Con la vista puesta en el Mundial de raquetas de nieve

Chechu Gómez, durante una prueba de raquetas de nieve./EL NORTE
Chechu Gómez, durante una prueba de raquetas de nieve. / EL NORTE

La selección española convoca por primera vez al palentino Chechu Gómez, que acompañará a la también palentina Nuria Domínguez

Esther Bengoechea
ESTHER BENGOECHEAPALENCIA

El Campeonato del Mundo de Raquetas de Nieve ya tiene fecha y lugar de celebración. El escenario será Fuente Dé, para que la selección española juegue en casa, y se celebrará del 2 al 4 de marzo. Y ya se conocen los nombres de los escogidos por el seleccionador Óscar Sebrango para formar parte del combinado nacional: Manuel Merillas, Fran Piñera, Nacho Hernando, David López Castán, Marcos Santiago, Roberto Ruiz, Roberto Ramos, Azara García y los palentinos José Javier ‘Chechu’ Gómez y Nuria Domínguez.

Domínguez es una veterana en convocatorias con la selección nacional mientras que Gómez se estrenará en la cita mundialista con la roja. «Estoy muy contento con poder formar parte de los mejores, y ya me estoy preparando para la cita», reconoce Chechu Gómez.

En la pasada edición del Mundial, celebrado en el Lago Saranak de New York, los de Óscar Sebrango logró una meritoria tercera plaza, terminando por detrás de Estados Unidos y Canadá. «A ver si podemos plantarles cara. Tenemos un equipo muy competitivo y podemos tener muchas opciones», afirma el seleccionador con optimismo.

La cita internacional comenzará el día 2 con un desfile por las calles del centro histórico de Potes, con la presentación de las selecciones, para ya un día más tarde celebrar la competición. El recorrido del Mundial será el clásico de pasadas ediciones, con 9 kilómetros y 500 metros de desnivel positivo, para albergar también una cita junior -de hasta 19 años- y que contará con cinco kilómetros y unos 250 metros de desnivel positivo.

Chechu Gómez ya tiene la vista puesta en el escenario cántabro de Fuente Dé, en la cita mundialista. «Sigo con los mismos entrenamientos, ya que la base es sobre todo el cros», afirma el corredor, que se prepara con el Club Atlético Laredo y que un día a la semana acude al Alto Campoo a entrenar.

Chechu Gómez decidió no descansar en octubre, cuando termina la temporada del kilómetro vertical y los deportistas se toman un breve descanso. «Como sabía que luego me cuesta volver a recuperar la forma física, estuve sin correr tres semanas pero todos los días estuve entrenando con la bicicleta», reconoce el palentino.

Entrenando en carril bici

Chechu Gómez entrena una hora diaria, entre la jornada de trabajo y la comida. «Soy autónomo, salgo a las dos de trabajar, entreno una hora y como a todo correr para trabajar de cuatro a ocho, y luego ir a casa a ver a los niños», afirma. Así, el corredor palentino entrena donde puede. A días se encuentra trabajando en Barruelo y entrena en el carril bici del pueblo porque allí no hay pista de atletismo ni nada parecido. Cuando está fuera, siempre lleva las zapatillas de deporte en la furgoneta para aprovechar esa hora -entre la comida y volver al trabajo- y correr.

La temporada anterior dio un paso al frente dentro del kilómetro vertical y logró el bronce en el Campeonato de España en categoría veterano y octavo en la clasificación general de la Copa del Mundo, siendo el segundo en veterano y luchando por el podio hasta el último momento de la prueba.

«Sabía que estaba en la preselección nacional pero no esperaba que me llamasen. Para mí, a mis 41 años, es un orgullo estar convocado con los mejores y luchar en el Campeonato del Mundo», reconoce Chechu Gómez, que seguirá entrenando día a día para llegar en la mejor forma posible a la cita deportiva más importante de su vida.

Comenzó a correr por montaña con 36 años

El encuentro de Chechu Gómez con la montaña no fue por casualidad, era algo que llevaba buscando tiempo pero que, por diferentes motivos, no había logrado hasta hace cinco años. Chechu compitió en cros durante muchos años, ganando varios campeonatos regionales, y también se decantó por la bicicleta en múltiples ocasiones. Siempre le atrajo la montaña y el kilómetro vertical, pero su entrenador de aquel entonces, le desanimaba diciéndole que no servía para las carreras por montaña.

Hasta que se trasladó a vivir a Barruelo y todo se aceleró. Tan cerca de la montaña, decidió cambiar de entrenador y comenzar a competir donde siempre había querido, en el kilómetro vertical. «Comencé tarde, con 36 años o así. La verdad es que mi modalidad es más para chavales, que son más explosivos, pero ahí sigo, dando guerra», señala.

Actualmente, y a sus 41 años, se encuentra en la decimosexta posición del ranking nacional de corredores de montaña. «Tengo una montaña maravillosa aquí, ideal para entrenar», concluye.

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