El Norte de Castilla

El Deportivo Palencia gana al Boiro y deja de ser colista

Chuchi celebra su gol de penalti, el primero de los dos del Deportivo ante el Boiro.
Chuchi celebra su gol de penalti, el primero de los dos del Deportivo ante el Boiro. / ANTONIO QUINTERO
  • Chuchi, de penalti, y Durántez, tradujeron en goles la mejoría de los de Óscar de Paula tras el descanso

El Deportivo Palencia tenía ocasión este domingo de edulcorar, muy ligeramente eso sí, la tormentosa asamblea extraordinaria de socios que se presume este miércoles y en la que se abordará el espinoso asunto de la posible conversión del club en SAD. Un buen resultado ante el Boiro era algo así como disolver un sobrecito de sacarina en un bidón de amargo café, de esos que hasta tienen posos en el fondo de la taza. Porque entre la complicada posición del equipo en la tabla; el cuento de los inversores chinos sobre la mesa y los presuntos aires de ‘rockefeller’ o de ineptitud de la directiva con la solicitud no cursada de subvención a la Diputación (el club insiste en que se presentó en octubre, pero que falta un documento, que tiene Carlos Crespo, para que pueda ser concedida), más esas siglas, SAD, que suenan a sacrilegio para los opositores a la junta directiva, la asamblea del miércoles tiene pinta de ser un polvorín con mecha de dos centímetros. Así pues, ganar al Boiro era obligado, urgente e innegociable, vital como el propio respirar morado, y a ello se aplicó el equipo de Óscar de Paula, consiguiendo al final un triunfo agónico, encarrilado con un penalti más que discutible ya en el tramo final, que le permite abandonar el puesto de farolillo rojo y situarse a dos puntos de la zona de salvación.

Fue el Boiro el que dispuso de la primera ocasión, en un disparo de Marcos en el minuto 19 que blocó sin problemas Alejandro cuando parecía que el atacante gallego podía haber hecho mucho más daño. Como más daño le pudo hacer Manu en el minuto 25 al meta del Deportivo, en un disparo que cruzó demasiado después del robo de balón de Romay a Chuchi en el centro del campo y la salida a la contra gallega.

A esas alturas de partido, el Boiro parecía más entonado en el campo, limitando las llegadas deportivistas a su área. En el Deportivo, aparecía muy poco Xavi Moré, y menos Diego Torres. Pedro Beda, en otra llegada franca del Boiro, a punto estuvo de marcar el 0-1 en el minuto 29, pero su remate a centro de Marcos fue flojo y el balón lo detuvo Alejandro. La banda izquierda del Deportivo era la A-6 para el Boiro, el público se desesperaba con el juego anodino morado y mostraba su descontento con pitos. Manu perdonó poco después a la media vuelta, el partido de los de De Paula era no de SAD, sino de SOS. El Boiro, serio, ordenado y con criterio, le estaba ganando la partida. Tanta necesidad tenía el público de aplaudir alguna acción local, que se arrancó hasta con un tibio disparo de Chuchi desde fuera del área, jugada con la que acabó la primera parte.

El segundo tiempo arrancó con la mala noticia de la lesión de Ibon y la peor del equipo en la misma tónica de juego, sin alma ni juego, fiando su suerte a alguna jugada aislada que no se producía. Chuchi no aparecía, Xavi Moré se retiraba a los vestuarios y Diego Torres parecía secretario, pero funcionarial. Qué partido más malo, desangelado como el ambiente, el Deportivo solo lo intentaba desde lejos con disparos de Inestal y Durántez que no hacían ni cosquillas a Pato. Solo Diego Torres, antes de ser sustituido por Rodri, inquietó algo más con otro disparo desde fuera del área.

El Boiro, por su parte, racionaba ya sus llegadas, pero cuando lo hacía, zozobraba la zaga morada. Zarandona disparaba también muy alto, y poco después corría por la derecha en una arrancada que acabó en saque de esquina. Al lanzamiento del córner, en el minuto 76, le siguió una buena ocasión del Deportivo, en un disparo de Rodri en el área pequeña que se fue alto por poco. Se notó la entrada de Rodri en el campo y también la de Zarandona, eran los mejores minutos del Deportivo, y el premio llegó con el riguroso penalti que el colegiado decretó en un derribo sobre Durántez en el área gallega, que Chuchi transformó en gol con un lanzamiento a lo Panenka en el minuto 80.

Tres minutos más tarde, Durántez volvía a ser protagonista, esta vez aprovechando un grave error de Yebra en la salida para robar el balón y plantarse solo ante Pato, batiéndole por bajo. Era el 2-0, un marcador ante el que frotarse los ojos, que suponía la segunda victoria en casa y la tercera en toda la Liga. Algo impensable apenas veinte minutos antes. Este miércoles el Deportivo tiene otro duelo a cara de perro, y en este no habrá árbitros rumbosos.