Análisis

El 'playoff' de ascenso, un cóctel diabólico

Un aficionado de Osasuna, la temporada pasada.
Un aficionado de Osasuna, la temporada pasada. / Efe

Se ha disputado en seis ocasiones y solo en dos ha subido el mejor equipo clasificado

DANIEL PANEROMadrid

Una batalla en la que cualquier desenlace es posible. Así son los 'playoff' de ascenso a Primera División que comienza este miércoles. El nuevo modelo, implantado en la temporada 2010-2011, ha dotado de un aliciente extra a la categoría de plata del fútbol español y ha desatado todo tipo de sensaciones. Getafe, Huesca, Tenerife y Cádiz son los protagonistas este año de un sistema en el que priman los finales de infarto, la desesperación, las lágrimas de felicidad e incluso los reproches con aficionados propios. Todo cabe en un marco imprevisible.

Cuatro equipos y una sola plaza en la élite del fútbol español. Del tercer clasificado al sexto, con ventaja de campo para el que mejor temporada ha realizado y victoria en caso de empate. El escenario atiende a la lógica pero todo se difumina cuando el balón rueda. En los seis años que se ha disputado el 'playoff' sólo en dos ha logrado subir el mejor equipo de la fase regular -Valladolid y Almería en 2012 y 2013 respectivamente-. «A veces el que se clasifica el último llega en un buen momento y encara la promoción mejor y en buena condición física. El que llega bien al 'sprint' final es el que tiene la ventaja", asegura Juan Carlos Garrido, entrenador del Villarreal B el año de implantación del nuevo formato.

Más información

La opinión del técnico valenciano no dista de la que tienen los protagonistas que se visten de corto. «Aunque llegues mal te genera mucha ilusión. Los campos se llenan de aficiones impresionantes que empujan mucho porque se están jugando la temporada», asegura Jorge López Marcos 'Tote'. Sabe de lo que habla, él disputó el 'playoff' en 2013 con el Hércules, que descendió el año anterior. «Bajamos por circunstancias extradeportivas. La gente se ilusionó pero no había magia y caímos ante el Alcorcón. Pudimos pasar pero fue un partido feo», sentencia.

La afición del Almería, en un playoff. / Efe

Ese tipo de choques rocosos se han convertido en habituales. Los dos equipos llegan en una catarsis que los bloquea. El miedo a perder y la ambición por ganar son un arma de doble filo. Diego Mainz subió a Primera en 2012 en una de esas eliminatorias igualadas por diferencia de goles.«Se vive con mucha ansiedad porque después de un año haciendo bien las cosas solo quedan esos encuentros. Estábamos convencidos de lograrlo, pero lo vivimos con mucho nerviosismo», asegura el central.

«Son partidos de mucha tensión que se deciden por detalles», admite Tote, una afirmación que encaja con los seis años disputados de 'playoff'. Los «detalles» a los que hace referencia hicieron que el Córdoba subiera a Primera en el último segundo, tras una invasión de campo en el Estadio de Gran Canaria y después de haber quedado séptimo en liga -el Barça B, tercero, no podía promocionar-.

Los jugadores del Córdoba celebran el ascenso. / Efe

Esos caprichos de la categoría también hicieron que Osasuna se salvara del descenso en la última jornada de la temporada 2014-2015 y subiera a Primera siendo sexto tan solo un año después. «Puedes meterte de rebote al final por circunstancias y luego ya es una lotería», afirma Tote, que asegura que la clave está en «ser atrevido, tener personalidad y mentalidad ganadora», una receta que Mainz, defensa, no comparte. «Lo importante es no encajar», advierte.

Un sistema bueno para la categoría

Pese a haber tenido suerte dispar, los dos coinciden en que el 'playoff' de ascenso es bueno para la categoría. «El nuevo formato es un acierto porque cuantos más equipos luchen hasta el final de temporada mejor», asegura Mainz.

Su versión es similar a la de Tote, pese a que este último lo asegura de una forma menos rotunda. «Te juegas en dos partidos todo el año. Es un poco injusto, pero al mismo tiempo puedes convertir una temporada complicada en un sueño», afirma.

Djukic, tras ascender con el Valladolid. / Efe

Una fiesta sin favoritos

Esta temporada los protagonistas son cuatro clubes con tradición. El Getafe peleó por el ascenso directo con el Girona hasta la última jornada y ahora se las tendrá que ver contra un Huesca que se le atragantó en los dos enfrentamientos en Liga. Si está eliminatoria pinta igualada, más aún se presenta la que disputan Tenerife y Cádiz, cuarto y quinto clasificado respectivamente y con apenas dos puntos de diferencia.

Por eso, Tote y Mainz consideran que no hay favoritos.«En Segunda no hay nadie superior por plantillas. Están los cuatro muy igualados y cualquiera puede ganar», asegura el exjugador del Hércules. «Del tercero al sexto hay pocos puntos y cualquiera puede ganar, la igualdad es máxima. Hasta jugar la vuelta en casa puede ser peor», considera el que fuera defensa del Granada. La única certeza es la que dijo Anquela en la rueda de prensa previa al debut de su equipo, el Huesca, contra el Getafe. «Prepárense, que vienen curvas»

Fotos

Vídeos