Frente a la cruda realidad

Ivi y Dani Calleja, con gesto de preocupación durante el partido./J. Martín
Ivi y Dani Calleja, con gesto de preocupación durante el partido. / J. Martín

La Gimnástica Segoviana pierde frente al Unión Adarve y desciende a Tercera División

QUIQUE YUSTEMadrid

Fin del sueño. La tercera aventura de la Gimnástica Segoviana en Segunda División B termina como las dos anteriores: con el regreso a Tercera la temporada posterior al ascenso. Necesitaba un milagro en la última jornada que ni siquiera estuvo cerca de producirse. Ni el resto de resultados de equipos implicados en la lucha por la salvación acompañaron ni los azulgrana (ayer celestes) consiguieron superar al Unión Adarve en el campo Vicente del Bosque. 351 días después de conseguir el ascenso frente al Atlético Malagueño, el equipo entrenado por Abraham García dio por concluido su viaje por la categoría de bronce y lo hizo además con una imagen pobre frente al medio millar de aficionados segovianos que se desplazaron a presenciar el choque.

3 Unión Adarve

Rober, Nacho, Cadete (Roldán min. 62), Garrido, Juanma, Jesús, Héctor, Darío, Fran García, Gianni (Miñambres min. 73) y Leo (Garci min. 76).

1 Gimnástica Segoviana

Pablo; Javi Marcos, Anel, Álex; Asier, Manu (Kike min. 55), Domingo, Rubén; Fernán; Agus Alonso (Diego Gómez min. 36) y Dani Arribas (Álex Alonso min. 66).

goles:
: 1-0 Juanma (min. 42), 2-0 Fran García (min. 68), 2-1 Asier Arranz (min. 85) y 3-1 Garci (min. 90).

Tras desaprovechar hace siete días frente al Valladolid B la oportunidad de encarar la última jornada de Liga con mayores opciones de salvación, se esperaba una Segoviana intensa y agresiva que demostrase desde el primer segundo que llegaba al Vicente del Bosque a demostrar que merecía permanecer en la categoría. Pero con un planteamiento que buscaba el juego directo los gimnásticos fueron incapaces de incomodar a un Unión Adarve feliz de jugar su partido preferido. No había centro del campo, los pases consecutivos entre jugadores de un mismo equipo se contaban con los dedos de una mano y cada balón en largo podía suponer una oportunidad de peligro.

Durante los primeros compases parecían los visitantes algo más enchufados que el rival. Pero fue solo un espejismo. Los madrileños, con la pausa y la tranquilidad que les otorga la salvación conseguida hace semanas, pronto se hicieron con el ritmo de un encuentro ante la permisividad de una Gimnástica Segoviana invadida por los nervios y las imprecisiones. Tras unos primeros minutos en los que se trataba de finalizar cada aproximación aunque sin excesivo peligro, el conjunto rojinegro empezó a dar muestras de la seriedad con la que afrontaba el partido.

Los gimnásticos habían comparecido con un 4-4-2 en el que Javi Marcos actuó como lateral derecho, mismo costado por que trataba de percutir un Fernán Ferreiroa que parecía ser el único de los 22 futbolistas dispuesto a jugar el balón por raso. Por el centro, Abraham García dio entrada a Álex Ayala en el eje de la zaga y a Domingo en el centro del campo con el objetivo de hacerse fuerte en el juego aéreo, pero ni el primero se impuso con claridad a los atacantes locales ni el segundo fue capaz de desnivelar el juego a favor de la Gimnástica Segoviana.

Pasaban los minutos y aunque los gimnásticos tuvieron en los pies de Asier y en la cabeza de Anel las primeras ocasiones de la contienda, el partido se jugaba a lo que quería el Adarve. Apenas había ritmo -a pesar de que el colegio permitía el contacto- y la Segoviana no pisaba con asiduidad campo contrario. Agus Alonso y Dani Arribas no ganaban sus duelos a los centrales locales (tampoco les llegaban balones en condiciones) y Fernán, encerrado en banda derecha sin apoyos, abría los brazos en señal de desesperación pidiendo un socio con el que jugar al fútbol. De las botas del gallego nació la ocasión más clara de los segovianos en la primera parte, desbaratada por Rober tras un remate de Rubén en el segundo palo.

Pero a raíz de la ocasión del lateral azulgrana el desorden de los visitantes se agudizó. Para mas inri, Agus Alonso caía lesionado dejando su entrada al juvenil Diego Gómez, quien a pesar de su juventud mostró desde su entrada al campo personalidad suficiente como para afrontar un choque de semejante importancia para el club. Pero la calidad de Fernán y las ganas de Gómez no bastaban para controlar un partido en el que el Adarve cada vez disponía de más espacios. Manu dispuso de una última ocasión para la Segoviana, pero su disparo desde la frontal a bote pronto se marchó desviado. No perdonó el Unión Adarve, que transformó su comodidad en el juego en superioridad en el marcador al conectar Juanma un preciso cabezazo a saque de esquina para hacer el 1-0 a tres minutos del descanso.

La Segoviana, que sabía que el resto de resultados no acompañaban, debía remontar en la segunda parte para soñar con la salvación. Pero su puesta en escena tras el paso por vestuarios siguió siendo poco esperanzadora. Con algo más de intensidad en ataque pero con las mismas indecisiones en el apartado defensivo, la Segoviana era un constante correr sin sentido detrás del balón. El desorden táctico se convirtió en caos con el paso de los minutos, a pesar de que Fernán y Asier Arranz intercambiaron sus bandas. Pero en el centro, Domingo no aportaba equilibrio al centro del campo y Manu, más adelantado de lo normal, ni robaba ni llegaba con peligro al área rival.

Diego Gómez tuvo la opción de empatar la contienda en un mano a mano con Rober en el que el que canterano gimnástico reclamó sin suerte saque de esquina. Fue el primer aviso de la Segoviana, que lo volvió a intentar pasada la hora de juego con un balón al área que ni Anel ni Kike (que entró por Manu) acertaron a rematar entre palos. El que no perdonó fue el Unión Adarve, que mostró su contundencia en una jugada fiel reflejo de la temporada de la Gimnástica Segoviana. Anel y Asier Arranz acudieron a despejar un balón suelo en campo propio, chocando entre ellos y dejando el balón muerto para que Fran García, solo ante Pablo, fusilase al portero navero haciendo el 2-0 y enterrando cualquier atisbo de esperanza de la parroquia segoviana.

Faltaban poco más de veinte minutos para el final del partido que se hicieron interminables para los visitantes. Fran García, apenas un minuto después del 2-0, tuvo el tercero pero pecó de falta de precisión en su remate. Mientras, los jugadores gimnásticos seguían corriendo a destiempo y llegando tarde a cada acción. El equipo estaba roto y falto de ideas en ataque, donde Gómez seguía tratando sin éxito de fabricarse sus ocasiones. A falta de un cuarto de hora, Anel envió un cabezazo el poste en una acción que demostró que la suerte tampoco estaba con la Segoviana. En el 85, Diego Gómez le sacó al árbitro un penalti y que Asier Arranz transformó engañando a Rober. Faltaban cinco minutos y los segovianos querían por lo menos el empate en su despedida de la categoría, pero Garci, en el 90 y con la Gimnástica volcada en campo rival, hizo el 3-1 que puso la puntilla para una tarde de pesadilla que significó el fin del sueño de Segunda B.

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