El Norte de Castilla

Adalia, del Tordesillas, en un partido anterior.
Adalia, del Tordesillas, en un partido anterior. / E. CAMINA

El Tordesillas no pudo frenar
el empuje del Astorga

  • Los goles de Roberto Puente y Diego Peláez rompieron en dos minutos la igualdad y desquiciaron al Tordesillas

El Atlético Tordesillas pagó los platos rotos de un enrabietado Astorga. Tenían ganas los maragatos de revancha tras caer derrotados por primera vez en Liga ante el Zamora la pasada jornada. Por su parte, el equipo de Turiel aguantó cincuenta minutos a un rival que, tan pronto hizo el primer gol, descerrajó toda su artillería sobre la meta de Sergio.

A

rrancaba el choque con un césped pasado por agua, muy rápido y ligeramente impreciso para dificultar las maniobras de control de ambos equipos. Los de Paulino trataban de amasar esférico para rondar las inmediaciones de un Sergio con poco trabajo en los minutos iniciales. Un trabajo que sí tuvo Pablo Tejedor para repeler un remate clarísimo del goleador Adalia evitando así el primer gol de los vallisoletanos.

Se medían maragatos y tordesillanos sabedores de la pegada del rival y de la inestabilidad que generaba un césped propenso a provocar fallos defensivos. Por ello, tanto Paulino como Turiel decidieron dar un paso atrás y trabar una batalla táctica en la zona ancha en la que tan solo se produjo un susto: un gol anulado por fuera de juego a Roberto Puente tras una galopada por el costado.

Goteaban las ocasiones en un partido muy cerrado, intenso, de pierna fuerte y balón largo. Se estiraban los verdes a pesar de que la mejor ocasión llegaba de nuevo del lado visitante. Esta vez era Jony quien enseñaba los dientes con un disparo potente, con mucha intención, sobre el cuerpo de Pablo Tejedor al que contestaba a los pocos minutos Javi Amor.

Languidecía la primera parte con dos equipos incapaces de volcarse al ataque sin mostrar sus debilidades defensivas.

Nada que ver el primer acto con el comienzo de una segunda parte donde el Astorga demostró el porqué de su clasificación. A los siete minutos, Héctor atropellaba a Diego Peláez en una pena máxima que transformaba Roberto Puente. No asimilaba el mazazo el once de Turiel cuando Javi Amor firmaba una excelente acción individual para servir el esférico sobre la llegada del propio Peláez, anotando así el segundo gol. Dos fogonazos en menos de dos minutos para dejar el choque visto para sentencia.

El Tordesillas, roto

A partir de ahí, los maragatos jugaron muy cómodos, generando ocasiones sobre Sergio, al contrario que un Tordesillas roto y desquiciado tras el primer. La primera llegada fue de nuevo de Diego Peláez quien no encontró portería. Después, el omnipresente Peláez asistía a Víctor en una magistral contra del central leonés. Tres minutos más tarde, el Astorga ponía el cuarto, obra del berciano Roberto Puente, para agrandar su fama de killer de Tercera División.

Entró el partido en un carrusel de cambios que deshizo la tormenta verde. Los leoneses decidieron tomar aire tras veinte minutos formidables y dieron varios pasos atrás. Una bajada de intensidad que los rojiblancos supieron traducir en el gol de la honra con un cabezazo de Jony a saque de esquina. Fue el broche final a un partido donde se demostró, una vez más, que el Astorga no está confeccionado para jugar en Tercera División.