Fútbol

Árbitros cada vez más jóvenes en el fútbol base

Iván de la Torre (izq.) y Samuel Blanco, antes de un partido.
Iván de la Torre (izq.) y Samuel Blanco, antes de un partido. / E. N.
  • Samuel Blanco ya pita con 14 años en Infantiles e Iván de la Torre ejerce de asistente con 12 en categoría Juvenil

Mario Benedetti escribió: «¿Qué les queda por probar a los jóvenes en este mundo de consumo y humo? / ¿vértigo? ¿asaltos? ¿discotecas?». Aquí podríamos alterar algunos versos del poeta uruguayo y preguntarnos: «¿Qué les queda por probar a los jóvenes en este mundo de deportistas narcisistas? / ¿Arbitrar en la primera adolescencia? ¿Señalar fueras de juego desde la prepubertad?».

Sí, porque el fútbol base vallisoletano vive un estallido de vocaciones con silbato que lleva a los espectadores de los diferentes campos de la ciudad a preguntarse por la edad de ese chico tan joven que marca las faltas con tanta autoridad o el año de nacimiento de ese ¿niño? que corre la banda como un gamo, banderín en ristre.

La clave reside en un cambio aprobado recientemente por el Comité de Árbitros de la Federación de Castilla y León de Fútbol (FCyLF). «Sí, hemos variado la política de edad», confirma Juan Carlos Alonso, vocal de formación. «Determinamos que con 12 años ya se puede empezar a arbitrar porque, en Valladolid, parece que la gente en la grada se comporta bien. Este año hemos cogido a un chaval de 12 años y la pasada campaña, a otro con 13».

Son los casos de Samuel Blanco, ahora con 14 años, y de Iván de la Torre (12), a los que se puede ver ya por los diferentes campos de la ciudad. Samuel arbitró el pasado fin de semana el partido entre los infantiles de primer año del Real Valladolid y del CD Victoria. Iván fue el asistente el fin de semana anterior en un choque de juveniles de Liga Nacional. Los dos suponen la punta de lanza de un auténtico ‘boom’ de jóvenes colegiados.

«Estamos recurriendo a la figura del árbitro colaborador», explica Juan Carlos Alonso. «El primer año muchos de ellos pitan y juegan. Eso nos abre el abanico y hace que nos cueste menos enseñarles porque tienen los conceptos más claros. En el caso de Samuel Blanco e Iván de la Torre estaban sin jugar, aunque lo habían hecho hasta alevines. Samuel, en el Victoria, e Iván, en el San Agustín».

El Comité de Árbitros ha lanzado este campaña dos cursos de formación, uno de ellos por primera vez en invierno. «Ahora han entrado 19 alumnos. Este año, si todo va bien, tendremos unos 40 nuevos árbitros. Para hacerse una idea, en otras campañas había 15. Hay nueve chicas en el curso, algo que necesitamos porque el fútbol femenino se está potenciando muchísimo», apunta Juan Carlos Alonso.

Para el vocal de formación, la clave de este alud de vocaciones se debe a la inestimable ayuda que presentan los clubes; a la eficaz campaña de captación lanzada por Pilar Alonso, la jefa de prensa de la FCyLF; a la implicación de Jesús Zancada Lobato, árbitro asistente vallisoletano en Primera División, y al buen trato que dan los medios de comunicación locales a la figura del árbitro.

«La crítica se acepta, por supuesto, porque los colegiados son un elemento más del juego, pero el respeto también influye. Y aquí, en Valladolid, se nota ese respeto», subraya Alonso.

Así que a los más jóvenes ya no les queda por probar el arbitraje, esa actividad incomprendida y a veces denostada, pero siempre necesaria. El futuro del fútbol también les pertenece.

Temas