Margarita Ramos: «Se demostró que cuando queremos hacer bien las cosas, nos superamos»

Margarita Ramos, sonriente ante la gran ovación que recibió en el estadio de Montjuic.
Margarita Ramos, sonriente ante la gran ovación que recibió en el estadio de Montjuic. / EL NORTE
Olímpicos de Castilla y León

La lanzadora recuerda el momento de encender el pebetero como el más emotivo de esta experiencia

DANIEL GONZÁLEZLeón

León es tierra de lanzadores, especialmente de peso, donde Carlos Burón ha creado una 'fábrica' de enormes atletas y en la que Manolo Martínez fue el súmmum de este proyecto que tuvo en la figura de Margarita Ramos a una de las pioneras en este ámbito. Nada menos que 23 campeonatos de España alumbran el palmarés de Margarita Ramos, once de ellos bajo techo, doce al aire libre. Además, fue internacional en 53 ocasiones, destacando su medalla de oro en los Juegos Mundiales de Atenas, en 1991.

Sus datos

Ficha personal.
Margarita Ramos Villar. Cea (León). 26-06-1966. Disputó sus únicos Juegos Olímpicos en Barcelona 1992. Logró el oro un año antes en los Juegos Mundiales de Atenas. 53 veces internacional.
Actuación en Barcelona 92.
Logró el decimotercer puesto en la final de lanzamiento de peso (16,82 metros).

La leonesa solo participó en unos Juegos Olímpicos, los de Barcelona, que coincidieron con su momento de mayor madurez deportiva. Ramos no sabía si iba a poder repetir la experiencia olímpica, por lo que decidió acudir a la ceremonia de inauguración. «Recuerdo aquel largo paseo hasta el estadio de Montjuic. Allí dentro fue todo muy divertido y recuerdo que casi todos le pedimos una foto al abanderado, a nuestro Rey hoy día», rememora la lanzadora.

Margarita Ramos hace especial hincapié en el momento en el que Antonio Rebollo lanzó aquella flecha hasta el pebetero para encender la antorcha, «sin duda, el momento más emocionante». «Visto 25 años después, echo en falta haber aprovechado y disfrutado todavía más aquellos días». La atleta leonesa considera que Barcelona"92 sirvió para que el mundo viera que «cuando en España queremos hacer las cosas bien, nos superamos». Ramos destaca que fue también un punto de inflexión para el deporte español ya que «éramos los hermanos pobres del deporte pero, quedando cuartos en el medallero; demostramos que no somos tan malos».

De su experiencia personal, Margarita Ramos se queda con el momento de saltar a la cancha aquel 5 de agosto de 1992. «En atletismo, y más en España, no suele haber mucho público. Pero en Barcelona estaba a rebosar y, a cualquiera que veían con el chándal de España le aplaudían a rabiar. Las lanzadoras no teníamos apenas repercusión, no estaba acostumbrada a ello y me marcó mucho la tremenda ovación que me llevé al entrar al estadio. No podré olvidarlo jamás», explica la atleta. Además, reconoce que una de las grandes vivencias que se lleva de Barcelona es haber podido conocer «a tantos deportistas y personas de otros países y culturas». «Estaba muy centrada en el deporte, pensaba únicamente en ello, pero pese a todo, aproveché bastante la experiencia», comenta.

No olvida los días antes de saber si estaría o no en Barcelona, donde la impaciencia y el nerviosismo eran protagonistas cada día mientras ella preparaba con ahínco la cita olímpica hasta que, por fin, le confirmaron su presencia. «No pasé por León. Fui directa del CAR de Sant Cugat a la villa olímpica», señala. Y fue en este emplazamiento donde vivió las situaciones más curiosas de su experiencia olímpica, ya que recuerda haber podido ver desde la ventana de su habitación cómo el 'Dream Team' de Estados Unidos paseaba o iba a desayunar «sin premeditación ninguna» con el ahora rey Felipe VI.

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