El Norte de Castilla

contracrónica

James responde al perdón de Zidane

James celebra uno de los goles.
James celebra uno de los goles. / Reuters
  • El colombiano, con sacrificio y valentía, se reivindica ante su entrenador y la afición del Real Madrid

El día después de que Zinedine Zidane zanjase el ‘caso James’, el colombiano respondió a la confianza y al perdón del técnico y se reivindicó ante su entrenador y ante la afición del Real Madrid, que despidió con una merecida ovación a un jugador que reclama más minutos y llegó a comentar que estaba valorando su salida del club que pagó por él 80 millones de euros. Zidane concedió la titularidad a James y el centrocampista correpondió con un doblete, sacrificio y también valentía, ya que en cuanto Mateu Lahoz pitó penalti por una caída de Modric, el sudamericano no tardó en irse a por el balón para tirar la pena máxima, que lanzó con sangre fría para poner el 3-0. Fue precisamente su primer gol de penalti en partido oficial con la camiseta del Real Madrid.

También fue James Rodríguez el primero que fue abrazarse a Varane cuando el central francés marcó el segundo gol blanco, en otra muestra de compromiso y carácter de grupo. Después de su comportamiento alicaído desde principios de temporada, el francés ha comenzado el año con energías renovadas, consciente de que debe aprovechar al máximo las oportunidades, porque ya no es sólo Isco su principal competidor por un puesto que se ha puesto muy complicado en el once, aunque falte para bastante tiempo el lesionado Bale.

«James es un jugador del Madrid, importante, y me voy a comportar con él igual que con los demás. Vamos a seguir trabajando todos juntos. Cuando tú no juegas una final (en el Mundialito) es normal que estés enfadado y entiendo que a veces es difícil, pero eso ya es pasado y lo queremos es mirar lo que tenemos por delante. Él (James) también dijo que quiere estar aquí porque está en el mejor club del mundo y no hay más qué hablar», recordó el martes Zidane, dando ya a entender que frente al Sevilla daría otra carta más al colombiano. Y el exfutbolista del Mónaco no pudo aprovecharla de mejor manera, destacando desde la banda derecha del tridente de ataque formado también por Morata y Asensio.

James ya lleva esta temporada cuatro tantos y ocho asistencias, lo que significa que, a pesar de lo poco que juega, marca o da un pase de gol en menos de lo que dura un partido. Además, el que abrió el marcador fue un golazo de crack, con un zurdazo con efecto muy ajustado al palo que James celebró mirando al cielo y con verdadera rabia, consciente de necesitaba algo así para convencer a un Bernabéu que miraba con lupa su rendimiento después de su actitud y de dejar en el aire su continuidad en el equipo. El colombiano tuvo una actuación deslumbrante en la primera mitad, ofreciéndose, presionando y buscanso el gol. Aunque tras el descanso tuvo menos participación, fue animado por Zidane en alguna ofensiva y continuó desmarcándose, asociándose y colaborando defensivamente. Su respuesta fue contundente en un duelo que le debe servir para reforzar la autoestima y apagar las dudas que alberga parte del madridismo con él, aunque la reconciliación general se confirmó cuando fue sustituido en el tramo final y estrechó su mano con Zidane.