Tercera División

Adri vuela sobre el Numancia B y da el triunfo al Palencia Cristo

Álvaro salta para tratar de peinar la pelota. /Marta Moras
Álvaro salta para tratar de peinar la pelota. / Marta Moras

El delantero morado firma un golazo de cabeza para abrir un partido muy táctico

LÍA Z. LORENZO Palencia

En medio de la táctica y la pizarra, en un partido cerrado y peligroso, Adri emergió para volar en el segundo palo y anotar un gol que le daba los tres puntos al Palencia Cristo cuando el partido ya agonizaba. Era el justo premio a un equipo morado que había sido más ambicioso que el Numancia B, que se había estrellado contra el larguero y que había peleado hasta el límite para poder sumar los tres puntos.

Porque los locales salieron a morder en La Balastera, con una presión muy adelantada para complicar la salida de balón de los morados. La agresividad de los visitantes desconcertó a los jugadores del Palencia Cristo que vieron como por primera vez en mucho tiempo no eran capaces de dominar el partido. La insolencia de los jovencísimos futbolistas numantinos les permitía vivir cerca del área morada, aunque sin crear peligro real. Pero tampoco llegaba el Palencia Cristo, que quiso desarbolar la presión de los sorianos a partir del balón. Los de Jonathan Prado decidieron tener la pelota y buscar la espalda de la defensa rojilla, que vivía muy alejada de su guardameta. Pero el Numancia B juntaba tanto las líneas cerca del centro del campo, que a los morados les costaba encontrar huecos y acababan regalando la pelota en pases imposibles. Los minutos pasaban y los dos porteros eran meros invitados de piedra al partido. Es más, la primera ocasión de peligro llegó tras un centro del visitante Silva que golpeó en Merino y Calzado antes de caer mansamente en las manos de Guille. El Numancia B no disparaba a puerta, pero sus llegadas empezaban a asustar. Aunque lo más importante pasaba en el otro área, donde el Palencia Cristo no había tirado entre los tres palos cuando se cumplía el minuto 30, algo inédito en La Balastera.

Lo más cerca de una ocasión que había tenido el Palencia Cristo fue un tiro lejano de Zubi que se marchó muy desviado. Los morados eran un gigante dormido, que se desperezó gracias a una gran jugada entre Zubi y Álex que terminó con el disparo del delantero morado, al que respondió con solvencia Campos para enviar la pelota a córner. Era el primer bostezo de los palentinos. Y a punto estuvo de acabar en gol. Porque este equipo hace tiempo que necesita poco para crear ocasiones claras. Como en el centro de Diego Gil que se fue envenenando hasta obligar a una gran estirada de Campos cuando el balón ya se introducía en las mallas visitantes. Esa jugada desató al Palencia Cristo, ya totalmente despierto, e Ivi estuvo a punto a marcar el gol de la jornada.

El centrocampista dribló hasta a cinco rivales para llegar al área y sacar un disparo seco al segundo palo que se fue lamiendo el poste. Los morados seguían con sus problemas para superar la presión numantina, pero habían encontrado el camino a la portería contraria. Y el primer tanto pudo llegar tras una gran combinación de primeras entre Adri y Pablo, que el lateral convirtió en un perfecto centro para Diego Gil, que tras controlar dentro del área disparó seco. Su lanzamiento se estrelló en el larguero.

En un partido táctico, el Palencia Cristo había encontrado soluciones para acabar dominando un choque realmente complicado.

Pero el pase por los vestuarios devolvió el partido al principio de la primera mitad. El Numancia B volvió a adelantar líneas para asfixiar a la zaga morada, que no encontraba a sus centrocampistas y perdía el balón con facilidad. Y en esos inicios se pudo adelantar el Numancia. Los morados convirtieron un córner en una mala jugada ensayada que finalizó con una letal contra de Guillermo, solo perseguido por Álex. El lateral le aguantó la carrera para cerrarle el primer palo y permitir que Guillermo pudiera sacar su disparo seco. El Palencia Cristo había sobrevivido, pero el encuentro había vuelto a igualarse tras los buenos minutos de los locales al finalizar la primera mitad. Como las malas noticias nunca llegan solas, Diego Gil tuvo que pedir el cambio por un fuerte golpe con el portero del Numancia B. El delantero fue sustituido por Jesús Torres. Pieza por pieza en la partida de ajedrez que se estaba disputando sobre el césped de La Balastera. Cada vez estaba más claro que el partido se decidiría en los pequeños detalles. Ivi robó un balón que Álvaro metió de primeras para Adri. El centro del delantero terminó con un mal remate de Jesús Torres y una segunda jugada que finalizó el córner. En el saque de esquina, Merino, que llegó totalmente solo, mandó su cabezazo fuera. El Palencia Cristo apretaba porque necesitaba la victoria. Y el reloj ya corría en su contra.

Riesgo

Los morados habían tenido paciencia en busca de la oportunidad que abriese el marcador, pero era el momento de adelantar líneas y arriesgar un poco más. Campos se erigió en el salvador de su equipo durante estos minutos, ya que sacó un ajustado disparo de Ivi y tocó lo justo en el córner posterior para que Calzado no llegara a la pelota. Ivi empezó a hacerse grande en el centro del campo y pudo abrir el marcador al finalizar un robo que él mismo había conseguido. Pero su disparo se fue al lateral de la red.

Eran los mejores minutos de los morados en la segunda mitad. El Numancia B apenas abandonaba su campo, aunque Álex Huerta había introducido cambios para refrescar a sus delanteros. Estaba claro que los rojillos iban a cerrarse muy atrás y buscar balones largos para los jugadores que estaban menos cansados.

Parecía que la suerte había dado la espalda al Palencia Cristo después de que Jesús Torres mandara fuera un pase de gol de Adri con el portero ya superado. El delantero local quiso ajustar demasiado y el balón se marchó por encima del larguero. Quedaban quince minutos y cada ocasión era una oportunidad perdida en la apretada lucha por el 'play-off'. Más que nada porque el fútbol esconde trampas detrás de cada esquina. Guille mostró sus reflejos gatunos en un centro envenenado que golpeó en varios jugadores y le obligó a estirarse para evitar que la pelota se colara en su portería. La paciencia se había acabado. Ahora se jugaba en los minutos de la agonía, con un Palencia Cristo ambicioso y un Numancia B que esperaba agazapado una oportunidad de amargar la tarde a los palentinos. Los nervios amenazaban con ahogar a los locales después de que Ivi estrellara en el larguero una preciosa volea. Parecía que el gol había reñido con los morados, que suelen necesitar menos ocasiones para marcar.

Y en un balón perdido en la banda derecha que Jesús Torres peleó hasta la extenuación llegó el tanto palentino. Torres se dejó el alma para alcanzar una pelota que parecía imposible y centró para que Adri se lanzara en plancha y consiguiera el gol que desataba la locura en La Balastera. Su vuelo en el segundo palo acercaba aún más a su equipo a pelear por el ascenso. Con el tiempo casi cumplido, Jaime Pelayo hizo el segundo para terminar con la angustia. Con tres partidos por jugar, el Palencia Cristo roza con los dedos el sueño del 'play-off'.

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