ÁNGEL CAPPA |EXFUTBOLISTA

«Los grandes empresarios compran un club para ganar dinero y se lo arrebatan a la gente»

Ángel Cappa, a la derecha, con el coordinador provincial de IU, Iván Fradejas./ALBA BARDÓN
Ángel Cappa, a la derecha, con el coordinador provincial de IU, Iván Fradejas. / ALBA BARDÓN

El extécnico de Tenerife, Real Madrid, River Plate y Racing de Avellaneda habla en Palencia de su libro 'También nos roban el fútbol'

Esther Bengoechea
ESTHER BENGOECHEAPalencia

El exentrenador, escritor y comentarista argentino Ángel Cappa, que dirigió a equipos como Real Madrid, Tenerife, River Plate, Huracán o Racing de Avellaneda, presentó ayer en Palencia su libro 'También nos roban el fútbol', dentro de la Semana Republicana organizada por Izquierda Unida. No es la primera vez que Ángel Cappa visita Palencia, ya lo hizo como técnico del Tenerife para medirse en un amistoso al desaparecido CF Palencia en la antigua Balastera. Busca, con su obra, retornar a la esencia del fútbol, lejos del deporte de la portería como negocio.

-¿Cómo surge la idea de escribir este libro?

-Le propusieron a mi hija escribir este libro y hacerlo conmigo por mi experiencia en el fútbol. Tratamos, sobre todo, de la incidencia del dinero en el juego específicamente. El fútbol es parte importante de mi vida desde que comencé a jugar a los ocho años y siempre he estado mirando el fútbol y viviéndolo. Estoy muy contento de colaborar en la Semana Republicana porque yo me siento identificado.

-¿Por qué?

-Porque vivimos dentro de una sociedad que consideramos que no es justa y pretendemos que sea más justa, ya sea en el fútbol o en la vida.

-¿Cómo ha cambiado el concepto del fútbol?

-Ha cambiado la consideración del juego, sobre todo. Antes tenía una importancia y ahora el juego tiene nula importancia y solo se le da importancia al resultado. Y no como consecuencia del juego, sino como sea. Se le ha quitado el significado original que tenía.

-¿La culpa es de la economía?

-Sí, porque la sociedad en que vivimos lleva hacia eso, hacia la obtención del objetivo, que no es otro que tener dinero y ser famoso. Los que tienen dinero son los que ganan y los demás son perdedores. En el fútbol también se divide todo en ganadores y perdedores, y solo vale ganar. Los que realmente ganan dinero son las grandes firmas y las empresas, son los que juegan a este juego.

-¿Antes no movía tanto dinero el fútbol?

-No, en los años 60 o 70 las grandes figuras ganaban dinero, pero no el escándalo que se gana ahora. Tampoco se movía tanto alrededor del fútbol, es cuando el negocio descubre en el fútbol una fuente de ingresos inagotable, ahí se lanza con todo al fútbol, y al deporte en general.

-¿Cómo enseñamos a nuestros hijos ante estos ejemplos?

-Lo que tenemos que decirles a nuestros hijos es que los que ganan mucho dinero son una ínfima cantidad. En España hay 6.000 o así, y los que ganan mucho dinero son 200, el resto, no. A la mayoría le llega para vivir, en algunos casos mejor que un obrero, eso está claro, pero no teniendo en cuenta la brevedad que tiene esa carrera, que a lo sumo dura diez años.

«El fútbol se está convirtiendo en un espectáculo de élite, donde se paga hasta por verlo en la tele»

-¿Y quién se ha adueñado del producto?

-Los grandes empresarios y las marcas. Los empresarios e inversores están al mando de los clubes y también vienen empresarios extranjeros que quieren hacer dinero aquí y compran un club, por lo tanto se lo arrebatan a la gente. Los clubes eran lugares donde la gente se reunía con su familia y daba un sentido de pertenencia a los barrios donde pertenecían. El señor que viene de China o de la misma España que invierte aquí solo pretende ganar dinero no respetar el sentimiento de la gente.

-Al final el aficionado se ha transformado en cliente...

-Desde que es usado para que compre sus productos. Un reloj y así será un campeón como los jugadores de ese club. O compre la camiseta del ídolo, que se vende carísima, y que ni siquiera es la del ídolo. Las entradas también y hasta para ver el partido por televisión también hay que pagar, así que el fútbol se va convirtiendo en un espectáculo para la élite.

-¿Las estrellas terminan olvidando para quien juegan?

-Los jugadores están muy equivocados hoy en día. Antes eran futbolistas que se habían formado en la cantera, que llevaban desde niños jugando en el mismo club, todo el mundo les conocía y llegaban a profesionales. En San Sebastián, presentando el libro con mi hija, estuvimos hablando con Górriz, un histórico de la Real Sociedad, que fue doble campeón y él decía que terminaba el partido y se iba al bar a conversar con los amigos, y estos le objetaban una jugada y la otra. Y él era uno más. Ahora no es así, tienen que responder a las marcas que le pagan y muchas veces le quitan los pies de la tierra y están despegados de donde salieron y eso es grave para ellos.

-¿Este fútbol actual fomenta los amaños deportivos?

-Donde hay mucho dinero, hay corrupción, eso no es de ahora. Las apuestas también han arruinado esta historia, hay gente que apuesta muchísimo dinero. Ya no en las categorías superiores, que es muy difícil, sino en las inferiores, donde el jugador no gana mucho.

-¿Y el fútbol de siempre se puede recuperar?

-Claro que sí, hay intentos en distintas ciudades de España como Murcia o Gijón, donde la gente vuelve a los clubes de barrio y disfrutan de nuevo de cada partido y tienen ese sentido de pertenencia. También tendríamos que pensar en ir más allá, en construir una sociedad más justa donde el fútbol tuviera cabida.

-¿Qué recuerda con más cariño de su época de futbolista?

-Los compañeros y el placer de jugar porque éramos niños, íbamos a jugar a un terreno que estaba baldío, pero era una alegría. Esperábamos con ilusión que fuera la hora para juntarnos con los amigos y luego lo que significaba, no solamente el fútbol, los deportes colectivos en general. Tienen esos valores de solidaridad, de apostar mi esfuerzo por el bien común, también el respeto al que más sabe y no al más fuerte.

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