El Becerril desciende a Regional Preferente

Melero y Riki se lamentan tras confirmarse el descenso./Antonio Quintero
Melero y Riki se lamentan tras confirmarse el descenso. / Antonio Quintero

Los palentinos, en un mal partido en casa, descienden de categoría al no conseguir doblegar al Real Burgos

ÁLVARO MUÑOZpalencia

Esta historia ya lo conocen en las provincias de Palencia y Burgos. Corría el año 2008 cuando el C. F. Palencia y el Burgos C.F., que se enfrentaban en la última jornada y dependían de sí mismos para mantener la categoría, descendieron a Tercera tras empatar en un agónico encuentro, que condenó a los dos conjuntos regionales.

Pues como si de un 'deja vu' se tratase, el Becerril y el Real Burgos prácticamente calcaron la situación de hace diez años y ayer confirmaron su descenso de categoría a Regional Preferente. Aunque los burgaleses necesitaban ganar y esperar que pinchase el Sporting Uxama, los palentinos solo necesitaban un punto para seguir un año más en Tercera División. Ese empate no llegó y el Mariano Haro se convirtió ayer a las 19:50 horas en un mar de lágrimas. Lágrimas de los jugadores, del cuerpo técnico de la directiva, de los aficionados y del Real Burgos. Qué duro es a veces el fútbol.

Y es que cuando el Becerril necesitaba hacer el mejor partido de la temporada, las dudas y el nerviosismo se apoderaron de los jugadores palentinos, que no supieron reaccionar al acierto de los burgaleses, que, con muy poco, sacaron los tres puntos del Mariano Haro.

La historia de esta crónica podía haber cambiado, si en el minuto 5, Melero, muy peleón durante todo el encuentro, hubiese acertado en el mano a mano que tuvo ante Chelo. El balón lamió el poste y el balón se perdió por la línea de fondo. Fue la mejor ocasión del Becerril, que prácticamente no inquietó los dominios del arquero burgales.

La ocasión del Becerril despertó al Real Burgos, que tuvo la oportunidad de hacer el primer gol con una ocasión de Jonatan, que, con su envergadura, volvió loca a la defensa morada. El partido estaba tranquilo. Los dos equipos se encontraban esa fase de conocimiento y las ocasiones brillaban por su ausencia. Un tímido cabezado de Varo volvía a poner el nerviosismo en el Real Burgos, que en la jugada siguiente rompió el marcador con un remate en boca de gol de Rubén.

El tanto fue un guantazo en la cara de los jugadores y de los aficionados del Becerril, que tenían que remar, otra vez, para conseguir el ansiado empate. La baja de Diestro se notaba en la medular y las imprecisiones se apoderaban de los morados, que eran incapaces de pasar el medio del campo con el balón controlado. Tan solo el juego aéreo inquietaba ligeramente a los burgales. Eran los peores minutos del Becerril, que no sabía cómo derribar el muro del Real Burgos.

Con el paso de los minutos, el conjunto palentino empezaba a desperezarse. El juego empezaba a fluir poco a poco y los acercamientos al área rival empezaban a darse. Kike y Melero tuvieron el empate, pero sus lanzamientos fueron lejos del arco de Chelo, que fue un aficionado más durante gran parte del encuentro.

Cuando mejor estaba el Becerril, llegó el descanso, donde los jugadores morados recibieron la primera muestra de cariño de la tarde. La afición creía y los jugadores también. Pero fue empezar la segunda parte y, tras una ocasión de Crespo, cuando al Becerril le asestaron el golpe definitivo. Noqueado, sin respiración y con el abismo de la Regional asomando. Rubén, muy activo en la banda izquierda, cruza un balón en el que Ortega no puede hacer nada.

A partir de ese momento, el Real Burgos empezó a hacer su fútbol de pérdidas constantes de tiempo. El defensa Carolo estaba más tiempo en el suelo que de pie, obligando a parar el juego prácticamente en cada jugada. Aún así el Becerril no bajó los brazos y siguió intentando la remontada. Había más corazón que juego y las ocasiones tan solo se dieron en los últimos minutos de partido. Melero y Crespo lo intentaban, pero ningún lanzamiento conseguía romper la telaraña del Real Burgos. Entre estas, Riki salvó bajo palos lo que podría haber sido la puntilla al encuentro.

Con esta derrota, el Becerril vuelve a la Regional Preferente y tendrá que luchar, como ya lo ha hecho en otras ocasiones, para volver a Tercera División. Esa categoría a la que la localidad y la provincia asocian con el club palentino. Ayer, en Becerril de Campos no hubo milagro por San Isidro.

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