El Norte de Castilla

TERCERA DIVISIÓN

Y al final, ganó la banca

Los jugadores del Beroil Bupolsa celebran el gol que les dio el punto ayer en Las Pistas del Helmántico ante un Astu cabizbajo.
Los jugadores del Beroil Bupolsa celebran el gol que les dio el punto ayer en Las Pistas del Helmántico ante un Astu cabizbajo. / MANUEL LAYA
  • Unionistas deja escapar dos puntos ante el Bupolsa que empató en el descuento

Decíamos antes de ayer, que hay equipos que lo tienen. Ese ‘momentum’ en que te sale todo. Estés bien o no. Unionistas parecía que lo tenía. Pero ayer lo dejó escapar. Lo perdió. Porque lo tenía ganado durante 90 minutos. El Beroil Bupolsa empató en el descuento con un golazo de Adri. La racha de victorias de los charros se corta donde menos se esperaba. Unionistas no devolverá el dinero de las entradas de un espectáculo que volvió a distar de lo que se espera de este equipo.

El partido empezó plomizo. No era día para muchas florituras. El césped estaba bien mojado y poco a poco se fue encharcando más con el paso de los minutos y el caer de las gotas. Pero incluso bajo estas circunstancias, el juego de los locales dejó mucho que desear. Ya sucedió contra el Zamora. Los rojiblancos dominaron en su día. Y cerca estuvieron de contar el mismo cuento que los burgaleses. Otra vez, Unionistas no tuvo el dominio del partido. Salvo en momentos muy aislados. El Bupolsa tampoco fue la quinta esencia del fútbol. Los de Pechu tuvieron poco peligro. Pero el necesario para sumar un punto cuando la gente pedía el final. Mala receta no querer jugar para una escuadra que quiere ser líder. Y que motivos para ello tiene. Aunque ayer no aparecieran. O se quedaran ahogados.

Faltaba la referencia. Óskar Martín estaba sancionado. Cumplía ciclo de tarjetas. Entender que eso es razón suficiente para que Unionistas no ganara es la falacia de la ignorancia. Nadie lo puede demostrar. Pero desde luego sí que se notó su ausencia. A lo mejor no para aprovechar ocasiones. Porque ciertamente no hubo demasiadas. Pero sí para ese trabajo sucio que el vasco hace casi disfrutándolo. En su lugar estuvo Juan Fraile. El pucelano le tiene ganada la partida a Ángel Lerma. No tuvo tampoco demasiada coyuntura para demostrar el por qué. No era un buen día para los delanteros. Tanto es así que incluso Astu apostó por jugar sin ellos durante un tramo de la segunda mitad.

La primera oportunidad fue de los de amarillo. Un disparo lejano de Carlos amenzaba con irse a la portería. Javi Díaz lo vio claro y decidió que ni siquiera hacía falta tirarse al suelo. Precisamente Fraile tuvo la más clara hasta entonces. Se la fabricó él solito. Con esa zancada que le caracteriza. Puede aparentar ser lento. Y a lo mejor los que le cubren dan pasos más rápidos. Pero él los da más grandes. Le faltó definir ante Gato.

Poco después llegaría el primero de Unionistas. Fue un centro de esos que parece que no tienen sentido hasta que lo rematan. Apareció Álex González que se está sacando un máster en eso de encontrar el hueco. Se tiró el extremeño para con la planca de su bota adelantar a los charros. Y entonces, todo parecía volver a cobrar sentido. El gol le sentó a los blanquinegros como el buen maquillaje. No se nota. Pero lo cambia todo. Tanto es así, que Cristo casi hace el segundo. Regateó al portero. Pero se resbaló y tiró demasiado flojo.

Faltaba poco para llegar al descanso cuando empató el Bupolsa. Contaban sus jugadores que en las acciones de estrategia era donde más podían sufrir. Irónicamente establecieron la igualada de un córner. Un tiro de esquina desde la derecha que remató Marcos de cabeza. Tras el paso por los vestuarios, Unionistas tenía que hacer como en el casino. Si pierdes, hay que doblarse hasta volver a recuperarte. Y así lo hicieron los de Astu, que jugaron seguramente sus minutos más decentes. Cristo aprovechó un falló de la defensa para hacer el segundo. Parecía que ya estaban todas las respuestas sobre el campo. Sin embargo, cambiaron las preguntas.

Desde ahí hasta el final, los charros usaron dos sistemas de juego bien diferentes. Primero apostaron por jugar sin delantero de referencia. Zubi se quedó como hombre más adelantado. La intención era apuñalar a un Bupolsa que cada vez ganaba más terreno. El extremeño cuajó una buena actuación en una faceta que en teoría no es la suya. El problema venía con todo lo que había detrás de él. Unionistas no quiso, o no supo, jugar. Prefirió darle todo el protagonismo a los visitantes en el momento en que había que matar.

Astu intuía que lo podía pagar demasiado caro. Así que metió a Lerma y volvió a dar punta de lanza a los suyos. Aún así, el invento seguía sin funcionar. El problema no estaba en el centro del campo. Simplemente porque este había capitulado. Mientras, Tobar y Átomo habían avisado. Y llegó lo que nadie quería pero todos se barruntaban. Adri recibió en el centro del campo e inició la jugada de su vida. Batió a Javi Díaz con un puntapié por la escuadra. Unionistas empató y es verdad que todo sigue más o menos igual. Eso sí, nadie se puede quitar la idea de que ayer, ganó la banca. Menos mal que quedan fichas para seguir apostando al blanquinegro.