El Norte de Castilla

jornada 18

El aficionado que tiró un petardo estará dos años sin acceder a Riazor

La grada de Riazor, durante un partido.
La grada de Riazor, durante un partido. / Luis Ángel Gómez
  • El infractor, además, tiene pendiente una propuesta de sanción de la comisión anti-violencia

El aficionado que tiró un petardo al césped en el partidos de Copa del Rey entre el conjunto coruñés y el Betis, el pasado 21 de diciembre, ha sido sancionado con dos años y un día sin poder acceder al estadio coruñés de Riazor, informó hoy el club Deportivo.

El día después del partido contra el Betis, el presidente del Deportivo, Tino Fernández, anunció su intención de aplicar medidas previstas en el reglamento de régimen interno al espectador por el lanzamiento del artefacto. El club acordó incoar con carácter inmediato al hincha, identificado con las iniciales J.L.R., un expediente disciplinario por el lanzamiento, desde su posición en la grada de Marathon Inferior, de un petardo.

La explosión "causó gran revuelo e inseguridad entre los asistentes al partido entre el Deportivo y el Betis", señala el conjunto coruñés en un comunicado. El órgano de disciplina social del club propuso imponer la sanción de "prohibir el acceso a las instalaciones donde se celebren acontecimientos o espectáculos deportivos organizados o gestionados por el Real Club Deportivo de la Coruña, S.A.D, por un período de dos años y un día".

El citado reglamento considera una infracción "muy grave" el "lanzamiento de bengalas, petardos, explosivos o, en general, productos inflamables, fumígenos o corrosivos, así como cualquier otro objeto" y sanciones de prohibición de acceso a instalaciones del club de dos a cinco años, además de la pérdida de la condición de socio o abonado durante ese periodo.

El hincha, que ya ha recibido la notificación de la sanción, tiró el petardo desde la grada al área pequeña que defendía el Deportivo a los 21 minutos de partido. El artefacto explosionó detrás del portero del conjunto coruñés, Rubén Martínez, sin ocasionar daños personales, y el juego, que no estaba en esa zona del campo, no fue interrumpido.

Inmediatamente, los hinchas de la peña Riazor Blues, que ocupan esa zona de la que fue lanzado el petardo, identificaron al autor, lo bajaron al césped y allí fue detenido por la Policía Nacional.

El infractor, además, tiene pendiente una propuesta de sanción de la comisión anti-violencia que le impone una multa de 3.000 euros y la prohibición de acceso a recintos deportivos durante doce meses.

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