Las claves para entender un descenso

Aficionados de la Segoviana, durante el partido en La Albuera frente al Real Valladolid B./Antonio de Torre
Aficionados de la Segoviana, durante el partido en La Albuera frente al Real Valladolid B. / Antonio de Torre

La suma de varias circunstancias explican el adiós de la Gimnástica Segoviana a la Segunda División B

Fernando Arconada
FERNANDO ARCONADASegovia

La temporada de la Segoviana ha dejado varias reflexiones. Por un lado, hay aspectos a destacar, como la afluencia de espectadores al municipal de La Albuera, el apoyo de su masa social también en los desplazamientos, la irrupción de jugadores sobre los que construir el futuro, partidos en los que ha tuteado a equipos de categoría y de mayor presupuesto... El descenso no ha sido consecuencia de este último partido. Estas son algunas de las razones

Un mal inicio de temporada. Le costó a la Gimnástica Segoviana coger el pulso a la Segunda División B. Puede que demasiado. No empezó bien. Y lo que mal empieza... Un punto en las seis primeras jornadas de Liga, el que sumó en el campo del Real Club Celta de Vigo B en la segunda (0-0). La primera victoria en la categoría llegó en la séptima jornada del campeonato, se impuso por 0-2 en el campo del San Sebastián de los Reyes. Ese inicio ha tenido su influencia y posiblemente sea una de las claves de la temporada. Es cierto que después encadenó una buena racha (dos victorias y seis empates), pero no fue suficiente. Curioso. Al término de la primera jornada de Liga la Segoviana ocupaba el puesto 19, el mismo que ha ocupado al término de la competición.

Falta de gol. La Segoviana tuvo que cambiar de delantero. Dio la baja a Ayrton y llegó en el mercado invernal Agus Alonso, que logró marcar goles importantes, aunque ha terminado con problemas físicos. La Segoviana ha marcado 33 goles, solo mejor que el Cerceda (último clasificado, con 26).

La economía manda. A nadie se le escapa que el conjunto gimnástico (que sigue trabajando para reducir su deuda) ha tenido en esta categoría uno de los presupuestos más bajos de todos los equipos que han participado en la competición, incluso también de otros grupos. Y se nota. Aún así ha competido hasta el final.

Derrotas en los últimos instantes. Todas las derrotas duelen, como estas dos últimas (frente al Real Valladolid B en La Albuera) y la de esta pasada jornada frente al Unión Adarve, pero siempre hay algunas más que otras. Un buen número de puntos se han ido en los últimos instantes, como la que sufrió frente al Rápido de Bouzas (el 2-1 llegó en el minuto 81), el empate frente al Coruxo (el tanto de la igualada llegó prácticamente en el minuto 80), el partido frente al Navalcarnero (marcó primero la Segoviana, pero el triunfo se escapó en el los minutos de añadido), como también pasó frente al Real Valladolid B (mismo guion. Se adelantó el conjunto gimnástico y el filial vallisoletano se llevó la victoria en esos últimos instantes), la derrota en La Albuera frente al Unión Adarve (1-2), el empate frente al Celta B, después de adelantarse con un 0-2...). Esos puntos al final se han echado mucho de menos, como algo más de picardía en algunos partidos y también algo de suerte.

Errores. En muchos partidos de la temporada, sobre todo en esos que se fueron en los últimos instantes, el conjunto gimnástico ha pecado también de falta de experiencia, pagando caro también sus errores en momentos puntuales. En Tercera División no se notaban tanto y no tenía problemas la Segoviana para sacar sus partidos adelante. En Segunda B es otra historia. Se notan y mucho.

No ha salido prácticamente de los puestos de descenso durante toda la temporada. Desde que comenzó la Liga, el conjunto gimnástico no ha salido de la zona peligrosa. Solo en la segunda jornada de Liga, con el empate frente al Celta B, la Segoviana llegó a estar en el puesto 15. Y aún así ha tenido sus opciones hasta el final.

Falta de consistencia. En 38 jornadas de Liga, no ha sido capaz de ganar dos partidos consecutivos. Ni durante sus mejores momentos de la temporada, el conjunto de Abraham García ha sido capaz de obtener la victoria en dos jornadas consecutivas. Cada vez que ganaba un partido, o empataba o perdía. Así también ha resultado más complicado de lo esperado.

Los rigores del invierno. Aunque no haya sido determinante, sí que ha tenido su influencia; el conjunto de Abraham García ha sufrido los rigores del tiempo (de los más duros que se recuerda), con partidos aplazados y la falta de continuidad en el trabajo diario para entrenar con normalidad.

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