Un lugar entre los grandes

David Llorente, en pleno esfuerzo durante una competición./El Norte
David Llorente, en pleno esfuerzo durante una competición. / El Norte

El piragüista segoviano David Llorente analiza una temporada en la que ha participado en un mundial en categoría absoluta y valora sus próximos compromisos

FERNANDO ARCONADASegovia

Guarda como un tesoro un póster que tiene en su habitación. Es del año 2012 (Olimpiadas de Londres) y está firmado por tres grandes nombres de piragüismo español, Maialen Chourreaud, Ander Elosegi y Samuel Hernanz. Quién le iba a decir a un jovencito de la localidad segoviana de Palazuelos de Eresma (David Llorente, diciembre de 1996) que unos pocos años después iba a compartir más que una firma con el salto a la categoría absoluta en el equipo español.

Guarda muchos recuerdos en ese baúl de la memoria, como la medalla en el Xtrem Slalom de la World Cup Final, compartiendo podio con deportistas olímpicos, o la Copa del Mundo que disputó en La Seo d’Urgell, «en la que estaban los cuatro mejores de cada país, entre tres o cuatro, dependiendo del país... por lo que había un nivel altísimo. Es verdad que es el canal en el que entreno, pero poder entrar en la final, pero poder estar en la final, entre los diez primeros, con gente mayor que yo, y haberme colado en esa final, me quedo con esa resultado».

Otro momento importante de la temporada ha sido su primera participación en el mundial absoluto que tuvo lugar no hace mucho tiempo en Pau (Francia). «Ya solo con estar allí, ya era un éxito. Ni me lo podía imaginar hace un año y medio, cuando tenía el hombro en cabestrillo, es que ni me lo imaginaba. El hecho de estar allí ya era un premio, pero como es lógico, ya que estaba allí, quería más. Mi primer objetivo era pasar a semifinales y lo logré; después era muy complicado acceder a la final, pero a su vez era un reto ambicioso estar entre los diez mejores. Creo que hice bastante bien la primera parte del recorrido, pero en la parte final quizás me faltó esa experiencia de saber gestionar la bajada. En cualquier caso, y para ser la primera vez, no estuvo mal para ser mi primer mundial y mis 20 años», recordó el segoviano.

Aunque conoce a la mayoría de ellos, no deja de ser un gran salto. Y se nota el cambio. Lógico y normal. Por la experiencia de los deportistas, por el nivel de la competición y también por la multiplicación de las pruebas en las que ha tomado parte dentro de su calendario, casi duplicado en lo que a pruebas se refiere. «Requiere de una exigencia mental y física, aunque pienso que en cuantas más competiciones participe, más experiencia voy cogiendo, pero sí que es un salto muy grande», valoró a este respecto. Y es que a sus 20 años ya sabe lo que es tener que medirse a competidores que tienen ese punto de madurez, competidores de 30 y 36 años, por ejemplo, «sí que puede imponer, pero no es algo que me asuste, lo bueno es que puedo aprender de ellos y la sensación es muy bonita», admite.

Sabe que le queda mucho camino por recorrer, muchas paladas que dar, muchos descensos (deportivos) por las aguas que afrontar y que tiene mucho que aprender, «sobre todo a la hora de gestionar el rendimiento en la competición; este es un deporte en el que hay que tener la cabeza fría y se hace preciso mantener la concentración necesaria desde la salida hasta que cruzas la meta. Nuestro deporte es también un deporte que tiene muchas variables en el río, cambia mucho, y ahora mismo, mis rivales tienen ese punto de experiencia que a mí me falta, de saber esperar cada momento, pero sí tengo un buen descenso creo que no estoy tan lejos de ellos», reconoció.

David Llorente se prepara ahora para un año cargado de ilusiones, de grandes objetivos, como el Mundial absoluto que tendrá lugar en Río de Janeiro (en el canal donde se disputaron los Juegos Olímpicos) y el Europeo absoluto de Praga. Y después, lo mismo en categoría sub-23, con la intención de hacerlo lo mejor posible en el Mundial en Italia y el Europeo en Bratislava. Un poco más a largo plazo, no es descabellado pensar en Tokio y en los próximos juegos Olímpicos, «pero es mejor ir paso a paso, fase a fase; sé que tengo mucho que aprender todavía, curtirme y mejorar», reiteró.

La localidad de Palazuelos de Eresma viene pisando (mejor remando) con mucha fuerza. Al nombre de David Llorente hay que añadir el de su hermano Sergio, y los de David Burgos y Darío Cuesta, «que están a un gran nivel y ya lo han demostrado;ya han estado en pruebas de nivel». Puede que incluso ambos hermanos coincidan en alguna competición; no es una opción descabellada. «La verdad es que sería muy interesante, y también muy bonito a la vez; ojalá se pueda dar esta circunstancia», apuntó.

Por último David Llorente no quiere dejar la ocasión de agradecer el apoyo de sus patrocinadores. «Sin ellos no estaría aquí, apoyos como los de Epal, el de la Universidad Isabel I, que me facilita los estudios, las instituciones de Palazuelos y Segovia... y gracias a todos ellos puedo seguir desarrollando mi deporte», concluyó.

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