El Norte de Castilla

artes marciales

Lourdes Santana desenvaina en Hungría

Santana practica la kata conocida como Mae.
Santana practica la kata conocida como Mae. / A. Mingueza
  • La vallisoletana representará a España en el Campeonato de Europa de iaido, que se celebra en Budapest este fin de semana

La práctica de las artes marciales se remonta a siglos atrás, cuando estas disciplinas surgieron en naciones orientales. Sin embargo, algunas de estas antiguas técnicas de lucha de Extremo Oriente, que hoy se practican como deporte, son relativamente jóvenes en otras partes del mundo, tal es el caso del kendo y del iaido, conocidos como las artes marciales de la espada japonesa (katana). En nuestro país se practican desde hace varios años.

El iaido es un arte marcial japonés relacionado con el desenvainado y envainado de la espada japonesa (katana). Era practicado por los samuráis, especialmente en el periodo Edo. Estas técnicas surgen principalmente para poder atacar o defenderse a la vez que se desenvainaba, comenzando por tanto el enfrentamiento con el arma aún en la saya (vaina) y desenvainando con la velocidad apropiada para atacar o contraatacar al oponente sin darle tiempo a reaccionar. La principal idea de este arte es ser capaz de reaccionar correctamente ante cualquier situación inesperada.

En la actualidad se han creado formas modernas de iaido, practicando las katas, en las que se realizan una serie, forma o secuencias de movimientos establecidos que se aplican individualmente. En esta disciplina la respiración y la concentración son fundamentales para hacer con precisión cada una de las katas, que requieren un entrenamiento y una dedicación plena.

Aunque, desde luego, no es un deporte mayoritario, en Valladolid también se practica esta modalidad hasta el punto de que una deportista local representará a España en el Campeonato de Europa, que se celebra en Budapest este fin de semana. Su nombre es Lourdes Santana y hace apenas tres años que comenzó a practicar esta especialidad partiendo del kendo.

Santana comenzó a competir en iaido hace poco tiempo, aunque se inició hace años, a los 21, en la práctica de diversas artes marciales. De hecho, empezó con el kendo (de origen japonés, en el que se utiliza una armadura y un sable de bambú). Y posteriormente, Lourdes Santana se sintió atraída por el iaido, que según comenta «se complementa muy bien» con el primero.

Largo camino recorrido

El pasado miércoles, la vallisoletana puso rumbo hacia el Europeo de Budapest, pero hasta alcanzar este hito ha tenido que superar varias pruebas. La primera, vencer a los rivales en el Campeonato de España de iaido de su categoría, y quedar entre los cuatro primeros. El campeón accede de manera directa al Europeo y entre el segundo, los dos terceros (en las artes marciales siempre hay dos clasificados en este puesto) y el cuarto vuelven a competir por una plaza en el Campeonato.

En estos campeonatos se compite por categorías, es decir no es un todos contra todos, sino que disputan las pruebas separados por los distintos grados de cinturón negro establecidos. En este caso, Lourdes Santana compite en la categoría Mudan, puesto que la luchadora es cinturón negro en busca del primer Dan, conocido como Sodan.

En el último Campeonato de España, la vallisoletana quedó en tercera posición y consiguió la plaza en el Europeo al ganar la repesca. Desde entonces, comenzó a prepararse junto a su maestro para su primer Europeo.

Esta competición, al igual que el Campeonato de España, se disputa por categorías en modalidad individual, en la que está encuadrada Santana. La vallisoletana tendrá que medirse a los representantes de Rumania e Italia en la categoría Mudan.

Al ser una competición de katas, para determinar el ganador de cada ‘combate’ ambos contendientes deben realizar las mismas formas y serán los jueces quienes decidan quién se lleva el triunfo. Las katas establecidas son explicadas y entrenadas dos días antes del campeonato.

Lourdes Santana acude a ciegas al torneo, puesto que desconoce a los rivales a los que se tiene que enfrentar. Ello no es óbice para que se haya desplazado a la capital húngara con una enorme ilusión al tratarse de su primera experiencia internacional junto a la selección española: «Voy un poco a ciegas, al ser una categoría para optar al primer Dan no conoces a nadie. Mis compañeros de selección, que están en un rango superior, más o menos si conocen a sus contendientes porque han disputado algún enfrentamiento previo. Yo voy a dar lo mejor de mí y tratar de llegar lo más lejos posible; no me fijo ninguna meta porque sé que el nivel será bastante alto, pero en los días de entrenamiento tal vez pueda observar a alguno de mis adversarios. Pero, al final, dependes de ti mismo para ganar, el mínimo fallo te condena».

Ahora solo queda desearle suerte y que los nervios no la traicionen para que pueda conseguir desde hoy un gran triunfo en su primer gran torneo internacional.