Jugadores de Las Panteras celebran el triunfo en la fase local, que les daba el pase a la regional
Jugadores de Las Panteras celebran el triunfo en la fase local, que les daba el pase a la regional

fútbol sala

Dos normativas distintas dejan sin competir a varios jugadores de un equipo escolar

  • El Cristóbal Colón, campeón de la liga escolar de Valladolid, solo pudo alinear a cinco de sus jugadores en la fase regional

Los Panteras llegaron, vieron y vencieron en la competición de Juegos Escolares de la Fundación Municipal de Deportes de Valladolid. Un equipo de fútbol sala que encandiló a todos cuantos les vieron y que lograron ganar la liga infantil en su primer año como equipo.

No era ese, sin embargo, su objetivo. Mucho más cercano a los valores del deporte escolar, Los Panteras nacieron como una manera más de buscar la integración de un alumnado (el del CEIP Cristóbal Colón) formado en su gran mayoría por niños de etnia gitana e inmigrantes.

Y lo consiguieron, cumplieron ese objetivo con creces, apoyados desde la grada por familias que conocían por primera vez lo que era una competición deportiva, por madres y padres que animaron sin descanso a sus hijos y mostraron respeto a los rivales. Una experiencia nueva para la mayoría, por no decir la totalidad, y que les llevó a querer aspirar a más.

Como campeones de la liga, los de Pajarillos se ganaron el derecho de disputar la fase regional, salir de Valladolid y disfrutar de enfrentarse a otros chavales de la comunidad, pero el sueño de Los Panteras tenía resquicios legales que no les han permitido disfrutar de la competición regional como les hubiese gustado.

Alberto Rodríguez ‘Bertoni’, director del Colegio Cristóbal Colón y alma del proyecto, resumía el problema en una frase: «Por una normativa que hay en Castilla y León no han dejado jugar a la mitad del equipo».

«Hemos jugado este fin de semana y de once jugadores que tenía solo han podido participar cinco. La normativa local es diferente a la regional, en Valladolid dejan jugar a todos los críos aunque sean de una categoría menor con la autorización del padre y en Castilla y León no. Hay otra normativa por la que, en Valladolid, puedes jugar aunque pertenezcas a otro centro escolar (en este caso, los niños que pasaron al instituto este curso), pero en la norma regional no pueden hacerlo».

De esta forma la mitad del equipo, aproximadamente, no pudo disputar los partidos de este pasado fin de semana. «El viernes hubo jaleo porque se ‘nos comían’ los padres. Los padres no entendían esta norma, que dejaran a los chicos sin jugar» aseguraba.

Bertoni lamentaba que todos los esfuerzos por formar el equipo hayan quedado en nada: «Para sacar este equipo he tenido que juntar edades y niños que ya han salido al instituto este curso. Siguen en el colegio, formando parte de las actividades, pero sin ser alumnos de aquí. He tenido que meter en una categoría a todos».

De los alevines que forman el equipo tres se han quedado fuera de esta fase. ¿La explicación? A nivel autonómico solo pueden subir de categoría los niños de segundo año, es decir, los alevines que la próxima temporada serán infantiles, pero nunca a los que todavía les queda una temporada más en la categoría.

Existe otro punto de la normativa regional que Los Panteras incumplían, en caso de que en el centro donde estén escolarizados haya equipo de un determinado deporte, en este caso fútbol sala, esos niños solo pueden pertenecer al equipo de su centro escolar, por ello no podían ser miembros de Los Panteras en la fase regional. Otros tres niños estaban en esa situación.

El director del Cristóbal Colón intentó buscar la manera de que estos niños no se vieran afectados presentando un escrito donde se alegaba que estos niños que ya están en secundaria nunca habían jugado en su instituto, explicando la vinculación que tienen con el centro. «La norma es para todos igual, pero está mal hecha, está mal hecha porque la máxima tiene que ser que el niño haga deporte, y este fin de semana, en el sector regional, seis chicos se han quedado sin poder jugar, sin poder hacer deporte», se lamentaba Bertoni.

Además, añadía la peculiaridad de su equipo, niños en riesgo de exclusión social: «El colectivo del que estamos hablando no pueden acceder al deporte si no es por esta vía, que paguen por formar parte de un club es complicado. El deporte escolar es gratuito, hay que ponérselo fácil, ha sido muy bonito, pero hemos tenido un final traumático, los chicos estaban tristes y enfadados».

La Fundación Municipal de Deportes ha adaptado sus normas para que los niños puedan jugar en otros centros escolares, el único requisito es que no se puede cambiar de equipo una vez comenzada la competición, por eso en la fase local Los Panteras no tuvieron ningún problema.

«Sabemos que la norma es igual para todos, pero vamos a enviar una queja para que esa norma se cambie, que se facilite la realización de deporte, que flexibilicen el reglamento para que un equipo no llegue al regional y no puedan jugarlo», finaliza Bertoni.

Por su parte, Luis Martín Ibáñez, técnico de la Dirección General de Deportes de Castilla y León, alegaba que «cada comisión provincial coordinadora de cada provincia entre sus funciones está la de poder autorizar y decidir cuáles son las competiciones y la reglamentación dentro de su competencia provincial. Sin embargo, nosotros debemos poner un marco legal, común y general para todas las provincias, puede que este marco general entre en contradicción con alguna de las cosas que se hagan en alguna provincia».

«El reglamento de la competición autonómica se conoce desde hace muchos meses, por lo que deben acatar esa reglamentación, justa o injusta a su parecer. Estos reglamentos no han sido impugnados ni protestados por nadie. Nosotros abrimos plazo para hacer sus observaciones, es más, nosotros pedimos a ayuntamientos, diputaciones, federaciones, que nos digan si quieren introducir algún cambio con respecto a la reglamentación del año anterior y nunca se produce ninguna intervención de ese tipo, pero al llegar las competiciones autonómicas siempre hay alguien que, por lo que sea, la reglamentación que ha estado siguiendo durante todo un año en su competición local en alguna cosa no coincide con el reglamento oficial para esta competición de las fases finales de Castilla y León», explica el técnico.

«No podemos entrar a valorar si la normativa es injusta o no, porque es la que hay y si no nos volveríamos locos si ante cualquier incidencia de una provincia u otra tuviéramos que adaptarla. En el caso concreto de Las Panteras, el responsable, va a mandar un escrito por los conductos reglamentarios para plantear una variación del reglamento, nosotros estamos encantados, deseosos de que la gente colabore y participe y que propongan cosas que haya que cambiar», aseguraba al tiempo que hacía énfasis en la necesidad de que el reglamento sea revisado y enriquecido entre todos.

«Había niños que estaban jugando en el equipo del Cristóbal Colón cuando en su centro escolar también se participaba en esta competición, por lo que incumplían la norma que dice que deben hacerlo con su centro de origen y, además, otros niños no cumplían el requisito de estar en el segundo año de la categoría inferior para poder subir de categoría. Es un riesgo si, por lo que sea, sufren un percance», finalizaba Luis Martín.

De esta manera, el choque de la normativa local con la regional provocó que el pasado fin de semana Los Panteras solo pudiesen presentar a cinco de sus jugadores y cayeran goleados en ambos encuentros del sector de Castilla y León.