FÓRMULa 1

Rosberg, ante el abismo de hacer historia

Nico Rosberg celebra su victoria en Singapur.
Nico Rosberg celebra su victoria en Singapur. / AFP
  • La victoria en Singapur le permite volver a lo más alto de la clasificación, y tiene ante sí el reto de convencer a todos sus detractores

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Sea por la querencia a lo anglosajón, sea porque aún le pesa demasiado la losa del apellido, Nico Rosberg sigue sin ser el favorito en las apuestas por el Campeonato del Mundo. El alemán lleva ocho victorias en este 2016, y nadie que ha ganado tanto ha perdido un Mundial. Su excompañero y gran espejo, Michael Schumacher, sumó al menos ocho victorias en seis de sus siete campeonatos, lo mismo que Lewis Hamilton en 2014 y 2015, o Vettel en 2011 y 2013, sus años más dominantes. ¿Qué más le falta a Rosberg para que el gran público confíe en él?

Rosberg, en esta temporada 2016 más que nunca, está cuajando actuaciones estelares, coronadas con la de Singapur que fue, posiblemente, la mejor de sus 200 carreras en Fórmula 1.

Un inicio fulgurante, con cuatro victorias consecutivas y otras cuatro salpicadas en el resto del año, le han permitido superar a un Lewis Hamilton que permanece agazapado a la espera de dar un zarpazo. El tricampeón tendrá que sudar tinta para reeditar el éxito, pero tiene claro que depende de sí mismo: estar ocho puntos por debajo es, a efectos prácticos, un empate técnico. Si en la próxima carrera queda por delante de Rosberg, volverá a apretar aún más el Mundial.

El papelón que tiene Mercedes es de aúpa: ¿qué hacer si vuelve a saltar por los aires la tensa paz que se ha conseguido entre sus dos pilotos? La relación entre Rosberg y Hamilton es absolutamente inexistente, y aún se juegan mucho, pero al menos de cara a la galería han aprendido a guardar las formas. La imagen del británico felicitando al ganador de Singapur dejó claro que, por el momento, prefieren concentrarse en lo que ocurra en la pista para dejar atrás cualquier enemistad entre ambos.

Malasia, Japón, Estados Unidos, México, Brasil y Abu Dabi: seis citas en las que Rosberg debe demostrar que queda lejos aquella fama de decepcionante promesa para convertirse en una realidad tangible. Tirando de los precedentes más inmediatos, los resultados de 2015, el alemán es el gran favorito para ganar el título. Si Hamilton y Rosberg repiten los mismos puestos obtenidos la temporada pasada, acabarán el Mundial con 387 y 399 puntos, respectivamente. Es decir, que a Hamilton no le vale con dejarse ir hacia el final del campeonato.

Red Bull y Ferrari, jueces

Como en toda consideración estadística, y más en Fórmula 1, el contexto no entra en valor, por lo que estos números carecen de validez para predecir lo que va a a pasar. En 2015 Hamilton aflojó varias marchas en su pelea con Rosberg, que prácticamente se encontró con tres victorias consecutivas para finalizar de manera brillante un campeonato que volvió a perder.

Otro factor a tener en cuenta es el mecánico. Durante la carrera de Singapur, tanto Hamilton como Rosberg recibieron avisos serios desde el muro: debían cuidar los frenos. No ocurrió ningún accidente ni perdieron ninguna posición en pista, pero no fue un mensaje cómodo de escuchar por parte de dos pilotos que se están disputando la corona mundial. En Mercedes están muy preocupados por la fiabilidad, ya que no quieren que una avería, un fallo mecánico o una nueva pesadilla en la salida (sobre todo Hamilton ha sufrido en este aspecto) ejerzan de árbitros en la pugna final.

Salvo la no tan improbable concatenación de seis dobletes consecutivos de Mercedes, Red Bull y Ferrari (si no vuelven a hacer el ridículo en las estrategias) se plantean como los jueces de la pugna entre los contendientes por el campeonato. Verstappen y Ricciardo no quieren acabar el año sin una victoria, que rozó el australiano el domingo. Desde la escudería de las bebidas energéticas no cejarán en su empeño de evitar el pleno de los alemanes en un final de campaña 2016 que se antoja mucho más igualado en la parte alta de lo que se predecía a principios de año.