Festival de goles en La Balastera

Blanco persigue a un rival del Uxama, en su último partido como jugador del Cristo./MARTA MORAS
Blanco persigue a un rival del Uxama, en su último partido como jugador del Cristo. / MARTA MORAS

El Palencia Cristo doblega con cuatro goles al Uxama como despedida para Blanco, que ayer jugó su último partido con el club del Otero

Esther Bengoechea
ESTHER BENGOECHEAPALENCIA

Y llegó el día de la goleada morada y de dejar la portería a cero. Ayer se vivió una fiesta sobre el césped de La Balastera ante el Sporting Uxama, que terminó doblegado ante el gran juego de los palentinos. El frío y el aire se presentaban en el choque como espectadores que, previsiblemente, estarán hasta la primavera instalados en las gradas del estadio palentino. El que no volverá a estar sobre el césped defendiendo la camiseta del club morado durante una buena temporada será el centrocampista Miguel Blanco, que ayer jugó su último partido con el equipo de Jonathan Prado. El club quiso homenajear al mediapunta palentino y le regaló una camiseta con su número, con el 10, para que la guarde en la maleta junto con las botas de fútbol.

Arrancó el partido ante los sorianos, un rival que aún no conoce esta temporada la victoria pero que es el rey de los empates, con siete en su haber. El ambiente frío se contagió a los dos equipos que saltaron al campo bastante estáticos y con poca agresividad. Los palentinos buscaban llevar la batuta del juego, pero sus pases cortos, no demasiados precisos, muchas veces caían en saco roto. La primera falta peligrosa para los locales, que recibía Adrián, titular por segunda vez con el Cristo, era botada en corto por Zubi para Adri, pero terminaba sin peligro en saque de banda.

Minutos más tarde llegaba la respuesta del conjunto soriano, con un centro de Adrián, que se paseaba con mucho peligro sobre el área de Guille sin que nadie lo rematase.

El Uxama, cerrado atrás esperando su momento, leía los pases del Palencia Cristo adelantándose a los palentinos. Diego fue el protagonista de dos jugadas de ataque consecutivas. Adrián le cedió el balón dentro del área, pero este no logró rematar. Instantes más tarde, Kaká se fue de dos por la banda y centró a Diego, que remató al portero.

El capitán Viti, con un vendaje especial en la cabeza tras la brecha que sufrió ante La Bañeza, ocupaba la posición de lateral izquierdo, ayudando a la defensa palentina, muy segura durante todo el choque.

Líneas adelantadas

Tras el paso por los vestuarios, el Sporting Uxama adelantó líneas, buscando molestar a los palentinos en su salida de balón. Los rivales ganaban con facilidad la espalda de los morados, mientras Guille tenía que trabajar más de la cuenta para mantener su portería a cero.

Hasta que llegó el primero de los del Otero y cambió totalmente el color del partido. Una buena jugada de Mikel cerca del área, que buscó a Adrián en diagonal para que este empujase el esférico e hiciese el primero de la tarde. Sin tiempo para digerir el tanto, los sorianos se volcaron en ataque buscando el empate desesperadamente. Los de Prado supieron aguantar el estoque, con una gran parada de Guille a disparo de Adrián entre medias, y lograron rematar el partido en las siguientes jugadas.

Blanco abandonaba el campo sustituido por Abajo y se llevaba la ovación del público, de sus compañeros y el cómplice abrazo con su entrenador. El Palencia Cristo perdía un gran jugador.

Instantes después llegaba el segundo tanto de la tarde, que también partió de las botas de Adrián, sin duda una gran incorporación ofensiva para los del Otero. El palentino disparó a puerta y el central Valle, en un intento por detener el esférico, lo acompañó hasta la red de Pedro.

Y no hay dos sin tres, así que Zubi se paseó por el área yéndose de uno, de dos, de tres, para batir al meta soriano por el palo corto y poner en pie al público palentino.

Aún quedaba tiempo, a pesar del frío y del aire, para disfrutar de la fiesta del fútbol. Mikel intentó añadir su granito de arena en forma de diana, pero bien el guardameta rival bien el colegiado que le señaló fuera de juego, impidieron su objetivo.

Con el trabajo realizado, Prado decidió dar descanso a sus dos hombres más ofensivos, Adrián y Zubi. Álvaro, que salió en sustitución de Adrián, decidió poner la guinda al pastel y marcar el último gol del día. Después de robar un balón a un defensa rival, supo colocar el cuero en el palo izquierdo del portero, donde no podía llegar. Con goleada y con la portería a cero por primera vez esta temporada, los morados se despidieron de Blanco.

=

Fotos

Vídeos