La Segoviana no deja de creer

Dani Calleja y Fernán se saludan durante el cambio del jugador gallego./Antonio Tanarro
Dani Calleja y Fernán se saludan durante el cambio del jugador gallego. / Antonio Tanarro
FÚTBOL

Un gol de Dani Calleja, cuando los azulgrana estaban con diez, permite a los gimnásticos seguir soñando con la salvación

QUIQUE YUSTESegovia

El pitido final del colegiado del encuentro desató la alegría en La Albuera. Los jugadores del banquillo azulgrana, que esperaban de pie al borde del campo, saltaron al terreno de juego para felicitar a sus compañeros. La grada, que había estado apagada durante gran parte del encuentro, rompió a gritar un rotundo ‘¡Si se puede!’ con el que despidió a sus jugadores después de doblegar por 1-0 al Deportivo Fabril.

El ambiente, cargado durante muchos minutos, cambió radicalmente a falta de nueve para el final del encuentro. Hasta ese momento, la apatía y el pesimismo reinaban en un campo que por momentos parecía haber dejado de creer en las posibilidades de permanecer en Segunda División B. Argumentos para pensar en un próximo descenso de categoría había varios: los malos resultados de las últimas semanas, un rival enfrente que apretaba para llevarse la victoria y situarse en el liderato del grupo y una Gimnástica Segoviana que con un futbolista menos sobre el campo por la expulsión de Alberto Leira parecía firmar un empate que de poco le valía no invitaban al optimismo.

1 Gimnástica Segoviana

Facundo; Borja Plaza, Javi Marcos, Anel, Asier Arranz; Manu, Alberto Leira; Kike (Dani Calleja min 78), Fernán (Quino min 90), Dani Arribas (Domingo min 63); Agus Alonso.

0 Deportivo Fabril

Francis; Blas, Gainza, Raúl González, Caballo; Edu Expósito, Carlos López; Galán, Romay (Bicho min 71), Pinchi (Uxio min 59); Jardel (Luis Fernández min 71).

gol.
1-0 Dani Calleja (min 82).
árbitro.
Rubén Ruipérez Marín (Castilla La Mancha). Amonestó a los locales Asier Arranz y Kike y a los visitantes Gainza, Raúl González y Blas. Expulsó por doble cartulina amarilla al local Alberto Leira.

Pero entonces apareció Dani Calleja. El de Íscar, que apenas llevaba tres minutos sobre el terreno de juego de La Albuera, recogió un balón en el costado izquierdo y se dispuso a encarar a Francis. Era la oportunidad y había que aprovecharla. Blas, lateral derecho del Deportivo Fabril, recuperó metros al jugador gimnástico y amenazó con frustrar la ocasión local, pero Calleja no renunció. Amagó con marcharse por el centro para salir después por su izquierda. Blas se comió el regate y acabó derribando al diecisiete azulgrana. El árbitro no dudó, señaló el punto de penalti y La Albuera volvió a creer en el milagro de la salvación.

Blas zancadillea a Dani Calleja en la acción del penalti.
Blas zancadillea a Dani Calleja en la acción del penalti. / Antonio Tanarro

Fue el propio Calleja el que cogió el balón y asumió la responsabilidad. Con la frialdad que le caracteriza y que tantas veces ha sido criticada por la afición local disparo abajo y a la derecha de Francis. El arquero visitante, con varios partidos en Primera División en su haber, tocó el balón con su manopla derecha. Pero no fue suficiente. El esférico acabó entrando en la portería y se convirtió en un tanto que puede valer una permanencia en Segunda División B, como el que en su día marcó Agus Alonso frente al Fuenlabrada. Pequeños detalles que pueden marcar toda una temporada.

Buena imagen

El gol de Dani Calleja recargó las pilas un tanto fundidas de la Gimnástica Segoviana, que había logrado cuajar una sólida primera hora de juego frente al Deportivo Fabril, aspirante a convertirse en La Albuera en el nuevo líder del Grupo 1 de Segunda B. Los azulgrana, con la enésima revolución en el once de Abraham García, se mostraron desde el primer minuto de juego como un equipo muy ordenado, con Arribas y Kike tratando de dar amplitud al juego y con el triángulo formado por Manu, Alberto Leira y Fernán imponiéndose al centro del campo gallego, incapaz de asociarse sobre el irregular césped de La Albuera.

Los blanquiazules, incómodos durante buena parte del choque, tan solo se acercaron a la portería de un impreciso Facundo en una contra que Galán definió de manera defectuosa cuando el arquero uruguayo era su único obstáculo en su búsqueda del gol. Antes, Kike y Alberto Leira habían probado fortuna con dos disparos que detuvo con seguridad Francis. El meta visitante sacó a relucir sus reflejos a falta de diez minutos para el descanso cuando Agus Alonso –imperial en su lucha con los centrales blanquiazules– logró sacarse un disparo que en su camino a la escuadra se topó con la mano del portero nigeriano. El rechace cayó en los pies de Dani Arribas, que conectó un seco y potente disparo que encontró una respuesta todavía mejor del portero del Deportivo Fabril.

Inferioridad

El descanso le vino bien al equipo entrenado por Gustavo Munua. Los gallegos salieron enchufados en la segunda parte, aunque sin crear ocasiones de peligro a una Gimnástica Segoviana que tardó cinco minutos en pasar con el balón controlado a campo rival. Poco a poco la Segoviana parecía volver a encontrarle el pulso al choque, pero en una nueva contra de los gallegos tras jugada de estrategia local, Alberto Leira vio su segunda amarilla por derribar a Jardel. La expulsión fue un duro mazazo para la moral de la afición, que vio como su equipo tuvo que replegar líneas –entró Domingo para darle equilibrio al centro del campo– esperando cazar alguna oportunidad aislada.

Con un futbolista más sobre el terreno de juego, el Deportivo Fabril pasó a dominar de forma clara el partido, pero sin inquietar a la zaga gimnástica, contundente y poderosa en cada balón dividido en las proximidades del área local. Buscaban el gol de la victoria los jugadores gallegos, pero se encontraron con el tanto en contra de Dani Calleja. Quedaban ocho minutos, más el descuento, en los que la Segoviana debía mantener el resultado para seguir soñando. Sacaron fuerzas de flaqueza para llegar a cada balón, ya sea raso o aéreo, que el equipo de Gustavo Munua intentaba poner en el área de Facundo, que solo tuvo que intervenir a un disparo de Luis Fernández desde la frontal del área pequeña en lo que fue el único disparo a puerta de los blanquiazules en todo el choque.

Los jugadores de la Gimnástica Segoviana abandonan contentos el terreno de juego.
Los jugadores de la Gimnástica Segoviana abandonan contentos el terreno de juego. / Antonio Tanarro

Sufrió para vencer, pero lo hizo. La Gimnástica Segoviana sumó tres puntos que le permiten engancharse de nuevo a la pelea por la salvación. Con su triunfo, el equipo entrenado por Abraham García se mantiene en la penúltima posición de la clasificación, a tan solo dos puntos del ‘play out’ y a cuatro de la salvación directa. El próximo domingo, frente al Talavera de la Reina, una nueva final en la lucha por la permanencia.

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