brasil

El salto de Gabriel Jesús, el chico que siempre quería jugar con los mayores

Gabriel Jesús, en los Juegos Olímpicos.
Gabriel Jesús, en los Juegos Olímpicos. / AFP
  • Ídolo en Palmeiras y 'heredero' de Ronaldo en la 'canarinha', el delantero de 19 años llega al Manchester City con las miras en el cielo

Gran variedad en alfombras de diseño

Las mejores marcas a los mejores precios

Diseños con impresión digital para decorar tu hogar

Las mejores marcas a los mejores precios

Moda clásica para hombre y mujer

Hasta 80%

Diseños originales que decoran y protegen tu mesa

Las mejores marcas a los mejores precios

Moda casual para hombre y mujer

Hasta 90%

Viste tu cama con diseños originales

Hasta 70%

Abrígate este invierno con estilo

Hasta 80%

Calzado y complementos de piel para hombre y mujer

Hasta 80%

Calzado técnico running y trail para hombre y mujer

Las mejores marcas a los mejores precios

Accesorios imprescindibles para tu día a día

Hasta 70%

¡Moda chic y casual a precios increíbles!

Hasta 80%

Marca española de moda para hombre

Hasta 70%

Moda casual para hombre y mujer

Las mejores marcas a los mejores precios

Sea cual sea tu estilo hay una chaqueta de piel para ti

Hasta 70%

Renueva tus básicos y luce piernas esta temporada

Hasta 80%

Decora y protege tu sofá con fundas de calidad

Las mejores marcas a los mejores precios

Textura y suavidad en textil de baño

Las mejores marcas a los mejores precios

Nueva colección de botas, botines y australianas

Hasta 80%

Desplázate con la mejor tecnología

Hasta 70%

Bolsos y complementos de piel

Hasta 80%

La marca de moda en exclusiva para ti

Las mejores marcas a los mejores precios

Tus marcas favoritas en deportivas técnicas y casual

Las mejores marcas a los mejores precios

Relojes de pulsera para hombre y mujer

Las mejores marcas a los mejores precios

Elige el cabecero que más se adapte a la decoración de tu habitación

Las mejores marcas a los mejores precios

Calzado de tus marcas favoritas

Las mejores marcas a los mejores precios

¡Últimas tallas a precios insuperables!

Hasta 90%

De Gabriel Jesús, la afición del Palmeiras dice que es un santo, Ronaldo Nazario que es un digno sucesor y su madre que no se meta en líos, que tiene 19 años y hace cuatro jugaba con aficionados. Ahora le espera el Manchester City y él responde al vértigo soñando goles.

Seducido por la explosividad de este delantero que se come los metros, Pep Guardiola ganó la mano al resto de gigantes europeos que pretendían al último milagro del fútbol brasileño. Mientras Gabriel se preparaba para los Juegos de Rio, el Manchester City anunció su fichaje por 32,2 millones de euros, aunque le dejaría terminar el año con el Palmeiras. Acostumbrado a vivir deprisa, este joven humilde no perdió el tiempo.

Ganó el inédito oro olímpico con Brasil, debutó en la Seleçao absoluta marcando dos goles y conquistó la primera liga para su club en 22 años. Con el premio de mejor jugador de la liga nacional, cierra el año como coartillero de la 'canarinha' con cinco tantos, uno más que Neymar.

Una eclosión que no sorprendió a los voluntarios del club Pequeninos do Meio Ambiente de Sao Paulo, por donde hace once años apareció un niño con las zapatillas colgando y una obsesión redonda. "Ya en el primer entrenamiento vimos que era diferente, superaba a los demás. No sólo tenía más condiciones, sino que nunca faltó, era el primero en realizar los ejercicios... Siempre tuvo la determinación de ser profesional", recuerda José Francisco Mamede, uno de sus técnicos entonces, desde su pequeña oficina en la que guarda todos los recuerdos del pequeño Gabriel.

En el mismo campo de tierra de la prisión militar Romao Gomes, donde sigue entrenando este equipo que trabaja por llevar a los niños de la calle a la cancha, Gabriel Jesús se ganó el apodo de 'tetinha'. Todos los rivales le parecían una 'teta' (fáciles, en portugués) a este chico que encontraba en la cancha la comodidad que la áspera vida de la periferia le negaba fuera.

El férreo marcaje de su madre

Siguiendo al balón, Gabriel se fue a los 14 años a un club que disputaba los rudos torneos de aficionados. Fue en aquellos partidos a cara de perro con rivales mayores donde él aprendió a ser polivalente y a fortalecerse en un campo del que cada día le resultaba más difícil salir. "A veces jugaba hasta tres o cuatro partidos. Demasiado. Había momentos en los que me daban incluso calambres", recordó después.

Fue allí donde su vida cambió para siempre, cuando los ojeadores del Palmeiras reconocieron en aquel adolescente al ídolo que llevaban décadas esperando. Pero antes de que llegaran los premios, los autógrafos y los millones, la vida de Gabriel Fernando de Jesús quedaba a un abismo de Manchester. Su madre, Dona Vera, le crió sola junto a sus tres hermanos en la empobrecida comunidad de Jardim Peri, al norte de Sao Paulo.

No había lujos en la familia de esta mujer de carácter fuerte que se pluriempleaba para cuadrar las cuentas y a la que el delantero llama con cariño su "peor zaguero" por su férreo marcaje. Aunque vive orgullosa el éxito de su hijo, Dona Vera pedía perdón a Dios cuando la apasionada hinchada del Palmeiras coreaba el famoso "Gloria, gloria, aleluya... Es Gabriel Jesús", por si las santidades se ofendían.

"Gabriel tiene una estrella muy grande, salió de un barrio muy pobre y por eso no tiene miedo. Va a adaptarse a la comida, al frío de Manchester y a todo. En tres años será Balón de Oro porque Messi ya estará medio viejito...", asegura Mamede, quien a sus 58 años aún conserva el 'Escarabajo' blanco con el que llevaba hasta a once niños a los partidos.

A pesar de que su vida parece ahora un cuento, Gabriel Jesús carga mucho peso sobre las espaldas. Huérfano de ídolos, el Palmeiras le mimó desde la adolescencia mientras Brasil celebraba que hubiera vida más allá de Neymar y Guardiola ponía al mundo sobre su pista. Demasiadas emociones para un chico de 19 años que estalló en lágrimas tras marcar su tanto contra el Atlético Mineiro en noviembre. Pese a que dos días antes había sido el gran protagonista de la Seleçao en Perú, donde anotó un gol y dio la asistencia del segundo, la hinchada del Palmeiras veía preocupada que su salvador llevara ocho partidos sin anotar.

En el Manchester City, le espera ahora la atenta prensa inglesa, que ya preguntó al exigente Guardiola si le dejará seguir bebiendo Coca-Cola. Para protegerse, Gabriel se lleva a su barrio tatuado en el brazo, dos amigos de Jardim Peri y mucho fútbol en la cabeza. Y, por supuesto, a Dona Vera.