El Norte de Castilla

El Deportivo Palencia celebra una asamblea 'de miedo'

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El expresidente Juan José Salvador, al que en se negó la entrada en un principio, dialoga acaloradamente con Francisco Serrano, que entró en representación de Diego Torres. / Antonio Quintero

  • El presidente la suspende poco después de empezar al entender que podía haber altercados

  • Varios socios entienden la suspensión como una dimisión y anuncian que crearán una gestora

Halloween fue la noche del lunes al martes, pero alguno se ha metido tanto en el papel que la resaca le ha durado hasta la noche de ayer. Y es que en la asamblea extraordinaria del Deportivo hubo fantasmas, monstruos y calabazas, muchas calabazas, las que un grupo de socios dio al presidente desde el principio y las que el propio Javier Rodríguez ofreció a los asistentes cuando, nueve minutos después del inicio, se levantó y suspendió la asamblea al entender que podía haber altercados debido a la tensión que reinó desde el principio.

Las cosas empezaron mal y se negó la entrada a varios socios al entender que no eran de número. Para serlo, es necesario tener al menos un año de antigüedad y se impidió, en un principio, entrar a socios que acreditaron tener carnés de las cuatro últimas temporadas. La tensión se podía cortar con un cuchillo y la llegada de Francisco Serrano al salón de actos acaloró a más de uno. «Tú aquí sí que no puedes entrar», gritaba un socio al gestor comercial, que finalmente entró en el salón de actos y subió a la palestra junto al presidente, Javier Rodríguez, en representación del secretario, Diego Torres, que ayer no pudo asistir a la asamblea porque jugó en el también desastroso partido ante la Cultural Leonesa.

La asamblea dio comienzo y el presidente presentó a los miembros de la junta directiva entre abucheos. Javier Rodríguez pasó al segundo punto del orden del día, en el que se rechazó por mayoría simple emprender acciones legales contra el expresidente Carlos Crespo, su mujer Irene González, y su asesoría.

Las hostilidades hacia los que presidían la asamblea no pararon y un asistente alzó la voz para preguntar al presidente si era socio fundador. Javier Rodríguez miró a Francisco Serrano y se dirigió al micrófono. «Vista la predisposición que hay por parte de todos, queda suspendida la asamblea», apostilló el presidente antes de levantarse de la mesa y viajar hasta León para representar al club en el partido que disputaba el equipo.

Con la mesa presidencial vacía, el socio número uno, Eugenio Llamas, tomó la palabra y aseguró que la marcha del presidente era una dimisión tácita. «Si uno se marcha del trabajo sin dar explicaciones, se entiende que renuncia a su puesto», afirmaba Llamas poco después. Pero Javier Rodríguez no está de acuerdo con esa afirmación, asegura que no ha dimitido y que sigue siendo el presidente del club.

«Ante el abandono, los socios se han hecho cargo del club a través de la asamblea soberana», estampó Eugenio Llamas, que se está encargando de constituir una comisión gestora para un Deportivo Palencia en el que Rodríguez recalca que sigue siendo presidente. En resumidas cuentas, la asamblea duró nueve minutos y, tras ese breve espacio de tiempo, los socios daban por muerto a Javier Rodríguez mientras él se sentía más vivo que nunca. Tal vez, esto sea fruto de la resaca de Halloween, y es que ayer se vieron muchos más trucos que tratos en esta asamblea de miedo.