Antonio Sánchez Muñoz: «Nos quitaron los complejos a nivel mundial»

Antonio Sánchez, antes de la salida del 4x400 de la selección nacional en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92
Antonio Sánchez, antes de la salida del 4x400 de la selección nacional en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 / El Norte
Olímpicos de Castilla y León

Barcelona-92 fueron los terceros y últimos juegos del atleta salmantino, que ahora es seleccionador de velocidad

Juanjo González
JUANJO GONZÁLEZSalamanca

Antonio Sánchez Muñoz es uno de los mejores atletas de la historia de Salamanca. Nacido en la localidad de Béjar en el año 1963, en Barcelona vivió sus terceros Juegos Olímpicos tras los de Los Ángeles y Seúl, aunque también estuvo recientemente en los de Río en 2016 como seleccionador nacional de velocidad de la Federación Española y en los de Pekín.

Sus datos

Datos personales:
Antonio Sánchez Muñoz. Béjar (Salamanca), 22/09/1963. Disputó tres Juegos Olímpicos:Los Ángeles (1984), Seul (1988) y Barcelona (1992). Es el actual responsable de Alto Rendimiento de la Federacion de Atletismo.
Actuación en Barcelona 92:
Participó en el relevo 4x400 y cayeron en primera ronda con 3:04.60.

En la actualidad, además de entrenadores de atletas, es el responsable de Alto Rendimiento de la RFEA. Se retiró como atleta en el año 1995 y poco después comenzó su etapa en la política siendo concejal del Ayuntamiento de Salamanca durante ocho años (1995-2003).

Antonio recuerda que «Barcelona entraba dentro de la posibilidad de mis ciclos olímpicos; acudí ya con 28 años y más o menos ya intuía que serían los últimos para mí. Como era algo que pasaba por mi cabeza, fui con la idea de disfrutarlos a tope y mucho más porque era en nuestro país». En el ámbito personal, para el salmantino los Juegos de Barcelona supusieron «la culminación de mi carrera deportiva, ratificar todo el trabajo que llevaba realizando desde los 19 años. Lo que más me llenó es que los españoles demostramos que somos capaces de organizar cualquier evento de esa magnitud, nos quitamos los complejos a nivel mundial, que éramos un país más dentro del mundo civilizado. Desde mi punto de vista han sido los mejores Juegos junto a los de Pekín».

El atleta se perdió la ceremonia de inauguración porque «el atletismo empieza a competir en la segunda semana de los juegos. La vi por la televisión y fue espectacular. Cuando eres deportista no la puedes ver porque te meten en un pabellón hasta que te toca salir y la que sí pude vivir en primera persona fue la de clausura. Recuerdo que me decía a mí mismo que ‘todo esto lo hemos hecho los españoles y hemos dejado ‘flipado’ a todo el mundo’», señala entre risas.

El bejarano reconoce que los de Barcelona fueron unos juegos que marcaron el futuro del deporte en España. «Para nosotros hubo un antes y un después con ellos. Desde que se supo que era la sede llegaron muchas más ayudas para los deportistas, aparece el famoso ADO, del que todos nos beneficiamos. Todo ello ha dejado un poso, unas secuelas en el deporte español que, para mí, no ha parado de mejorar desde entonces. Además, los gestores y políticos aprendieron cómo había que organizar este tipo de eventos para lograr éxitos deportivos».

En relación a su deporte, el atletismo, «considero que salvo un par de años en los que hubo el lógico cambio de generación de atletas, seguimos gozando de un gran nivel en nuestro deporte porque no hemos dejado de tener en este tiempo medallistas en campeonatos del mundo, juegos y europeos».

Por último, sobre su récord nacional de 300 metros que sigue vigente desde 1987 (32.56), Antonio expresa que «no lo baten porque no lo intentan al no ser una disciplina olímpica, seguro que Husillos, Bua o Bruno Hortelano lo lograrían», finaliza el salmantino.

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