El Norte de Castilla

Pablo Alejandro, presidente del CD La Granja.
Pablo Alejandro, presidente del CD La Granja. / A. de Torre

fútbol

«No voy a permitir que se juegue con el nombre del club»

  • Pablo Alejandro, presidente del CD La Granja, tuvo un enfrentamiento el pasado sábado con un grupo de aficionados que querían entrar al campo con bebidas alcohólicas

  • «En mi vida me ha pasado una cosa así», dice

Lleva casi toda una vida dedicada al fútbol y son muchos los años que lleva Pablo Alejandro como presidente del CD La Granja. Ha pasado por todo tipo de experiencias. Algunas, agradables, otras, no lo han sido tanto. Pero ninguna tan «lamentable» como la que vivió el pasado sábado en el partido que el equipo granjeño disputó en el campo de El Hospital y que el dirigente calificó como «la más negativa y desagradable que he vivido, con insultos y amenazas que me hicieron sentir miedo y temer por mi integridad física; la verdad es que es un tema que me quita el sueño. En mi vida he pasado por algo así», dijo.

La historia no es nueva, aunque el sábado vivió uno de sus episodios más tristes . Pablo Alejandro tuvo que enfrentarse a un grupo de seguidores que pretendía acceder al campo con bebidas alcohólicas. «No lo voy a permitir; tenemos un nombre como club y no puede caer en el desprestigio y no queda más remedio que cortarlo de raíz. No voy a consentir que se juegue con el nombre del club», comentó.

Y eso es lo que intentó el pasado sábado, pero lo que vivió fue un enfrentamiento personal. «Les dije que no podían acceder al campo con bebidas alcohólicas; mi obligación como presidente es la de velar por los intereses del club. Me mantuve firme en la posición, aunque me faltaron gravemente al respeto. Fue algo que me superó y reconozco que hubo un momento en el que perdí los nervios. Sentí miedo y temor. Lo que está claro es que esto no puedo seguir así. Ya lo he puesto en conocimiento del alcalde y de la Guardia Civil y habrá que tomar medidas para evitar que pueda pasar algo grave y lo tengamos que lamentar. Es verdad que no son todos, que son una minoría, pero esto va en contra del club, del municipio y también de la gente que va al fútbol. De este grupo no quiero esto, quiero lo bueno. Han hecho de venir al campo su diversión a costa de lo que pueda suceder. Al principio tenían unas perspectivas que nos ilusionaban a todos, cantaban, animaban... pero ha ido degenerando cada vez más», añadió el presidente.

Es un tema que le preocupa y mucho. «Y sinceramente, me estoy pensando en dejarlo. Hablaré con mis compañeros de la junta directiva, y si tengo que marcharme, me marcho», comentó Pablo Alejandro.

Menos mal que el equipo está cumpliendo y dando satisfacciones. «Indudablemente el equipo marcha muy bien. Cuando un equipo se construye como el de esta temporada, la meta no puede ser otra que la de intentar ascender a Tercera División porque tenemos equipo para ello, un grupo de jugadores que está también muy comprometido; da gusto verles entrenar. Otra cosa será luego que se pueda conseguir ese ascenso o no, pero nuestra intención es la de seguir trabajando para ello».

Y es que el conjunto que entrena Paco Maroto es uno de los principales candidatos, «aunque también está el Becerril, que lleva una racha impresionante, con nueve victorias en nueve jornadas; el Real Burgos, que tiene un equipo impresionante; el Diocesanos, el Unami, nosotros... Creo que entre estos equipos estará seguramente el campeón y el mejor segundo. Queda mucha Liga por delante y vamos a intentarlo».

Como presidente no puede estar más que satisfecho. «No se puede pedir más”, añadió Pablo Alejandro, destacando la seriedad con la que se trabaja. «No vamos a renunciar a nada», comentó. Y ahí están sus números. Cuarto en la clasificación con 22 puntos, los mismos que el Real Burgos y Colegios Diocesanos (segundo y tercero, también con 22 puntos). Es uno de los más realizadores (27 goles a favor) y de los que menos encaja (tan solo cuatro en nueve jornadas).