Tercera División

El Becerril ruge ante el Astorga

Melerocontrola de cabeza ante la presión del jugador del Atlético Astorga. / Antonio Quintero

Al equipo morado le bastan dos certeros zarpazos para sumar tres puntos muy importantes ante el conjunto leonés

LÍA Z. LORENZO Palencia

El Becerril es un tigre de Bengala. Fuerte, duro cuando es necesario, etéreo si el partido lo pide, el equipo de Jose Hernando espera a su presa agazapado para sacar los puntos con certeros zarpazos. Ante el Astorga, que llegaba como colíder, los becerrileños demostraron que este año pueden dar caza a cualquiera.

El Astorga salió mejor, con un juego ofensivo rápido que llevaba mucho peligro al área de Ortega. Primero Villa, con un centro que se envenenó y, luego Amor, con un disparo desde la frontal del área, avisaron del peligro leonés.

La presión del Astorga era tal, que en el minuto 10 Ortega se vio obligado a intervenir para desviar un buen disparo de Emilio. El Becerril tenía verdaderos problemas para frenar a los jugadores leoneses, que aprovechaban las bandas con la búsqueda constante de la espalda de los laterales morados. Además, los palentinos eran incapaces de llevar peligro al área rival. El centro del campo del Becerril estaba totalmente desconectado y Melero no conseguía llevar la pelota hasta Kuko, demasiado solo en los primeros veinte minutos de partido. Pero el Becerril de esta temporada tiene algo muy preciado en Tercera división, mordiente. Los morados se sacudieron el dominio leonés con un fuerte puñetazo en la mesa. Primero fue Diestro, que sin pensárselo dos veces golpeó la pelota de interior desde fuera del área. Su disparo se envenenó y obligó a Carmona a hacer una buena estirada para mandar el esférico a córner.

Melero envió el saque de esquina demasiado bajo al primer palo, pero el rechace volvió a los pies del mediapunta, que vio la llegada de Carlos, totalmente solo, ante el intento de salida de los centrales leoneses. Melero acarició la pelota para colocarla en la cabeza del centrocampista morado, que con un gran testarazo hizo el 1-0. El Becerril había sufrido durante los primeros minutos, pero volvía a demostrar que, desde luego, es un equipo contestón ante los grandes de la categoría.

Gol y final

El Astorga ha empezado muy bien la temporada y supo reaccionar al mazazo que le dio el Becerril. Puente tuvo el empate en un buen centro de Diego Peláez desde la derecha. Pero el delantero leonés mandó su remate al larguero de la portería que defendía Ortega. Otia también pudo poner las tablas cuando, totalmente solo, se lanzó en plancha para rematar una falta lateral. Su testarazo se marchó lamiendo el palo derecho de Ortega. Y cuando parecía que el descanso iba a llegar con ese 1-0, el Becerril volvió a demostrar que es un equipo al que no le puedes conceder ni un centímetro de más.

Una jugada embarullada por la derecha terminó con un buen centro al segundo palo para que Kuko enviara el balón al fondo de las mallas de un perfecto cabezazo. El 2-0 demostraba que este Becerril sabe manejar las situaciones complicadas y que, desde luego, no se amilana frente a los grandes. El gol de Kuko puso nerviosos a los jugadores del Atlético Astorga, que, tras el paso por los vestuarios, saltaron al campo demasiado acelerados. Enfrente, el Becerril estaba mucho más tranquilo. Los morados trataban de frenar el ritmo del partido teniendo más la pelota, con un fútbol menos directo y más pausado.

El objetivo estaba claro, minimizar las ocasiones rivales y aprovechar el toque para crear peligro y sentenciar el encuentro. El partido fue subiendo de intensidad con el paso de los minutos y, tanto los jugadores del Astorga como los del Becerril empezaron a ir con todo cada vez que había un balón dividido. El físico se impuso y el Becerril cerró filas.

Los leoneses se vieron perdidos en la maraña creada pos los morados y apenas llegaron al área de Ortega. Lo más peligroso fue un tímido testarazo de Marcos que detuvo sin problemas el meta palentino. Mucho más clara fue la llegada del Becerril cuando restaban menos de diez minutos para el final. Alvarito se coló por la banda izquierda y la dejó atrás para la incorporación de Melero, pero el toque a lo Isco delcentrocampista morado se fue por encima del travesaño.

El partido estaba acabado y el Becerril reclamaba su presa. Los palentinos habían sabido acechar para herir al Astorga y, luego, mientras el equipo leonés se desangraba, cobrar sus tres puntos. Los becerrileños han hecho del Mariano Haro su territorio de caza y pocos equipos van a conseguir sacar algo positivo de allí.

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