PRIMERA DIVISIÓN

El Barça siembra para el futuro sin dejar de ganar

Leo Messi, Luis Suárez y Neymar.
Leo Messi, Luis Suárez y Neymar. / REUTERS
  • El club azulgrana acaba el año como dominador del fútbol español, pero renovando ya la plantilla con seis jóvenes y apostando por la renovación del tridente: solo falta Messi

Aunque no lo parezca porque el eco mediático de los títulos conseguidos por el Real Madrid siempre es mayor sean cuales sean (Liga de Campeones, Supercopa de Europa y Mundial de Clubes, en este caso), el dominador del fútbol español en 2016 ha sido el Barcelona al conquistar los tres títulos nacionales: Liga, Copa del Rey y Supercopa de España. Le faltó el gran título europeo para completar otro triplete como en 2015, el auténtico, Liga, Copa y Liga de Campeones (de hecho fueron cinco con la Supercopa de Europa y el Mundialito). Y no ha tenido la necesidad de rebautizar con el mismo nombre de 'triplete' a su combinación de tres trofeos. Sucedáneos, no.

Aprendiendo de los errores del pasado, especialmente de la famosa «autocomplacencia» admitida por el ex presidente, Joan Laporta, tras la Liga de Campeones de 2006 en París, el club azulgrana ha iniciado la renovación de la plantilla en este 2016 prácticamente al día siguiente de celebrar la Copa del Rey ganada al Sevilla. Sembrar para el futuro sin dejar de ganar es el objetivo de la dirección deportiva de un club que históricamente había tenido que vivir tras las grandes fiestas uno o más años oscuros antes de volver a levantarse. La tendencia cambió con la continuidad que supuso Tito Vilanova, con su Liga de 100 puntos, a la exitosa etapa de Pep Guardiola, pero con el Tata Martino sí se produjo el bajón antes del aterrizaje de Luis Enrique.

La apuesta por seis jugadores jóvenes, todos con una edad alrededor de los 22 años, es una señal inequívoca de que el Barcelona ha empleado el segundo semestre de 2016 para trabajar para el futuro. Seguro que tuvo que ver la eliminación ante el Atlético en cuartos de final de la pasada Liga de Campeones en medio de un bache que complicó una Liga que el equipo azulgrana tuvo que ganar en la última jornada. Y siguió apurado, pues en la final de Copa tuvo que recurrir a la prórroga. Cansancio físico y psicológico, un once titular demasiado inamovible, jugadores con poca competencia. Había que mejorar la plantilla. Llegaron el portero holandés Cillessen, los defensas franceses Umtiti y Digne, el todoterreno portugués André Gomes, el interior gallego Denis Suárez y el delantero centro valenciano Paco Alcácer. Curiosamente, todos ellos fueron titulares en el último partido de 2016 (7-0 al Hércules en la vuelta de 1/16 de final de la Copa) junto a los otros dos fichajes que no pudieron debutar hasta enero de este mismo año por la sanción de la FIFA: Aleix Vidal y Arda Turan.

Se marcharon por propia voluntad el portero Claudio Bravo (Manchester City), el lateral derecho Dani Alves (Juventus) y el central Marc Bartra (Borussia Dortmund), además de otros con menos minutos como Sandro (Málaga), Munir (Valencia), Adriano (Besiktas), Halilovic (Hanburgo), Montoya (Valencia), Douglas (Sporting), Vermaelen (Roma), Sergi Samper (Granada), Song (Rubin Kazan) y Tello (Fiorentina). Solo Bravo y Alves eran titulares.

Pinchazos sonados

Mientras se van adaptando los nuevos, el Barça ha protagonizado un inicio de curso 2016-17 irregular, con exhibiciones puntuales y pinchazos sonados que en Liga le han dejado a seis puntos del Real Madrid (tres ahora porque el club blanco ha jugado un partido menos). Pero el club sigue sembrando para el futuro inmediato, ahora con las renovaciones de los tres integrantes de su tridente, quizás la mejor combinación de delanteros que existe en el mundo por sus características, compenetración y armonía dentro y fuera del campo. Neymar y Luis Suárez ya han firmado hasta 2021 a la espera de que lo haga Messi, que cumple en 2018, en los primeros meses de año que comienza en breve. La negociación con el delantero argentino requiere un tiempo por el montante económico que conlleva, pero pocos dudan de que se quedará en el club de su vida, más con el 'gancho' de haber atado ya a sus dos grandes amigos en el vestuario. También firmó Mascherano y se espera que en 2017 lo haga Iniesta, fantástico en su regreso tras una lesión.

Ha vuelto a ser un año en el que el Barcelona sigue pisando a menudo los juzgados por las secuelas del 'caso Neymar', principalmente, pero también acaba con una buena noticia: la inyección económica que supondrá Rakuten, el nuevo patrocinador, con cifras que permitirán acometer operaciones como la renovación de Messi o el inicio de la construcción del nuevo Camp Nou.