El Norte de Castilla

Ayrton intenta un pase durante el partido disputado este domingo.
Ayrton intenta un pase durante el partido disputado este domingo. / Nacho Barrio

Empate a nada en La Bañeza

  • fútbol

  • La Gimnástica Segoviana es incapaz de meter mano al entramado defensivo de los locales y suma un punto que sabe a poco

La Gimnástica Segoviana no pudo pasar del empate en su visita al penúltimo clasificado del grupo octavo, La Bañeza, en un encuentro que no tuvo goles. Con este resultado los segovianos caen a la cuarta posición de la tabla, superados por un Cristo Atlético que endosó una goleada al Villaralbo en la jornada del sábado. En la próxima jornada los de Abraham García recibirán e casa al Zamora mientras que los bañezanos disputarán un duelo ante un rival directo, La Virgen del Camino.

En el primer tiempo no se notó la diferencia en la clasificación entre bañezanos y segovianos y los dos conjuntos saltaron al campo bastante motivados. A pesar de que las primeras llegadas con cierto peligro las protagonizaron los jugadores de la Gimnástica, La Bañeza con su habitual intensidad igualó pronto las fuerzas, creando peligro sobre todo en jugadas a balón parado, en las que tanto Facundo como su defensa pasaron grandes apuros. En una de estas jugadas el balón acabó en el fondo de la portería gimnástica, pero el colegiado decidió anular el gol por presunto fuera de juego de los locales. Fue el primer susto para los segovianos, quienes a partir de entonces trataron de hacerse con el dominio del choque.

El primer disparo con cierto peligro de futbolistas dirigidos por Abraham García no llegó hasta el minuto 23 de partido, cuando Sánchez atrapó con ciertas dificultades el disparo de Manu desde treinta metros. Sin embargo, la ocasión más clara de los primeros cuarenta y cinco minutos fue para los locales, tras un mal despeje de Facundo que cayó en las botas de Rober, quien lanzó el balón por encima del portero uruguayo de la Segoviana estrellándolo contra el palo derecho de su portería. Otro nuevo susto para los visitantes, que apenas tuvieron capacidad de respuesta en el tramo final del primer periodo.

Dani Calleja y Ayrton apenas pudieron entrar en juego durante la primera parte, maniatados por una defensa local que se encerró atrás para evitar que su rival pudiera llegar con facilidad a las inmediaciones de su área. Ante la falta de espacios, la Gimnástica Segoviana no tuvo la velocidad en la circulación necesaria para llegar con peligro sobre la portería de Sánchez.

Segunda mitad

Tras el paso por vestuarios las fuerzas se igualaron todavía más, con varias acciones de peligro en ambas porterías. A los pocos segundos de la reanudación, Pablo Martínez envió el cuero por encima de la portería de Facundo cuando tenía todo a su favor para hacer el primer tanto de la tarde. Respondió rápido el equipo entrenado por Abraham García –quien dio entrada en el descanso a Quino por Borja Plaza–, teniendo el 0-1 en las botas de Kike en la ocasión más clara del partido para los visitantes, pero Sánchez intervino con dos paradas de mérito para frustrar las intentonas del extremo de El Espinar.

El choque parecía ganar enteros en intensidad y los dos conjuntos buscaban la meta contraria para tratar de adelantarse en el marcador. A pesar de sus buenas intenciones, ningún conjunto mostraba las claridad y el acierto suficiente para alterar el 0-0 inicial que se mantenía según pasaban los minutos en La Llanera.

La Gimnástica Segoviana no terminaba de encontrar el fútbol al que tenía acostumbrados a sus aficionados durante las últimas jornadas, con protagonismo de las jugadas elaboradas que terminaban por ambos costados en busca del peligro en área rival. Una incomodidad sobre el césped más mérito de los locales que demérito de los visitantes, al negar los espacios constantemente al conjunto celeste, tratando de sorprender a los segovianos al contragolpe pero siempre manteniendo jugadores en la retaguardia para evitar cualquier descuido que favoreciera un posible tanto de los gimnásticos.

El punto fuerte de los bañezanos estaba en su estilo de juego directo, al que recurrieron en cada posible jugada en la que tenían ocasión de colgar el balón al área. Fue la única manera de llegar con peligro a la portería de Facundo en la segunda mitad, tratando de aprovechar su mayor poderío aéreo ante las bajas en defensa de los segovianos.

En el tramo final del partido el conjunto dirigido por Abraham García llegó con algo más de claridad a la portería bañezana, con motivo del cansancio de un equipo local que mantuvo una alta intensidad durante todo el choque. Buscaban los tres puntos los gimnásticos en los minutos finales de partido, pero La Bañeza seguía cediendo muy pocos espacios cerca de su portería, obligando a los gimnásticos a recurrir constantemente a lanzamientos lejanos que apenas crearon problemas a Sánchez. No hubo sufrimiento final de La Bañeza ante el empuje de la Segoviana, salvando un punto justo que no vale para demasiado ni a segovianos ni a bañezanos.