Resumen 2016 | FIFA

El fútbol en una era de cambios

Gianni Infantino.
Gianni Infantino. / AFP
  • Infantino y Ceferino instauran un nuevo orden a nivel institucional y Portugal y Chile triunfan contra todo pronóstico

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El año 2016 confirmó cambios a nivel deportivo e institucional en el fútbol. Portugal logró su primer torneo internacional al ganar la Eurocopa de Francia, mientras que Chile conquistó su segunda Copa América consecutiva en dos años, mostrando que en el nuevo orden, selecciones emergentes se hacen también con títulos.

A nivel institucional también se dio un nuevo orden, con la llegada del italo-suizo Gianni Infantino como presidente de la FIFA, el esloveno Aleksander Ceferin al frente de la UEFA, el paraguayo Alejandro Domínguez como máximo responsable de la Conmebol o el canadiense Victor Montagliani como patrón de la Concacaf.

Todos estos cambios son consecuencia del escándalo de corrupción en la FIFA, que estalló en 2015.

«Hay que trabajar para restaurar la imagen de la FIFA y que vuelva a tener una buena reputación. Debemos centrarnos de nuevo en el fútbol, realizando reformas y aumentando la democracia en el seno de esta instancia», afirmó Infantino meses después de su elección.

Mucho tendrá que trabajar la FIFA para devolver una buena imagen de una institución en la que el mundo del fútbol perdió su confianza.

De hecho, cambian los nombres, al no tener ninguna relación con los casos de corrupción que se destaparon, pero el dinero sigue gobernando las instituciones.

En este sentido, Infantino ya ha manifestado su intención de extender a 48, en lugar de 32, el número de selecciones participantes en el Mundial de 2026, cuya sede está aún por decidir.

Esta propuesta de modificación del formato, que se traduciría en 16 grupos de 3 equipos, responde a la voluntad de incrementar los derechos de márketing y de televisión.

El dinero sigue siendo el gobernante del fútbol y de los futbolistas, como demostró una reciente investigación, bautizada con el nombre de Football Leaks, en que aparecen nombres de jugadores, que habrían recurrido presuntamente a paraísos fiscales para eludir impuestos.

Además, el fútbol chino se hace cada vez más fuerte, con grandes inversiones, que atraen a estrellas del balompié europeo y sudamericano.

Inversores asiáticos se han hecho con el Inter de Milán, con el Valencia, con un 20 por ciento del Atlético Madrid, mientras que estadounidenses llegaron al Marsella, uniéndose a otros clubes con capital extranjero como Chelsea, Arsenal, Mánchester United, Mánchester City o Liverpool, al tiempo que el Milan negocia también con capital chino.

Además, en noviembre, la Premier League vendió sus derechos de televisión a la plataforma de video online China PPTV por un total de 700 millones de dolares.

La Liga de Fútbol Profesional Española (LFP) está tan interesada en el mercado chino y en hacer sombra a la Premier en Asia, que programó el Clásico entre el Barcelona y el Real Madrid, el pasado 3 de diciembre, a las 16h00, para que lo vieran en Oriente.

Los cambios han llegado también a nivel deportivo. Portugal dio la sorpresa al ganar la Eurocopa-2016, tras derrotar en la final en París a Francia por 1-0 con un gol en la prolongación.

El pequeño país de once millones de habitantes lograba su primer gran título internacional con Cristiano Ronaldo como estrella, que se tuvo que retirar en el primer tiempo de la final por lesión.

«No fue la final que yo quería pero estoy muy feliz. Es un trofeo para todos los portugueses. Estoy muy orgulloso», dijo CR7.

Algo parecido ocurrió en América, donde Chile, que no había ganado ninguna Copa América hasta 2015 en su suelo, logró su segundo título consecutivo al ganar de nuevo la edición del centenario en 2016, derrotando otra vez en la final a Argentina por penales.

Los triunfos de Portugal y Chile se enmarcan en la espiral de cambios de un mundo globalizado y un deporte que ha abierto sus fronteras en los diferentes países para mejorar los resultados de los clubes, por lo que jugadores de muchos países se han podido foguear y fortalecer en grandes ligas.

Si Cristiano Ronaldo ganó ya un título internacional con Portugal, Leo Messi tendrá que seguir esperando con Argentina.

Sus títulos continentales permiten a Portugal y Chile soñar con un nuevo título internacional, la Copa de las Confederaciones en Rusia en 2017, con permiso de Alemania, Rusia, México, Australia y Nueva Zelanda.

El año 2016 se despidió de una forma trágica con el accidente de avión del club brasileño Chapecoense, a finales de noviembre en Colombia, cuando viajaba para disputar la final de la Copa Sudamericana contra el Atlético Nacional de Medellín, falleciendo 71 personas, la mayor parte de los miembros de la expedición. Tras ese hecho luctuoso, poco importaba si Cristiano Ronaldo le ganó la partida a Messi en 2016.

Cambian los ganadores de los trofeos individuales y colectivos, pero lo que no se altera es importancia del dinero en el fútbol.