MONTAÑISMO

A 5.585 metros del suelo en Pakistán

Tiendas de campaña, con el glaciar del Baltoro al fondo.
Tiendas de campaña, con el glaciar del Baltoro al fondo. / R. ZAPATERO WILDPHOTO

Tente Lagunilla ha organizado un ‘trekking’ de tres semanas hasta el país asiático, donde han ascendido el Gondogolo

Esther Bengoechea
ESTHER BENGOECHEAPALENCIA

Once aventureros, diez y el montañero palentino Tente Lagunilla, embarcaron desde el aeropuerto madrileño hasta Pakistán, con parada obligada en Doha. Tres semanas de expedición y más de cien kilómetros de recorrido les esperaban en el país asiático. Lagunilla organiza -desde hace varias primaveras- dos ‘trekking’ al año. En esta ocasión, ha estado en Pakistán en agosto y volverá a hacer la maleta rumbo a Nepal a finales de septiembre.

La aventura arranca tras dos días en autobús donde se llega a Escardú para hacer todos los trámites y otro en todoterreno hasta Ascoli, desde donde se echa a andar. Se sube por el Glaciar de Baltoro para llegar -después de atravesar un río helado convertido en valle- a un sitio llamado Concordia, donde se unen los tres glaciares. Desde ese mismo punto se ve el K-2, la expedición se acerca hasta el campamento base de este ‘ochomil’. La vuelta transcurre por otro sitio, subiendo el Gondogolo, de 5.585 metros.

La expedición consta de porteadores y cocineros, para poder disfrutar del viaje

La excursión consta de porteadores y hasta de cocineros. «Está pensado para que la gente disfrute del viaje», señala Tente Lagunilla, organizador del ‘trekking’. Él escoge el país y traza el recorrido -en Pakistán siempre es el mismo, por eso no repetirá destino el próximo año-, a la vez que organiza todo el viaje. Después, lo anuncia en redes sociales y en un tiempo récord llena el cupo. «Con menos de ocho personas nunca lo hago, pero nunca me ha pasado, siempre lleno rápido el cupo», argumenta. «La gente siempre repite o hacen el otro que organizo. Algunos ya han viajado conmigo hasta tres veces», agrega el palentino.

Un mes antes de embarcar, Tente organiza una reunión y una excursión de fin de semana a su querida Montaña Palentina. «Así se conocen y ya llegan a tiro fijo, y se gana mucho tiempo y mucha efectividad. Eso las agencias normales no lo hacen porque están para ganar dinero», señala orgulloso.

Cierto es que de las expediciones -de no menos de tres semanas compartiendo las 24 horas del día- salen grupos de amigos, que a lo largo de los años y gracias al whatsapp siguen manteniendo contacto y haciendo quedadas de vez en cuando. «Después de seis años se siguen juntando y me escriben para que me una a ellos. Sin duda es algo más que un viaje», concluye Tente Lagunilla.

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