UNA PALENTINA ENTRE LAS MEJORES

La yegua de cinco años criada en Ribas de Campos, Celeste de Castilla, ha competido entre 235 participantes clasificándose en tres de las cuatro pruebas

Celeste de Castilla, montada por Uxue Marene, en el Campeonato del Mundo de Lanaken. / SPORTFOT
Esther Bengoechea
ESTHER BENGOECHEAPALENCIA

Algunos llegaron a Lanaken en helicóptero, otros en avión privado. Celeste de Castilla viajó en un camión desde Palencia -haciendo parada en Burdeos y en París-, concretamente desde Ribas de Campos. La yegua palentina de cinco años ha participado en el Campeonato Mundial de Caballos Jóvenes en Bélgica, siendo una de las dos representaciones españolas entre los 235 participantes.

Para llegar a codearse en las instalaciones de Zangersheide con los mejores del mundo -y tener cientos de ojos de posibles compradores mirando-, Celeste participó durante un año en el Campeonato de España sin tirar ni un solo obstáculo. «Nos llamó la Federación de Hípica para avisarnos de que habíamos quedado primeros, pero lo hicieron solo quince días antes del Mundial, y ya fue todo una contrarreloj», afirma Rufina López, directora general de la Yeguada Jardín de Castilla. Tan tarde les avisaron a la propia yeguada y a la organización, que estaban todas las banderas participantes menos la española. «No la colgaron porque se informó tarde, pero nosotras llevábamos la nuestra y la pusimos en la cuadra», agrega con orgullo.

Celeste de Castilla llegó a las instalaciones belgas, con Virginia Perrote y Uxue Marene, la amazona, cinco días antes de la gran cita y después de recorrer 1.500 kilómetros para hacerse al lugar, al bullicio y a la competición. Lo más importante era saltar la primera prueba, porque si rehusa hacerlo es eliminado.

La yegua palentina no se detuvo y saltó, pasando a la segunda prueba a pesar de haber derribado dos obstáculos. Al día siguiente también compitió y solo tiró un palo. La tercera prueba daba el corte para pasar a la gran final y Celeste estuvo brillante durante toda su actuación, hasta que en el último obstáculo derribó un palo. «En general ha quedado muy bien y estamos muy satisfechos porque hemos llegado al máximo objetivo de la yeguada, que era competir al máximo nivel», señala Rufina López, cuya aventura a cargo de este negocio arrancó hace diez años.

Público asistente al Mundial de Caballos Jóvenes en las instalaciones de Zangersheide. / NORTE

Varios compradores -tanto de California como de Holanda- se interesaron en Celeste de Castilla. «Tuvimos propuestas de compra pero las desechamos porque queremos volver el año que viene, cuando ya tenga seis años, que puede llegar a costar 400.000 euros», argumenta.

Ferraris para millonarios

Después de la gran actuación de Celeste en Bélgica, muchos se han interesado en Palencia y en Ribas de Campos, donde se trabaja a diario con la yegua. «Llevamos internacionalmente el nombre de Palencia y de Castilla por el mundo, y no hemos tenido ningún tipo de ayuda ni de la Diputación de Palencia ni de la Junta de Castilla y León», se lamenta Rufina López. «Esto podía traer mucha economía a esta zona, porque estamos fabricando Ferraris para multimillonarios», señala.

La yeguada palentina trabaja con la mente del caballo desde este que nace. La etóloga establece el liderazgo con respecto a la yegua y se crea un vínculo entre ellos. «Tenemos que trabajarlo a diario, con el ‘yo mando’ o ‘tienes que ir allí’. Así logras que el caballo sea más relajado», explica. «Lo que más ha gustado en Bélgica de Celeste es su flexibilidad y su comportamiento», concluye.

«Celeste esel primer caballo que compite sin herraduras»

La técnica del ‘barefoot’ consiste en montar al caballo sin herraduras. «Nosotros criamos a los caballos en su hábitat natural, nace en los prados y está principalmente suelto, solo entra en las cuadras a dormir», señala Rufina López, directora general de la Yeguada Jardín de Castilla. «Celeste es el primer caballo que compite a nivel mundial sin herraduras. El propio caballo hace su herradura de forma natural», agrega. Muchos cuidadores de caballos con los que coincidieron en Bélgica, se interesaron por la técnica -que ya se está empezando a utilizar también en Estados Unidos-.

La yeguada situada en Ribas de Campos tiene actualmente 21 caballos, divididos en alta competición y ‘amateur’, para los pequeños y no tan pequeños que empiezan a montar y disfrutan sobre los lomos del mismo.

Junto con la yeguada palentina, entrenan y preparan a caballos de Normandía. «Los traemos aquí y los preparamos para la competición», explica.

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