REAL MADRId

El año del cambio liderado por Zidane

fotogalería

Zinedine Zidane, el día antes de cumplir un año. / EFE

  • Se cumple el primer aniversario del técnico francés, que lleva más títulos que derrotas y ya 37 partidos sin perder

Zinedine Zidane prometió justo hace un año, durante su presentación oficial, «fútbol bonito y equilibrado, con entrega y esfuerzo» y «una buena relación con todos los jugadores». Aunque la primera premisa se ha cumplido en pocas ocasiones, lo que sí ha conseguido el técnico francés es dar un giro radical al Real Madrid y racionalizar, como hizo Carlo Ancelotti, el trato con el vestuario que fue incendiado por José Mourinho y acabó harto de los métodos de trabajo de Rafa Benítez.

El año del cambio liderado dentro y fuera del banquillo por, con suerte o no, la sensatez de Zidane, ha provocado que el Real Madrid no sólo se mantenga en la senda de los títulos que siempre se le exigen, sino que, aunque se eche en falta el buen juego y la continuidad de los futbolistas en el sacrificio, el equipo haya recuperado el hambre, el respeto y la ilusión. «Yo tengo pasión por el fútbol. Lo llevaré dentro toda mi vida. Es la cualidad que debe tener un jugador y un entrenador», sentenció este martes Zidane, quien no duda al reconocer cuál es su mejor recuerdo como técnico de la primera plantilla -«Ganar la Champions, que no me va a pasar 20 veces en la vida»-, pero es incapaz de acordarse del peor. «Ahora no lo veo. Mañana (por este miércoles) quizás diré otra cosa, pero hoy sólo veo cosas positivas, que ganamos la Champions y que estoy muy contento por ello», apuntó Zidane.

El 4 de enero de 2016 Florentino Pérez destituyó a Benítez y Zidane, después de una temporada y media en el Castilla, aceptó el reto de convertirse en entrenador del entonces diez veces campeón de Europa. En el palco de honor del Bernabéu el presidente despachó en tres minutos al entrenador despedido y dio, con foto familiar incluida, la bienvenida a Zidane, «una de las figuras más grandes de la historia del fútbol, que sabe lo que es este complicado banquillo, conoce a muchos de los jugadores y tiene capacidad para encandilar al madridismo». A un técnico que destila prudencia, educación y simpatía en cada intervención.

«Hace un año estaba un poco más estresado. Los entrenadores siempre estamos un poco así, con nervios. La presentación -se llevó a cabo el 5 de enero- fue un poco estresante, pero ya se acabó y mañana tenemos otro partido. No digo que para el estrés sea mejor, pero lo prefiero», admitió Zidane, que presume de récords. Curiosamente, el francés acumula más títulos (tres, gracias a la Champions, la Supercopa de Europa y el Mundialito) que derrotas (dos) durante sus 366 días al frente de un equipo que suma ya 37 encuentros consecutivos sin perder. La última derrota madridista se produjo el pasado 6 de abril, frente al Wolfsburgo (2-0), después de haber caído, el 27 de febrero, en el Bernabéu ante el Atlético (0-1).

Entrenador del año

Pese a la conquista de la Copa de Europa y las plusmarcas conseguidas, Zidane entendería no ser elegido mejor entrenador del año, premio que será otorgado el lunes por la FIFA y para el que es candidato junto a Fernando Santos (campeón de la Eurocopa con Portugal) y Claudio Ranieri (de la Premier con el Leicester). «No me sorprendería para nada no ganarlo. Sería normal que lo gane otro, porque yo acabo de empezar y lo que tengo que hacer es seguir trabajando y mostrar mucho más», subrayó con humildad Zidane, «contento con el trabajo de todos y, sobre todo, de los jugadores, que son los primeros protagonistas».

«Yo tengo que mejorar en todo. De jugador pensaba lo mismo, con 33 o 34 años, y como entrenador hay que mejorar más todavía. No sé en qué soy bueno. Lo tenéis que decir vosotros», dijo a los periodistas el técnico que ha pacificiado al club, a la plantilla y a la afición y ha generado el aplauso unánime en una entidad que deseaba ver a Zidane convertido en el ‘Guardiola del Real Madrid’, artífice de continuos éxitos.

«Este es un trabajo a largo plazo. Es complicado. Hemos conseguido grandes logros, pero hay que llevar al equipo a ser lo más competitivo posible. He mejorado bastante, creo, pero quiero seguir mejorando», reitera el entrenador de origen argelino, que no puede negar que «aunque no es lo único que cuenta, ganar títulos es lo que importa y el Real Madrid va a tratar de hacer lo máximo para conseguir los tres que quedan», aunque esta temporada la prioridad es la Liga que no se conquista desde 2012.