Pádel

Las superestrellas del pádel

Fernando Belasteguin y Pablo Lima celebran su triunfo en la pasada edición del Valladolid Open. / Quique García

La Plaza Mayor pone en juego esta semana una de las coronas más preciadas del pádel mundial, el Valladolid Open

EL NORTEValladolid

El telón del escenario más singular y espectacular del pádel mundial se abre en Valladolid para recibir a los mejores jugadores del planeta. La Plaza Mayor ya aguarda con impaciencia la llegada de las estrellas del firmamento World Padel Tour, que pisarán el corazón de la ciudad a partir del miércoles, 21 de junio.

Fernando Belasteguin y Pablo Lima mantienen intacto su reinado, aunque esta temporada su figura ya no se pierde en el horizonte de la mirilla de Paquito Navarro y Sanyo Gutiérrez. La silueta de la pareja hispanoargentina ya aparece nítida en el retrovisor de los caciques del pádel mundial, que en esta ocasión no gobiernan con tanta autoridad. El curso acaba de comenzar y tras los cuatro primeros envites, Lima y Bela han mudado su habitual contundencia por algunas dudas que les han llevado a tener que conformarse con el subcampeonato en el Máster de Miami y el Open de Santander. En ambos casos, hincaron la rodilla ante Paquito y Sanyo, pero en los dos últimos capítulos, La Coruña y Barcelona, los líderes del ranking han recuperado la solvencia y su cara a cara con el dúo que pisa el segundo escalón del podio se encuentra empatado. Valladolid romperá el equilibrio, al menos hasta la siguiente cita.

El centro del escenario es para Navarro-Gutiérrez y Lima-Bela, pero el Valladolid Open contará con otros actores que tratarán de romper las quinielas y evitar la tercera final consecutiva en la Plaza Mayor de las dos mejores parejas del mundo. World Padel Tour vive tiempos de máxima igualdad y aunque todavía la revolución de los modestos no ha aterrizado en los partidos por el título, parejas como Maxi Sánchez-Matías Díaz, Godo Díaz-Lucho Capra, Ale Galán-Belluati o Stupaczuk-Gutiérrez tienen los dientes apretados para derrumbar el muro. Además, la capital castellana presenciará el regreso de un histórico como Juani Mieres, que se sube de nuevo a las tablas, con Miguel Lamperti, tras cuatro meses lesionado.

Y si en el circuito masculino hay dos parejas que miran al resto desde la azotea, en la competición femenina las sorpresas son el denominador común de cada torneo. Las gemelas Sánchez Alayeto han recuperado el trono tras superar en la final de Barcelona a Gemma Triay y Lucía Sainz, pero Marta Marrero y Alejandra Salazar no se dan por vencidas y buscarán la reválida en Valladolid.

El elenco de estrellas femeninas brillará con luz propia en la Plaza Mayor del pádel mundial. Las favoritas parten con el distintivo antes del primer duelo, pero la experiencia de esta temporada indica que el ramillete de parejas que optará al título en Valladolid se abre hasta nombres como Patty Llaguno-Eli Amatriain, las jovencísimas Martita Ortega-Ari Sánchez, que obtuvieron su primer entorchado profesional en Santander, Gemma Triay-Lucía Sainz, Cata Tenorio-Victoria Iglesias o las incombustibles Carolina Navarro y Cecilia Reiter.

Los tres principales favoritos

Fernando Belasteguin y Pablo Lima. El éxito de Fernando Belasteguin y Pablo Lima reside en la ambición, el hambre de títulos que mantienen dos jugadores que llevan juntos tres temporadas y que nunca se cansan de ganar. Son la pareja perfecta. Físicamente edifican una muralla indestructible y técnicamente rozan la perfección. El brasileño se mueve como un felino sobre la cancha, llega a todo, es eléctrico, el complemento perfecto para el mejor jugador de la historia. Su repertorio es infinito y su sincronización, increíble.

Paquito Navarro y Sanyo Gutiérrez. El éxito de Fernando Belasteguin y Pablo Lima reside en la ambición, el hambre de títulos que mantienen dos jugadores que llevan juntos tres temporadas y que nunca se cansan de ganar. Son la pareja perfecta. Físicamente edifican una muralla indestructible y técnicamente rozan la perfección. El brasileño se mueve como un felino sobre la cancha, llega a todo, es eléctrico, el complemento perfecto para el mejor jugador de la historia. Su repertorio es infinito y su sincronización, increíble.

Mati Díaz y Máxi Sánchez. Mati Díaz es un clásico del circuito profesional. Su tesón y su capacidad para devolver cualquier pelota le ha llevado a ocupar los primeros puestos del escalafón en los últimos años y, junto a Maxi Sánchez, se postula como una de las alternativas a los dos primeros espadas. Cada uno presenta unas virtudes, pero el trabajo es el punto de unión de sus cualidades. Maduran al contrario con paciencia hasta que la bola vuela en forma de globo que Maxi catapulta al otro lado del cristal. Tienen calidad para pelear por el título siempre que mantengan impecable su mentalidad.

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Las aspirantes al título

Mapi y Majo Sánchez Alayeto. Cuando el pádel femenino comenzó a elevar la velocidad de juego Mapi y Majo Sánchez Alayeto eran las aspirantes, pero ahora pueden presumir de otear al resto de parejas desde lo más alto del ranking mundial. Las gemelas no comenzaron el año con tino, pero tras ganar en Barcelona han recuperado el trono. Las hermanas Alayeto tienen pura dinamita en el brazo. Iguales por fuera y complementarias por dentro, las reinas del pádel mundial atesoran clase para estar muchas temporadas en el sillón presidencial del circuito. Además del pundonor que destilan en cada partido, tienen dos golpes demoledores, la bandeja y el remate, aunque uno de las claves de su meteórico ascenso ha residido en el desarrollo de una mentalidad ganadora que las convierte en el rival a batir.

Marta Marreo y Alejandra Salazar. Cuando Marta abandonó el tenis profesional por una crónica lesión de tobillo, nunca imaginó llegar a lo más alto del pádel mundial. La canaria y Alejandra Salazar ocupan el segundo peldaño del ranking, pero tienen calidad para recuperar el trono en cualquier momento. Son dos pegadoras natas. Marta y Alejandra configuran una pareja que desprende glamour y que cuando se meten en la pista son una apisonadora. A Marrero se le quedan pequeños los cristales cuando remata desde el revés, mientras la bandeja de Salazar aplasta bolas sin piedad.

Lucía Sainz y Gema Triay. Comenzaron su despegue en el circuito profesional justo hace un año. Y lo hicieron en la Plaza Mayor de Valladolid, donde disputaron la final. Desde entonces, su pádel no ha dejado de crecer y en Barcelona estuvieron a un palmo de levantar el título. Llegan a Valladolid con la moral por las nubes y un gran estado de forma, lo que les convierte en alternativa para hacerse con la corona. El juego de la pareja catalana se asienta sobre la enorme pegada de Lucía y la inteligencia de Gemma, que siempre encuentra el hueco en la pista rival.

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