Tercera División

«Estoy recuperado del apuñalamiento y solo quiero olvidarme de aquello»

William de Silva, durante un entrenamiento. /Juan Gallardo
William de Silva, durante un entrenamiento. / Juan Gallardo

Después de ser agredido, el exjugador del Cristo William da Silva ha vuelto a defender la camiseta del Manchego, club de Tercera en el que milita

E. BENGOECHEA Palencia

El futbolista brasileño William da Silva saltó al césped del Estadio Manuel Trujillo en el minuto 62, sustituyendo a su compañero del Manchego, Jesute. En un principio su técnico, Sergio Inclán, pensaba ponerle en el once inicial, pero le dio miedo que no estuviese recuperado del todo y le guardó para la segunda parte. Los manchegos se impusieron por la mínima al Almagro, teniendo Will una doble celebración el pasado fin de semana, volver a jugar y celebrar un triunfo con su equipo.

El exjugador del Palencia Cristo Atlético de 22 años sufrió un apuñalamiento la madrugada del pasado 22 de octubre, en la plaza de Los Arces de Valladolid, cuando se encontraba con un amigo que también fue herido en la reyerta. Ambos llegaron al Hospital Clínico en taxi. «Pasó y me lo encontré, yo no busco nunca nada de eso. Además yo soy muy creyente, soy cristiano, que antes te ayudo que otra cosa, y si me pegas soy capaz de poner la otra mejilla», afirma Will, ya totalmente recuperado del navajazo y entrenando al 100% con su equipo.

«Ya estoy recuperado del todo y quiero seguir entrenando y jugar el próximo fin de semana normal. Me encuentro bien, aunque he perdido varios kilos porque en el hospital comía muy mal», señala.

William estuvo un día en la UVI y otros cuatro en planta antes de recibir el alta. «Después he tenido que ir al forense de allí para que valorase las heridas y al juzgado para cambiar la dirección para que me manden las cartas aquí», rememora. La carta que le tienen que enviar desde el juzgado es la citación para declarar sobre el apuñalamiento. «Seguramente este mismo mes me toque ir allí y testificar. Estoy deseando que esto termine ya de una vez», se sincera el delantero.

La evolución del jugador ha sido asombrosa, perdiéndose solo dos encuentros de liga con el Manchego. «El médico se asombró bastante de mi recuperación, me dijo que en un mes no iba a poder jugar ni entrenar y al final he estado parado poco más de diez días», señala con orgullo. «El mismo médico me reconoció que dos centímetros más y me tenían que haber operado para quitar el bazo. Menos mal que la herida no llegó a más, porque estaría mucho tiempo parado sin jugar», reconoce el futbolista.

Los días siguientes al apuñalamiento William tuvo mucha presión alrededor y solo quería recuperar su normalidad, con sus entrenamientos por la tarde a las órdenes de Sergio Inclán. «A mi madre no le he dado nunca ningún problema y que me vea en esas, pues se asustó bastante, se pensó cosas que no eran. La verdad es que por eso quería salir de Valladolid, estaba muy agobiado, con mucha presión, con muchas preguntas, con muchas frases como ’No me lo creía William, tú no eres así’», rememora.

Otro que también ha estado muy preocupado por la evolución de Will ha sido Alan, su hermano por parte de padre. El también exfutbolista del Palencia Cristo está todo el tiempo pendiente de su hermano pequeño. «Había estado con él el mismo día del apuñalamiento antes y enseguida vino al hospital. Ahora me llama casi todos los días o me escribe para preguntarme», concluye Will, totalmente recuperado.

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