El Norte de Castilla

Alberto Rodríguez Ramos y Alberto Mato Margarida, centrocampistas del Atlético Tordesillas y de la Selección de Castilla y León, que viaja el miércoles a Bansko, en Bulgaria.
Alberto Rodríguez Ramos y Alberto Mato Margarida, centrocampistas del Atlético Tordesillas y de la Selección de Castilla y León, que viaja el miércoles a Bansko, en Bulgaria. / FRAN JIMÉNEZ

Castilla y León inicia en Bulgaria el camino hacia la Copa de las Regiones

  • La selección regional representa a España en la fase intermedia de la máxima competición del fútbol aficionado

Este fin de semana jugarán con sus equipos de Tercera División los partidos correspondientes a la undécima jornada. El mismo domingo se concentrarán en Los Ángeles de San Rafael, donde entrenarán a las órdenes del seleccionador, Mario Sánchez, antes de partir el miércoles a Bansko, en Bulgaria, donde disputarán tres encuentros de la Fase Intermedia de la X Copa de las Regiones Uefa. Son los 18 jugadores de la Selección de Castilla y León, vencedora de la fase nacional, que buscan ganar la liguilla frente a Bulgaria (Región Sudoeste) el día 27, en el estadio de Simitli; Bosnia Herzegovina (Tuzlanskog), el día 29, en el estadio de Simitli, y San Marino, (selección nacional), el día 31, en el estadio de Razlog.

El ganador de esta liguilla pasará a la fase final, con otros siete equipos, para disputar la X Copa de las Regiones Uefa, considerada la máxima competición continental de fútbol aficionado. La selección de Castilla y León busca su segundo trofeo continental, ya que en 2009 obtuvo el correspondiente a la VI edición, dirigida entonces por el entrenador y colaborador de El Norte de Castilla Javier Yepes, médico jubilado y entrenador en la actualidad del CD Rioseco.

Los integrantes de la selección proceden del Atlético Astorga CF, CD Cristo Atlético, Unionistas de Salamanca CF, CF Salmantino, Gimnástica Segoviana CF, SD Almazán, Atlético Tordesillas y Zamora CF.

«No importa dónde, en qué país; quiero ser jugador profesional»

Alberto Rodríguez Ramos Centrocampista del Atlético Tordesillas

Con 24 años, no ha renunciado a dar el salto al fútbol profesional. El suyo es un nombre con pedigrí, que hace cuatro temporadas entró en la convocatoria del Real Valladolid que viajó a Barcelona para disputar la octava jornada frente al equipo con el que en 1992 su padre, Juan Carlos, sumó una Copa de Europa a su palmarés. Alberto se quedó en el banquillo. Era un centrocampista del filial al que recurrió Juan Ignacio Martínez para viajar a Barcelona, aunque finalmente no saltó al terreno de juego. Después, siguió en el Promesas, donde no tuvo suerte. Era compañero de Jose, el actual pichichi del Real Valladolid. Su contrato expiró antes que el del talaverano y, a la vista de que el club no contaba con él, terminó entrenando en el Atlético Tordesillas, donde juega actualmente mientras busca un equipo, no importa en qué país, porque aspira a ser jugador profesional. A sus condiciones se une el apoyo familiar que le permite prorrogar sus aspiraciones. En la recámara guarda un comienzo de Ingeniería Química al que solo ha renunciado temporalmente porque los entrenamientos no eran compatibles con la doble jornada de laboratorio y teoría.

–¿Qué ocurre cuando se cumplen 24 años y no se tiene un contrato profesional en el fútbol?

–En mi caso, se sigue buscando un equipo. No importa dónde, en qué país. A mí me gusta el fútbol. Incluso cuando termina la temporada, sigo jugando. Y renunció a las salidas nocturnas con mis amigos para mantenerme en forma. Incluso si no llegara a encontrar un equipo para jugar como profesional, seguiría jugando al fútbol.

–La suya no es un situación muy común.

–Mi familia me apoya y eso supone una gran ayuda. Aún vivo con ellos y puedo permitirme seguir intentándolo, pero siempre tengo la posibilidad de seguir con los estudios. Mi padre me ayuda y no renuncio a encontrar un equipo. El fútbol es mi vida.

–¿Ayuda este campeonato?

–Es posible. Te da visibilidad y hay gente que va a ver estos partidos y después podría haber alguna oferta. Pero sé que ahora no se ficha a ciegas, ni en Estados Unidos. Hay que ir y, antes del contrato, te hacen una prueba. Hay que demostrar de lo que eres capaz.

«Kresic, sí, pero Vázquez no me daba bola, así que me marché»

Alberto Mato Margarida Centrocampista del Atlético Tordesillas

Es el capitán y no solo por la veteranía que le dan sus 32 años, 14 de ellos en las categorías inferiores del Real Valladolid. Mato, como es conocido en el mundo futbolístico, ya sabe lo que es ganar el máximo trofeo del fútbol aficionado que se puede obtener en Europa. Hace siete años fue uno de los que levantaron en Croacia el trofeo que obtuvo la selección de Castilla y León, representante también de España. Había ganado la fase nacional y disputó la Fase Intermedia, que entonces se celebró en Nantes con Yepes dirigiendo al equipo. Este centrocampista zurdo juega también en el Atlético Tordesillas después de una larga experiencia en el Real Valladolid B y en la Arandina, con la que logró el ascenso a Segunda B hace un par de temporadas. Mato fue también compañero del actual capital del Real Valladolid, Rafa López Gómez, y como la mayoría de sus compañeros de selección, hace equilibrios entre su vida profesional y su afición al fútbol para entrenar y, ahora, para dedicarle algo más de una semana a esta fase intermedia, que inicia el domingo en Los Ángeles de San Rafael. Las pescaderías La Alondra de Valladolid notarán su ausencia la próxima semana. También le echarán de menos en casa, porque, además, espera su primer hijo. Ytodo por amor al fútbol, porque este centrocampista zurdo, como el resto de jugadores de su equipo, apenas ‘rasca’ alguna prima en el Atlético Tordesillas.

–¿Cómo fue su salida del Real Valladolid, su renuncia al profesionalismo?

–Kresic sí contaba conmigo, pero Vázquez no me daba bola, así que decidí dejar el club cuando tenía 21 años. Después estuve en el Bupolsa y en la Arandina, con el que ascendimos en la temporada 2014-2015.

–¿Ha renunciado a ser profesional del fútbol, a vivir de su afición?

–Ahora ya sí. Pero seguiré jugando mientras pueda. Tengo mis estudios, pero hace un par de años empecé a trabajar en las pescaderías La Alondra y ahora voy a ser padre. He tenido la posibilidad de firmar algún buen contrato que me hubiera permitido incluso vivir del fútbol algún año pero, actualmente, mi planteamiento no es vivir del fútbol. En mi actual equipo se trabaja por objetivos y puedes tener alguna prima, pero solo es un complemento.