FÚTBOL | TERCERA DIVISIÓN

Una nueva oportunidad para el Palencia Cristo

Los jugadores del Cristo se lamentan tras un gol encajado ante la Arandina./MARTA MORAS
Los jugadores del Cristo se lamentan tras un gol encajado ante la Arandina. / MARTA MORAS

El club del Otero ya tiene la vista puesta en el Becerril, tras la dura goleada encajada ante el penúltimo

Esther Bengoechea
ESTHER BENGOECHEAPALENCIA

La racha de cuatro jornadas consecutivas sumando puntos, después del mal arranque liguero, se vio truncada bruscamente el domingo tras perder -por goleada- ante el antepenúltimo de la tabla de clasificación. El Palencia Cristo Atlético sufrió un duro correctivo (4-0) en su visita al Real Burgos, equipo más goleado de todo el grupo VIII de Tercera División (41 goles) y al que el club del Otero no consiguió hacerle ni un tanto.

«La derrota te deja tocado porque era un partido que nosotros pensábamos sumar y al final, no es que no sumemos, es que sufrimos una derrota muy abultada», reconoce el técnico palentino Jonathan Prado, con el encuentro ya digerido.

Otro de los objetivos que se fue al traste en el césped burgalés, aparte de sumar tres puntos, fue el de dejar la portería a cero, algo que aún no han conseguido los morados después de diez jornadas disputadas. «No fuimos capaces, una semana más, de dejar la portería a cero. Empezamos bien el partido, pero el primer gol nos hizo mucho daño porque el número de pérdidas que tuvimos en la primera parte fue inusual. Y posteriormente nos ponemos con el 2-0 y el 3-0 tan rápido que ya nos dejó fuera del partido», argumenta el técnico.

Cierto es que el Real Burgos no es el que era hace diez jornadas cuando arrancó la liga. El equipo castellano se ha reforzado con jugadores mexicanos de Primera División con gran peligro. «Ellos llevan ya dos o tres semanas con varios fichajes, creo que al final van a tener cinco o seis jugadores de la zona», señala.

El punto fuerte del conjunto entrenado por Jesús Gutiérrez es el ataque, con la incorporación de los latinoamericanos Rebollo y Solís, mientras que la defensa hace más aguas. «Nosotros sabíamos del potencial que tenían en esa zona delantera y que en defensa tenían más debilidades, pero no supimos aprovecharlo», reconoce Prado. Sí que es verdad que los morados disfrutaron de ocasiones para reducir la distancia en el luminoso, sobre todo con el disparo al palo de Zubi, pero no fue el día que mejor trabajasen el ataque.

«En la segunda parte, el tiro de Zubi podría habernos metido en el partido pero los dos goles tan seguidos nos hicieron mucho daño y nos dejaron fuera. Sí que tuvimos ocasiones, pero cuando estás 3-0 el nivel de ansiedad y de precipitaciones es muy grande. Y a la hora de generar te cuesta más, y más aún contra un rival que tiene un nivel de activación mucho mayor», afirma.

La motivación extra de los burgaleses, que veían que iban a ganar su primer partido en toda la temporada, unido a los regalos visitantes dio como resultado el abultado castigo visitante. «Nuestro propios errores nos han condicionado. La pérdida de Ivi es inusual en él y el mal control de Héctor también. Ese tipo de acciones que regalamos al lado del área son dos pérdidas que nos matan el partido», agrega.

A pesar de la derrota de la última jornada, la plantilla ha tenido libre hasta esta tarde, que se reincorporará a los entrenamientos. «Venimos de muchos partidos seguidos y la semana que viene afrontamos doble jornada otra vez, así que hemos dado descanso para que mentalmente los jugadores estén frescos porque el nivel de exigencia ha sido muy grande», argumenta Prado, que ya tiene la vista puesta en el derbi del domingo ante el Becerril. «Cuando vienes de una derrota, la forma de cargar pilas es un derbi porque el nivel de motivación del jugador es mayor», concluye.

Los lesionados Viti y Kaká, ya recuperados, podrían entrar en la convocatoria de esta semana, junto con los recién llegados Adrián y Peli.

Guillermo: «Fuimos confiados al ver que estaban muy atrás y lo pagamos»

El cancerbero del Palencia Cristo lo tiene claro, después del duro correctivo recibido hace tres días. «El equipo lo ha afrontado mirando hacia delante, porque aquí no se acaba el mundo ni mucho menos», afirma con contundencia. Claro que fastidia, y claro que querrían haber sumado un triunfo ante uno de los rivales de la parte baja de la tabla. «Pero un pinchazo y un día de relajación lo tiene cualquiera, así que a mirar para adelante y a por el partido del domingo», agrega.

Más allá de los errores que tuvo la defensa morada, que también, el meta palentino cree que el equipo acudió a la cita demasiado relajado. «Fuimos demasiado confiados al ver que estaban penúltimos en la clasificación y pecamos de relajación. Lo avisamos antes del partido, que yo estuve hablando con algunos. No os fiéis, les dije, que es un partido trampa, que han traído gente nueva y que el otro día empataron al Bupolsa. Al final, fuimos con la mentalidad relajada y lo pagamos», explica.

«Ya tenemos la vista puesta en el derbi. Hoy nos reincorporamos a los entrenamientos para darlo todo e intentar el domingo volver a la senda de la victoria ante el Becerril», finaliza.

Fotos

Vídeos