de pelearle la pole a un Sebastian Vettel que hizo caer el récord de la pista, con solvencia, y dejó claro que quiere irse de vacaciones con más de un punto de ventaja, como tiene ahora mismo.

Este sábado estaba marcado en rojo para Hamilton. La marca de las 68 poles de Michael Schumacher caerá tarde o temprano, pero se le está resistiendo. Este sábado, ya desde los libres de la mañana, veía que no iba a poder ser. En concreto, se quejó de vibraciones en el coche y luego lo comparó con algo mucho más prosaico y cercano que los Fórmula 1: directamente dijo que no estaban equilibradas las ruedas. Así, no sólo no pudo pelear por la primera fila (algo que se quedaron en propiedad los Ferrari, con solvencia), sino que tampoco pudo hacerse con el tercer puesto, que le arrebató Valtteri Bottas.

La sesión, pese a que Vettel y Hamilton se habían llevado los focos, empezó con un protagonista ajeno, un viejo conocido del paddock que últimamente sólo iba de visita o en calidad de comentarista. El escocés Paul di Resta se ha visto al volante del Williams FW16, de improviso, para disputar la clasificación del GP de Hungría, primera desde Brasil 2013, cuando se quedó sin hueco en el Gran Circo. El hoy probador de la escuadra de Grove tuvo que ajustarse el mono y el casco para subirse al monoplaza que deja Felipe Massa este fin de semana, ya que desde el viernes está sintiéndose mal. El brasileño disputó casi toda la sesión de libres de la mañana, pero ni siquiera la acabó. Volvió a boxes a 20 minutos del final de la tanda, y se fue directamente a vomitar.

El veterano corredor brasileño le dejó su puesto a un Di Resta que, sin tiempo para adaptarse, se tuvo que bregar con los otros 19 pilotos y en un circuito en el que Williams no dio muestras de ser competitivo en ningún momento. Su único objetivo para este improvisado reestreno era, sencillamente, no hacer mucho el ridículo. Y lo logró: no saldrá último, ya que ese puesto queda en manos de Marcus Ericsson.

Pasado el momento de protagonismo del introvertido Di Resta, las miradas se fueron hacia el box de McLaren. El Hungaroring es el escenario donde, previsiblemente, tienen la única opción para conseguir un buen resultado. El trazado magyar beneficia a los monoplazas donde la carga aerodinámica es la clave, y como el año pasado, los de Woking taparon sus carencias aquí. No en vano, tanto Alonso como Vandoorne pasaron a la Q3 con relativa facilidad, y ahí pudieron pelear en condiciones por meterse en 4ª fila. Esa es la zona en la que partirán este domingo, gracias a la sanción que arrastra Nico Hülkenberg por sustituir la caja de cambios de su Renault.

No obstante, tanto Alonso como Vandoorne estaban razonablemente satisfechos, ya que han cumplido con las expectativas de sobra. El español, que este sábado cumplía 36 años, era menos optimista y volvía a recordar que lo visto este sábado es sólo un pequeño espejismo dentro de la travesía en el desierto que es esta temporada. «Séptimo está bien pero no es la posición soñada para ningún piloto. Es un objetivo cumplido pero hay otras cosas moviéndose por atrás digamos que no tienen que ver con la séptima posición», decía ante los medios de comunicación.

Algo más sufrió Carlos Sainz para estar en posiciones de 'top 10'. El madrileño se sacó una enorme vuelta del Toro Rosso en la Q2, cuando prácticamente se daba por hecho que iba a caer eliminado, y pudo entrar en la Q3. Ahí, no obstante, no tuvo ninguna opción de llegar más arriba que a la 10ª plaza. Como Alonso, él también gana una plaza y saldrá 9º en la carrera.

Sainz, que esa vuelta de la Q2 ya es una de sus mejores vueltas en F1, no espera mucho de este domingo. «Una vez que estás dentro del top 10 y con el ritmo que tenemos, la verdad es que no estamos para improvisar ni para mucho más. Hay que dar gracias por donde estamos hoy. Mañana habrá que intentar hacer una carrera limpia», deseó.

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