El Norte de Castilla

El Cristo se convierte en un muro y saca un punto ante La Segoviana

Javi Bueno se intenta hacer con el balón en un barullo en el área.
Javi Bueno se intenta hacer con el balón en un barullo en el área. / MANUEL BRÁGIMO
  • Los de Lolo Infante empatan ante los azulgrana y acaban con buen sabor una semana en la que se han medido a los tres mejores equipos de la Liga

En Segovia pueden tener un acueduco imponente y un alcázar que enamora cuando uno lo mira desde el Parque de la Fuencisla.

Pero en Palencia no se quedan atrás y desde 1931 tienen un Cristo de más 20 metros que se ha convertido en el estandarte de una ciudad que, desde este año, cuenta con otro monumento faraónico hecho piedra a piedra: el muro defensivo del Cristo Atlético, que no medirá tanto como la estatua del Otero, pero se ha convertido en una barrera infranqueable para todos los equipos que se han acercado a La Balastera esta temporada.

La Segoviana llegaba a Palencia dispuesta a convertir el muro palentino en un acueducto lleno de huecos por los que poder pasar, pero los azulgrana –ayer celestes– no vinieron con las herramientas adecuadas y sus brocas no hicieron ni un solo orificio en el entramado dispuesto por Lolo Infante.

Al Cristo se le respeta y todos los equipos que llegan a La Balastera son muy cautos en los primeros minutos. Hasta la poderosa Segoviana siguió ese mismo guion y quiso nadar y guardar la ropa para no acabar desnudo ante el equipo revelación del grupo.

Había mucho respeto por parte de ambos contendientes y eso hizo que el partido fuese excesivamente táctico. Tanto, que el juego se concentró en el centro del campo y las ocasiones brillaron por su ausencia, aunque el que tenía más opciones de llevarse el triunfo era la Segoviana, que llevaba el peso de la posesión, pero se mostraba incapaz de llegar con claridad a la meta defendida por Alberto. Los segovianos se acercaron con peligro en una sola ocasión durante toda la primera mitad, en el minuto 16, pero el juez de línea levantó la bandera e invalidó el gol que marcó Kike por fuera de juego. El tanto no subió al marcador y el partido regresó a la misma dinámica, en la que la Segoviana buscaba un hueco en un muro y el Cristo era incapaz de salir al contragolpe por aquello de que a los muros les cuesta moverse.

El Cristo no estaba dispuesto a ceder un ápice y esperaba agazapado una ocasión que tardaba demasiado tiempo en llegar, pero una cabalgada de Adrián hizo levantarse a la afición local de sus asientos. El 11 morado se escapó por la banda izquierda en el minuto 38 y se plantó solo frente a Facundo, pero el portero de la Segoviana está curtido en mil batallas y tapó su portería para acabar parando el balón con el pecho y desbaratar la única ocasión palentina de la primera parte, que acabaría con la sustitución del visitante Fernán por lesión.

Los primeros 45 minutos dejaron hambre de fútbol en los estómagos de los aficionados de uno y otro equipo, pero en el descanso llegó un festín para los asistentes con la degustación de Quesos Eusebio Manzano, uno de los patrocinadores del Cristo, que dejó un mejor sabor en el paladar de la afición que el propio partido, que fue terriblemente insípido, pero dejó al menos un punto a modo de retrogusto.

La segunda mitad siguió por los mismo derroteros que la primera, aunque todo pudo cambiar en el minuto 68, cuando Kike obligó a estirarse a Alberto con un potente testarazo que el portero morado rechazó a los pies de Ayrton, pero el 9 segoviano disparó con demasiada fuerza y su intentona de cambiar el resultado acabó por encima del larguero.

El Cristo seguía anclado con cemento en ese muro defensivo que impedía a la Segoviana crear, pero que no permitía generar peligro. Aunque Camilo era el único ladrillo suelto que tenían los morados y a punto estuvo de conseguir mover el marcador en el minuto 75. El delantero centro del conjunto palentino aprovechó un balón en profundidad para plantarse solo ante Facundo, pero su disparo tuvo demasiada potencia y poca precisión y desaprovechó la que fue la última para lograr un triunfo ante uno de los equipos del mejor armados del grupo.

El partido llegó a su fin con el 0-0 con el que empezó todo, pero el Cristo se lleva mucho más que un punto de este partido. Los morados han logrado plantar cara a dos de los grandes del grupo y han caído ante un líder intratable en solo seis días. Este equipo puede parecer un muro, pero tiene alma, el de todos los ladrillos que han conformado esta construcción faraónica que el año pasado era tan solo una casa molinera.