El Norte de Castilla

GRUPO I SEGUNDA B

El Guijuelo, al descenso con polémica

Raúl Ruiz se lleva un balón perseguido por un rival del Pontevedra.
Raúl Ruiz se lleva un balón perseguido por un rival del Pontevedra. / JAVIER CERVERA / DIARIO DE PONTEVEDRA
  • El equipo chacinero, que mereció más en Pontevedra, cae al 17º puesto tras un partido que quedó marcado al final de la primera parte con un penalti inexistente que supuso además la expulsión del central Álvaro

El Guijuelo abrió el año como lo cerró, con una derrota en la provincia de Pontevedra e idéntico resultado. En Pasarón, ayer, cayó en un encuentro condicionado por una jugada polémica al final del primer tiempo, un penalti que, además del gol en contra, supuso, por las protestas, tener que jugar todo el segundo periodo con un hombre menos por la expulsión de Álvaro Pérez. Empató con un hombre menos el equipo salmantino, pero mantuvo poco tiempo el 1-1. Al final dispuso de alguna ocasión para forzar la igualada ante un rival casi infalible como anfitrión: once partidos y un saldo de diez victorias y un empate.

Por su parte, el CDGuijuelo, con su tercera derrota en los cuatro últimos partidos, inicia la segunda vuelta en puesto de descenso, ya que el 2-1 de ayer le deja con 19 puntos en 20 partidos en el puesto 17.

Comenzó bien el Pontevedra ante un Guijuelo replegado, aunque se le complicó el panorama al equipo de Luisito con la lesión de su referente ofensivo, Mario Barco que resultó lesionado al caer mal a la salida de un córner tras un choque con Bruno. Tuvo que ser reemplazado minutos después el máximo goleador del equipo granate por Mateo.

El conjunto de Jordi Fabregat, con una defensa con tres centrales, se afanó en taponar el juego del equipo granate, que solo era capaz de generar llegadas en las acciones de estrategia.

Tampoco aportó mucho ofensivamente el cuadro guijuelense, que también tuvo en el balón parado a su mejor aliado para llegar a la meta de Edu. Pepe Carmona chutó un libre directo demasiado centrado que detuvo bien el cancerbero local y el propio Carmona no estuvo certero para enviar hacia la portería un balón suelto después de un saque de esquina.

Cuando el partido parecía más apagado, después de una primera mitad excesivamente táctica, un pase en largo hacia Mateo le permitió al delantero local penetrar en el área donde, a juicio del colegiado, fue derribado por Héctor, por lo que Ortiz Arias decretó penalti ante las protestas de los jugadores del Guijuelo. Bonilla transformó la pena máxima. Álvaro Pérez vio la tarjeta roja y el técnico Jordi Fabregat también fue expulsado en el polémico final del primer periodo.

Empató el Guijuelo al poco de comenzar el segundo acto en un saque de esquina en el que Edu no despejó del todo bien con los puños y Ángel, en la frontal del área grande, remató a bote pronto y logró el 1-1.

Pero la alegría le duró poco al cuadro salmantino. En otro córner, el balón suelto en las proximidades del área grande lo acabó enviando Abel a gol.

No se rindió el Guijuelo a pesar del mazazo del 2-1 y a jugar con un hombre menos, aunque las dimensiones de Pasarón dificultaban sus salidas en ataque y dejaban espacios a las espaldas que el Pontevedra no supo aprovechar.

Ocasión para empatar

Introdujo el equipo guijuelense a Piojo y Manu Dimas para tratar de tener más llegada, con el inconveniente de jugar con solo tres defensas y los riesgos que ello conlleva. Quería disponer de alguna ocasión para no irse de vacío de Pasarón y tuvo una muy clara, a los 78 minutos, cuando Manu Dimas, tras un buen pase de Antonio Pino, se plantó ante Edu, aunque el cancerbero del Pontevedra desbarató su remate. El propio Dimas cabeceó alto poco después un centro de Piojo desde la derecha.

Se plantó el equipo de Fabregat en los minutos finales con opciones de propiciar el empate y Julià cabeceó alto un córner en la última ocasión de que dispuso.

El conjunto granate apenas llegó en los últimos minutos con peligro a la meta de Kike Royo. Sin embargo, en un contragolpe, superado el tiempo reglamentario, David Añón estrelló su remate en el travesaño. Bonilla, en la última jugada del encuentro, ganó la línea de fondo con habilidad y acabó rematando con su pierna mala, la diestra, a las nubes.