Empate en un partido poco vistoso

Camilo intenta escaparse de un rival y acercarse a la portería del San José.
Camilo intenta escaparse de un rival y acercarse a la portería del San José. / Marta Moras
  • Los jugadores palentinos marcaron pronto el primer gol, pero luego se relajaron demasiado

La Balastera ha vivido esta tarde un choque intenso entre dos equipos que han dado la sorpresa esta temporada.

El San José es un recién ascendido, pero su regularidad en casa le ha consolidado en los puestos altos de la clasificación. Y el Cristo, con más experiencia en esta categoría, se encuentra en una meritoria tercera plaza, y con una cómoda ventaja sobre el cuarto clasificado.

Ambos equipos han salido al partido con muchas ganas. Un encuentro que estuvo a punto de no poder disputarse. Las lluvias caídas en los últimos días en Palencia han hecho estragos en el césped de La Balastera, que cuenta con numerosas zonas donde la hierba ha dado paso a la tierra. Pero es que el manto verde también tiene agujeros, y eso era, según el árbitro, un impedimento para que se pudiera disputar el partido. Afortunadamente, los jardineros del estadio palentino hicieron una buena labor antes del choque y el partido se pudo disputar.

En los primeros minutos del encuentro, se vio a un Cristo Atlético con ganas de volver a encontrarse con los buenos resultados. Tanto es así, que en el minuto seis Aitor consiguió hacer el primer gol para los locales. La delantera estuvo bien ayer, pero faltó más contundencia en la defensa. El gol del empate del San José vino de un doble fallo defensivo, primero Pablo y luego Markiños fallaron al despejar un balón y el visitante Agus lo aprovechó para empatar el partido.

El Danisa Cristo Atlético no consiguió ser el de otras ocasiones, especialmente en la defensa, que dio muchos problemas al portero Marcos Real, que ha debutado con el equipo morado. Cada vez que los sorianos se acercaban al área de Marcos, subía la tensión en la grada. «Charly, sácalas de ahí», gritaba el técnico Lolo Infante al defensa palentino, que esta tarde no ha tenido su mejor día.

Los sorianos, en vista de la debilidad del rival, lo intentaban con valentía, pero las ocasiones no acababan de materializarse. Lolo Infante seguía motivando a sus jugadores desde la banda, «si lo sabemos hacer, vamos a hacerlo». Pero, pese a que antes del descanso el Cristo volvió a disfrutar de buenos minutos, el electrónico mostraba al descanso el 1-1.

Sin reacción tras el descanso

La charla en el vestuario morado tuvo que ser intensa. No le estaban saliendo las cosas al Cristo y seguro que Lolo quiso cambiar mucho el equipo. Pero en el campo no se notó mejoría. Alan, que había entrado en la primera parte por Willians, la tuvo a los pocos minutos de la reanudación, pero solo fue un espejismo. El San José, que en ningún momento se cerró atrás, seguía buscando el gol de la victoria.

Pasaban los minutos y ningún equipo controlaba el choque, la bola iba de un sitio a otro del campo sin un dominador claro. Sobre el minuto 65, Guiller pudo hacer el 1-2 tras un tiro que se fue muy cerca del palo largo que cubría Marcos Real. El portero palentino se quedó con el susto en el cuerpo, y eso le pasó factura poco después, cuando el San José consiguió adelantarse. Chávez se plantó solo ante el cancerbero palentino en una mala salida de éste.

Con el 1-2 se le ponían las cosas difíciles al Cristo, sobre todo por cómo estaba jugando y los problemas graves que estaba sufriendo en defensa. De hecho, dos de los tres cambios que hizo ayer el entrenador palentino fueron en la defensa. A diez minutos del final llegó el empate. Alan, que era el que buscaba el gol con más intensidad, recibió un pase en la frontal del área y batió al portero visitante con un disparo certero.

En los diez minutos finales, le entraron las prisas al Cristo, pero ya nada pudo hacer para cambiar el resultado del encuentro. Aitor y Charly podrían haber decantado la balanza del lado local en una doble ocasión con un balón muerto en el interior del área, pero el portero soriano estuvo muy acertado.

Al final, reparto de puntos para seguir arriba en la tabla y a pensar en el siguiente partido.