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Lucas Hernández, el último futbolista acusado de violencia de género

Rubén Castro, a la salida del juzgado
Rubén Castro, a la salida del juzgado / Juan Carlos Rabgel/ABC
  • Entre otros casos se cuenta el de Rubén Castro, delantero del Betis, que será juzgado por siete delitos de malos tratos y uno de agresión sexual a la que fuera su compañera sentimental

La detención de Lucas Hernández por presunta violencia de género a su pareja no es, por desgracia, la primera vez que ocurre en nuestro fútbol. Antes del futbolista del Atlético, otros pasaron por la misma situación con resultados diferentes. Uno de los casos más recientes ha sido el de Rubén Castro, delantero del Betis, que será juzgado por siete delitos de malos tratos y uno de agresión sexual a la que fuera su compañera sentimental. La Fiscalía de Sevilla y la acusación particular han solicitado para el verdiblanco una condena de entre cuatro y ocho años y nueve meses. El delantero ha tenido que pagar una fianza de 200.000 euros. Un compañero suyo, el argelino Kadir, fue denunciado por su pareja el pasado verano por haber sufrido malos tratos. El bético tuvo que declarar, aunque no fue detenido. El Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 2 de Sevilla denegó la orden de alejamiento al estimar que no había "situación de riesgo para la víctima".

Otro de los futbolistas que se vio implicado en un caso de violencia de género fue Juanele, exjugador del Sporting de Gijón, Zaragoza y Tenerife, entre otros. Juanele fue denunciado en 2015 por su pareja y años antes, cuando estaba casado, tuvo un incidente con su pareja. Destrozó el retrovisor de un coche pensando que era el de su mujer, cuando en realidad era el coche de otra persona. Más reciente es el caso de Braulio Nóbrega, delantero del Zaragoza. Cuando jugaba en el equipo maño fue condenado a pagar 12.600 euros por dos delitos de abuso sexual, dos faltas por vejaciones y una de lesiones a cuatro mujeres hacia las que le fueron impuestas órdenes de alejamiento de entre seis meses y tres años. El futbolista se declaró culpable y fue despedido por el Real Zaragoza un mes después.

Fuera de nuestras fronteras, destacan los casos de Rafael Van der Vaart, exfutbolista del Real Madrid, que reconoció haber agredido a su mujer Syilvie durante una fiesta en Nochevieja. Además, Stewart Downing, jugador del Middlesbrough y ex del Liverpool, reconoció haber pegado un puñetazo a su novia mientras tomaban algo en un pub inglés.

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