TERCERA DIVISIÓN

El fútbol palentino formula sus deseos

Zubi controla el balón ante Diego, Diestro y Kike, del Becerril./Marta Moras
Zubi controla el balón ante Diego, Diestro y Kike, del Becerril. / Marta Moras

Jonathan Prado, entrenador del Cristo Atlético, y Jose Hernando, técnico del Becerril, analizan la primera vuelta de sus equipos y detallan sus aspiraciones para este 2018

LÍA Z. LORENZO Palencia

El 2018 ya está aquí y el Becerril y el Palencia Cristo Atlético, los dos equipos palentinos que militan en Tercera División, han confeccionado su lista de deseos para el año que empieza y que, además, coincide con el comienzo de la segunda vuelta. Jonathan Prado y Jose Hernando, entrenadores del Palencia Cristo Atlético y Becerril respectivamente, preparan ya los partidos del domingo siete de enero para despedir definitivamente la Navidad y dar la bienvenida a una segunda parte de la temporada donde ambos se están jugando mucho, aunque sus objetivos ahora mismo sean bien distintos. Mientras que el Cristo Atlético, que volvió ayer por la tarde a los entrenamientos, quiere arrancar bien para poder mirar hacia la zona de play-off, el Becerril busca su redención, después de acumular más de dos meses sin conocer la victoria. Dos situaciones bien distintas, pero un deseo común por parte de los dos técnicos: que sus equipos mejoren en este 2018.

«Esta es una competición muy igualada, donde dos victorias te empujan hacia arriba y dos derrotas te hacen mirar para abajo. Por eso no te puedes distraer nunca. Además, al final vendrán los ajustes de Segunda B y los equipos que están abajo apretarán más que nunca para salvarse. Si por algo se caracteriza esta categoría es por la competitividad que existe, puedes ganar a cualquier equipo, pero cualquiera puede ganarte a ti», destaca Jonathan Prado, que ayer volvía a dirigir a sus hombres tras el parón navideño. Aunque no descarta que esta segunda vuelta sirva para que el Cristo Atlético pueda aspirar a los puestos de play-off, el técnico morado reconoce que será muy complicado pelear con los de arriba. «A nosotros nos está lastrando mucho nuestro mal comienzo de temporada. No empezamos bien, nos costaba mucho ganas y es difícil poder aspirar a nuestros objetivos si recibimos goles fáciles y nos cuesta mucho convertir las ocasiones que generamos. Hemos mejorado en ambos sentidos, pero aún nos queda mucho por delante», destaca el técnico del Cristo.

La progresión constante en una de las obsesiones de los entrenadores, que nunca desean que sus equipos se queden estancados. Y mucho menos que lo hagan en una espiral de derrota que parece no tener fin. Lo sabe bien Jose Hernando, entrenador del Becerril, que ha trabajado a lo largo de todo el parón navideño con sus jugadores. Porque los becerrileños viven un momento muy delicado, inmersos en un océano de lesiones y un mar de dudas creadas por los malos resultados. «El domingo tenemos un encuentro importante, pero no quiero que los chicos se centren solo en ese partido. Podemos tener un traspiés en el camino, pero lo importante es dónde lleguemos. Nos hemos ensimismado tanto en ganar el siguiente partido que hemos perdido la perspectiva y eso nos ha hecho malgastar numerosas ocasiones de victoria. Y eso no se puede volver a repetir. El objetivo final es salvarnos y solo tenemos que pensar en ello», destaca Jose Hernando.

En problemas

Aunque el entrenador del Becerril quiere restar importancia al partido que inaugurará la segunda mitad de la competición el próximo domingo, una victoria impulsaría a los becerrileños hacia los buenos deseos de 2018. Sobre todo porque el Zamora es un club que llega a Palencia con tantos problemas como los de Jose Hernando. Los zamoranos habían confeccionado un equipo para buscar el asenso y, finalizada la primera vuelta, han tenido que cambiar el inquilino del banquillo ante la ineficacia del equipo. «Son un buen equipo, pero no han acabado de funcionar. Llegan en un momento parecido al nuestro, con problemas para desarrollar su juego y muchas dudas. Pero eso no quiere decir que vayan a ser un conjunto fácil de ganar», destaca el técnico becerrileño.

Porque el 2018 parece venir cargado de emoción, con los dos equipos palentinos dispuestos a hacer los deberes que les han quedado pendientes de 2017.

«Nosotros tenemos que empezar partido a partido. Porque en la primera vuelta empezamos muy mal, nos equivocamos al pensar en el largo plazo y eso nos ha pasado factura. Ahora tenemos cuatro choques muy importantes y debemos convencernos de pensar solo en el siguiente, sin ir más allá», explica Jonathan Prado, consciente de que solo vale lo que marque la clasificación final. «Llevamos siete derrotas en diecinueve partidos. Este dato no puede repetirse en la segunda vuelta. Debemos saber controlar mejor los encuentros. Muchas veces se nos han escapado puntos importantes por no saber interpretar lo que estaba pidiendo el encuentro», destaca. Porque Jonathan Prado siempre incide, y lo vuelve a hacer en este 2018, en la importancia que tiene que sus jugadores sepan controlar el ritmo del encuentro. «Hay en muchos encuentros que nos hemos puesto por delante y nos hemos metido atrás, como si esa fuera la única manera de defender. En esta segunda vuelta quiero que la plantilla defienda mucho más con el balón. Muchas veces creemos que si queremos mantener un 1-0 es mejor acumular mucha gente cerca del área propia, pero no pensamos que si tenemos el balón es muy complicado que el rival pueda empatarte o ganarte». El análisis del entrenador del Palencia Cristo Atlético indica el camino que va a seguir su equipo en esta segunda mitad de campeonato.

La senda del Becerril es bien diferente y ha estado marcada durante todo el 2017 por las lesiones, un lastre demasiado pesado para un equipo con una plantilla muy justa. «Si tengo que pedirle algo a 2018 es que se recuperen los lesionados. Hemos tenido muy mala suerte en este aspecto y empezamos este año con seis futbolistas en la enfermería. Seguramente no podamos contar con ellos para el partido del domingo, lo que nos obliga, de nuevo, a hacer muchas variaciones», se lamenta Jose Hernando. «Es difícil crear una dinámica positiva de grupo cuando los jugadores se están lesionando reiteradamente. También es difícil para el entrenador hacer el once cuando cada fin de semana tienes tres o cuatro lesionados. Tienes que cambiar los planes y adaptarte a la situación, lo que hace que todo vaya mucho más cuesta arriba». Así que el gran deseo de Jose Hernando es que sus jugadores abandonen la enfermería y puedan jugar sin miedo a las lesiones.

En el otro lado, Jonathan Prado tiene claro su mayor deseo para este 2018, que su equipo sea mucho más consistente. «Esto no consiste en conseguir que no te hagan goles o marcar con facilidad, es cuestión de controlar los partidos, de que seas tú el que lleve al rival a tu terreno. No hemos sido capaces de hacerlo durante la primera vuelta, es nuestra gran asignatura pendiente y vamos a trabajar sobre ello en este segundo tramo de la temporada. Sé que tenemos margen de mejora y ahora nos queda demostrarlo sobre el terreno de juego», aclara Jonathan Prado. Los morados tendrán una gran ocasión de demostrar lo que quieren para este 2018 este domingo, cuando reciban al Tordesillas, uno de los equipos más rocosos de este grupo VIII de Tercera División. Será una buena oportunidad para que los de Jonathan Prado consigan lo que tanto ansía su técnico: controlar el partido desde el dominio del balón.

Ante el Zamora, las aspiraciones del Becerril serán bien distintas. «Tenemos que empezar a defender mejor el balón parado. Es un tema que llevamos trabajando toda la temporada, pero en el que no hemos podido mejorar. Al final, tras analizar todos los partidos que hemos perdido o empatado esta campaña, me he dado cuenta de que hemos plantado cara a todos nuestros rivales y que han sido los pequeños detalles los que han hecho que nos sumerjamos en una racha negativa. Al final, cuando no ganas, lo más complicado es sacar al equipo del estado mental negativo. A nivel anímico es muy complicado aceptar que no consigues tus objetivos. Así que este 2018 lo vamos a empezar con el objetivo de frenar la sangría de goles que recibimos a balón parado», confirma Jose Hernando.

Lo bueno que tiene la llegada del nuevo año es que todo parece posible. En este caso, los dos entrenadores aseguran que se pueden conseguir los objetivos siempre y cuando sus equipos les concedan los deseos formulados para este 2018 que empieza.

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