El Norte de Castilla

grupo i segunda división b

Derrota de un Guijuelo desastroso

Luque, jugador del CD Guijuelo, perseguido por un rival del Tudelano.
Luque, jugador del CD Guijuelo, perseguido por un rival del Tudelano. / D. M.
  • Los guijuelenses pierden ante el Tudelano la condición de invictos en casa de forma clara y contundente

Un desastre. Ese es el calificativo que más se ajusta al juego desplegado por el Guijuelo en un partido clave para sus intereses ligueros y coperos. Los de casa lo hicieron casi todo mal y el Tudelano con muy poco no solo se llevó los tres puntos, sino que apabulló, arrampló y arrasó a los de Mateo García. Lo bueno mostrado ante el Valladolid B y ante el Osasuna B, se difuminó. Por lo visto ayer, este equipo continua siendo un pollo sin cabeza, sin plan, sin ideas, que no tienen claro si tienen que ir o tienen que volver.

Pero ahí no acaba la cosa porque lo peor del Guijuelo de ayer fue la falta de personalidad. Con el 0 a 0 parecía hipnotizado, tras el primer gol se mostró como narcotizado, como un alma en pena, tras el 0 a 2 todo daba igual y con el 0 a 3, en ningún momento se vio una reacción de grupo, ni se oyó una voz más alta que otra, el Guijuelo se mostró plano, sin ambición, sin esa reacción que cualquier ser vivo muestra ante el dolor. Y ante eso, o el grupo no sintió el dolor o si este llegó no afectó lo más mínimo, les dio igual y habría que saber que es peor.

En el partido se salvaron muy pocas cosas: los intentos de Luque de tirar de un carro que estaba atascado, los destellos de calidad de Néstor que volvió a demostrar que en este equipo no hay otro mejor y el trabajo de Pino que un día más se dio varias vueltas a un mundo en el que llueven melones y en el que la única garantía que hay es que existe el conjunto vacio.

Por su parte en el Tudelano el bloque hizo lo que tenía que hacer: controló, apuntaló y domino al rival, al que tuvo a su merced y cuando podía escapar por un mínimo resquicio apareció uno de los mejores porteros de la categoría, Pagola.

Y todo lo dicho llegó a pesar de que el partido comenzó con el guión previsto sobre el papel, los locales dominando el balón y el visitante esperando su momento. Pero lo que no decía el guión es a la velocidad que hay de desarrollarlo y aquí es donde los de Mateo García cometieron su primer error grave y de bulto: en esta categoría no vale con hacerlo bien, hay que hacerlo rápido y profundo.

El Guijuelo jugó a tran-tran y así no se puede. Menos aún cuando en el minuto 14, sin haber llegado a puerta regalas un balón dividido en la frontal, que se convierte en el primer gol, el de Vega. Tras él nada cambió, salvo una arrancada de Luque que llevó el balón al área para que rematara Dimas, el balón lo sacó Pagola, con el pie, en la que fue la única ocasión de la primera parte.

Con un dominio insulso y apático de los locales llegó una falta lejana que lanzó Ibai, el balón hizo un extraño, provocó la duda de Kike y acabó colándose junto a la base del poste. Minuto 30 y 0 a 2, casi sin comerlo ni beberlo. Pero a partir de ahí, nada. No hubo reacción. Todo siguió igual. El Guijuelo se mecía en la cuna del Tudelano.

Sin reacción

En el inicio de la segunda salió Carmona por Álvaro que se retiró lesionado y Dimas dejó su sitio a Néstor, que sigue siendo increíble que no tenga un sitio en el once de este equipo, en el que sigue demostrado tener cosas que en esta plantilla no ofrece nadie más.

Pero a la primera de cambio, en el minuto 4 de la reanudación, un balón alto que bota dentro del área hasta dos veces, no encuentra respuesta en la defensa, que no lo despeja y le queda franco para la llegada desde atrás del lateral derecho Delgado que marca el tercero y definitivo.

De aquí al final, poco más, el Tudelano dejó pasar lo minutos y controló cómodamente a un Guijuelo que tuvo dos o tres ocasiones para maquillar un resultado justo, claro, rotundo y contundente.