El Norte de Castilla

El Deportivo Palencia se deja dos puntos en la última jugada ante el Somozas

Diego Torres corre hacia el balón con la oposición de un jugador del Somozas. ANTONIO QUINTERO
Diego Torres corre hacia el balón con la oposición de un jugador del Somozas. ANTONIO QUINTERO
  • El gol de Diego Torres de penalti no fue suficiente para que los morados se llevaran la victoria

El Deportivo Palencia marcó después de cinco jornadas sin hacerlo, pero el gol de penalti de Diego Torres no sirvió para que los palentinos se hicieran con la victoria porque el Somozas logró igualar en el tiempo añadido.

El delantero vallisoletano abrió la lata y la afición ya se relamía, dispuesta a saciar su hambre de puntos ante un rival directo. Pero los pobres tienen la mala costumbre de compartir la cena, y los morados solo llenaron el estómago a medias porque, en la última jugada, no mataron el partido y dieron una cuchara al Somozas con la que compartir esa lata que tanto había costado abrir.

El partido arrancó con el Deportivo Palencia bien plantado sobre el terreno de juego. El equipo de Óscar de Paula estaba perfectamente ordenado atrás y esperaba una ocasión con la que poder abrir la lata, pero el conjunto palentino perdió el abrelatas hace un mes y pico y no lograba encontrarlo. Los morados no eran capaces de dar con esa preciada herramienta, pero no se volvieron locos y no intentaron abrirla a base de patadones, que lo único que pueden abrir es la brecha existente con los equipos de arriba.

La afición del Deportivo sabe que cuando va a La Balastera puede ver un equipo bien dirigido y ordenado, pero sin gol. Y como ejemplo se pudo ver la ocasión que tuvo Zapata en el minuto 5. El delantero morado se encontró un balón a diez metros de la portería. Lo único que tenía que hacer era empalmarlo bien para que, por fin, la grada disfrutase de un tanto, pero la hinchada morada no gritó esta vez ¡goooool!, y de las gargantas de los aficionados salió un ¡¡¡ooohhh!!! al unísono. Zapata metió el empeine con tanta fuerza que su disparo se marchó por encima del larguero y pegó contra el marcador que ayer sí que se movió, y no precisamente por el balonazo.

El Deportivo reclamó la posesión desde el inicio y el Somozas no puso demasiados impedimentos. Los palentinos disfrutaron de ocasiones, sobre todo a balón parado, y por una banda izquierda por la que Xavi Moré sacó infinidad de trucos de su chistera, pero no logró sacar lo que más necesitaba su equipo: el famoso abrelatas, aunque estuvo a punto de encontrarlo en el minuto 43 con un tiro escorado que obligó a Manda a emplearse a fondo.

El 0-0 no se movía del marcador y alguno pensaba que el patrocinador perfecto para este equipo, con tanto resultado gafas, es Multiopticas en lugar de ‘Smashing Rules’. No obstante, el 0-0 pudo cambiar con un inicio alocado en el que Fede Inestal disfrutó de una ocasión que anuló el colegiado por fuera de juego, y acto seguido el capitán del Somozas, Antas, a punto estuvo de dar un disgusto a la afición, pero no estuvo acertado cuando tenía todo a su favor para marcar el 0-1 y cambiar el devenir del encuentro.

Inestal salió enchufadísimo y poco después mandó el balón al larguero. En esa misma jugada, mientras el argentino se lamentaba de su mala fortuna, Diego Torres fue derribado y el árbitro señaló un penalti muy discutido por el Somozas. El propio Diego Torres se encargó de lanzar y fue él quién encontró el abrelatas para hacer felices a todos los aficionados del Deportivo –a los que le critican y a los que no–. El secretario demostró una vez más que lo suyo es el terreno de juego y parecía que ese podía ser el gol del triunfo. De Paula se las prometía felices cuando se cumplió el tiempo añadido, pero cuando uno abre la lata hay que tener cuidado de no cortarse con la borde y fue ahí, cuando el partido estaba al borde del final, cuando el Somozas marcó el gol del empate y cortó dos de los tres dedos con los que los morados contaban los puntos que se iban a llevar en este partido.

No. Ayer no hubo resultado gafas, pero el Deportivo volvió a compartir el botín con su rival y el punto obtenido es muy poco premio para un equipo que jugó un buen partido, que sigue creciendo en todos los aspectos menos en una tabla clasificatoria a la que mira desde la penúltima posición.