Tercera División

El fútbol sonríe al Becerril

Crespo corre a abrazar a Kuko para felicitarle por uno de sus goles esta temporada. / Fran Arenal

Los de Jose Hernando son décimos a pesar de haberse enfrentado a cinco de los seis primeros clasificados

LÍA Z. LORENZO Palencia

Ahora que parece que el verano se alarga irremediablemente, el Becerril vive en una eterna primavera en la que el cielo es azul y las flores siempre huelen bien. El equipo de Jose Hernando se ha convertido en una de las gratas sorpresas del grupo VIII de Tercera División gracias a su facilidad para mezclar visión de conjunto y talento individual, algo a priori sencillo, pero al alcance de muy pocos equipos en la categoría.

El técnico palentino ha conseguido unir al equipo en torno a una misma idea, que el grupo y las individualidades remen siempre en la misma dirección. Aunque él todavía pide más. «Creo que todavía no hemos hecho nada importante. Personalmente sí que creí que a estas alturas llevaríamos los puntos que figuran en nuestro casillero», aseguró Jose Hernando una vez finalizado el partido ante el Atlético Astorga. Desde luego, el entrenador tenía una confianza ciega en sus jugadores. Porque el Becerril es un club llamado a tener que sufrir, pero que por el momento navega por las tranquilas aguas de la mitad de la clasificación.

Los becerrileños son décimos con once puntos y un total de tres partidos ganados, tres perdidos y dos empatados. Un balance realmente bueno para estas alturas de la temporada. Sobre todo si se tiene en cuenta el calendario al que se han enfrentado los palentinos, que se han visto las caras ya con el Salmantino, actual líder de la clasificación, el Real Ávila, segundo, el Numancia, tercero, el Atlético Astorga, cuarto, y el Zamora, sexto. En los ocho partidos que ha jugado, el Becerril se ha enfrentado a cinco de los seis grandes aspirantes al ascenso. Y aún así ha conseguido sumar y vivir tranquilo.

El Becerril ha logrados importantes empates ante el Salmantino y el Numancia y una espectacular victoria ante el Atlético Astorga. Todo ello en el Mariano Haro, campo llamado a convertirse en el verdadero fortín de los morados. «Es algo que teníamos claro desde principio de temporada, nuestro campo debe ser el lugar donde somos fuertes. De aquí tienen que escaparse muy pocos puntos», indicó con una media sonrisa Jose Hernando tras la victoria de su equipo ante el Atlético Astorga. Porque puede que el técnico palentino quiera ser exigente y rebajar la euforia que ahora mismo se vive en Becerril, pero no por eso se debe dejar de subrayar la gran temporada de los morados.

Un fortín

El cuerpo técnico y la plantilla tienen muy claro que el Mariano Haro va a determinar el grado de sufrimiento del club becerrileño. Por ahora se han disputado cuatro encuentros en su terreno de juego, con el balance de una derrota en el primer partido, dos empates y una victoria. Si se tiene en cuenta que por su césped han pasado el primero, segundo, tercero y sexto de la tabla, los resultados son casi inmejorables.

Con una defensa sólida, un centro del campo trabajador, detalles de calidad y un delantero con el olfato de gol disparado, el Becerril no puede dejar de soñar. Porque este equipo es un bloque sólido, pero cuenta con una dupla, Melero-Kuko, capaz de desequilibrar cualquier sistema. Precisamente, Kuko ha marcado seis goles y se coloca como tercer máximo artillero del grupo VIII. Toda una garantía para un equipo al que la vida le sonríe. Y el fútbol también.

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